Las 5 películas que el genio del cine jamás pudo terminar pero habrían cambiado el mundo

Las 5 películas que el genio del cine jamás pudo terminar pero habrían cambiado el mundo

Las 5 películas que el genio del cine jamás pudo terminar pero habrían cambiado el mundo

Ningún aspirante serio a convertirse en un crítico o realizador cinematográfico puede obviar la trayectoria artística de Stanley Kubrick. El genio creativo que nació en 1928 en el Bronx, realizó trece largometrajes a lo largo de 48 años de trabajo creativo, su mejor carta de presentación; sin embargo, el director de algunas de las películas de culto más aclamadas por la crítica en el siglo XX no siempre consiguió todo lo que deseaba.

La noche del 2 de abril de 1968, “2001: A Space Odyssey” se estrenaba en el Uptwon Teather de Washington, D.C., ante un público lleno de invitados especiales, críticos que habían escuchado sobre una de las producciones más complejas de la historia y curiosos que se arremolinaban para ver la nueva cinta de Kubrick. El resultado fue fatal: 241 personas abandonaron la sala entre groserías, abucheos e insultos al director. Una década después, la cinta fue considerada la mejor jamás filmada de ciencia ficción y una obra maestra sobre los planos y la fotografía en la cinematografía contemporánea.

El legado de Kubrick sería aún más extenso si el director, un maniático de los detalles y obsesivo con la perfección, hubiera podido rodar la mayoría de los proyectos que recorrieron su mente durante su trabajo creativo. “Es imposible que les cuente lo que voy hacer, excepto decir que espero sea la mejor película jamas hecha”, fue la respuesta del neoyorquino al estudio MGM cuando pedía avances sobre lo que sería su máxima obra, que al final se quedó en el tintero. ¿Quieres saber de qué proyecto se trata? Conoce ésta y otras películas que el genio del cine jamás pudo terminar pero habrían cambiado el mundo:

“A.I. Artificial Intelligence”

Kubrick, adicto a la ciencia ficción, trabajó en una idea que revolucionó su cabeza después del lanzamiento de “2001: A Space Odyssey” (1968). El director neoyorquino inició los ochenta trabajando en la adaptación cinematográfica de la novela “Supertoys Last All Summer Long”, de Brian Aldiss, agregando elementos de su propio estilo narrativo y visual. Aficionado a la informática y la tecnología, Kubrick soñó con una historia tan realista que la tecnología de entonces resultaba un impedimento para su elaboración. El personaje principal, un niño robot llamado David, debía tener la frialdad y al mismo tiempo, la empatía necesaria para establecer diálogos con humanos tal y como él lo planeó, por lo que reunió a ingenieros para intentar elaborar un robot idéntico al de su imaginación, porque creía que un niño no podría actuar con tal realismo. Tras su muerte, el proyecto pasó a manos de Steven Spielberg, quien finalmente realizó la producción final en 2001.


“Napoleón”

A fines de los años sesenta, Kubrick comenzaba a encumbrarse como un director de culto a dos años de distancia del enorme abucheo que se llevó el estreno de “2001…”, con la mira puesta en el más ambicioso proyecto que jamás imaginó: se trataba de un profundo largometraje sobre la vida de Napoleón Bonaparte, un personaje que le fascinaba sobremanera y cuya mística deseaba plasmar con la maestría que caracterizó a cada una de sus obras. “Espero hacer la mejor película jamás vista”, escribió en 1971, en medio de una aventura de dos años en donde se trasladó a Francia y buscó a los mejores historiadores y especialistas sobre el tema. Los estudios MGM desconfiaron del genio creativo y para cuando Kubrick entregó el guión final, creyeron que se trataba de una cifra exagerada de recursos para un largometraje y finalmente fue rechazado.


“Aryan Papers”

En un tema poco explorado por el realizador en el mundo del cine, pero ampliamente conocido por él, Kubrick deseaba rodar una cinta que retratara las condiciones históricas reales sobre las que se llevó a cabo el ascenso del fascismo en Europa y lo que fue el Holocausto para millones de judíos; sin embargo, el oscuro director no pensaba en una cinta más sobre desolación y víctimas por doquier, sino una película sustentada en los hechos para mostrar el verdadero sentir de aquel momento histórico, pero sin dejar de lado el impulso sentimental que significaba para él rodar una historia así. En “Wartimes Lies”, de Louis Begley, Kubrick creyó encontrar el material idóneo para su película y viajó a Europa del Este en busca de las locaciones perfectas para la obra; sin embargo, la grabación de “La lista de Schindler”, una obra idéntica con fechas similares de producción, aunado al fracaso que siempre acompañó al neoyorquino en taquilla, terminaron por postergar la película en una pausa que se volvió eterna con su muerte.


“Shadow on the Sun”

Un par de años antes de “2001…”, por la mente brillante de Kubrick ya rondaba la idea de crear un drama que experimentara con los más grandes misterios del Universo, especialmente el origen y la fragilidad de la vida en la Tierra. Inspirado en Orson Welles y su narración radial de la famosa “Guerra de los Mundos”, de H.G. Wells, que desató histeria en los Estados Unidos y en otro drama de radio, “Shadow on the Sun”, de Gavin Blakeney, el director neoyorquino barajó por años la posibilidad de adaptar este último a la pantalla grande. Finalmente, en 1988, Kubrick compró los derechos de Blakeney para trabajar de lleno en el proyecto, que contaría la historia de un meteorito que impacta contra la Tierra sin causar mayores daños aparentes, pero con una carga de un virus potencialmente mortal para la raza humana.


“The Burning Secret”

Después de que la propuesta de Kubrick fue declinada para realizar “Paths of Glory” por la MGM, el director centró su atención en “The Burning Secret”, un drama sobre un chico adolescente que se enamora perdidamente de una mujer mayor y para lograr estar cerca de ella y llamar su atención, trata de convertirse en el mejor amigo de su hijo. En 1957, momento en que el director de “A Clockwork Orange” contrata a Calder Willingham para escribir el guión de manera conjunta, la casa productora anuncia la cancelación del proyecto, presumiblemente por problemas legales sobre los derechos de autor y la reproducción de la novela.


¿Cuáles son los largometrajes que inspiraron e influyeron directamente al genio creativo de Nueva York? Descúbrelas leyendo las 93 películas favoritas de Kubrick. El legado del realizador es tan amplio como difuso y un sinfín de directores contemporáneos rinden homenaje y aceptan la poderosa influencia que recibieron del director de “Eyes Wide Shut”. Estas son las mejores películas inspiradas por el genio de Stanley Kubrick.

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