
En 2004, la película protagonizada por Lindsay Lohan llegó a sacudir el mundo de quienes éramos adolescentes en ese momento. La década de 2000 estuvo repleta de contenido sexista y/o dañino para las mujeres: desde reality shows y videos musicales se promovían tipos de cuerpo irreales… y se castigaba socialmente a las famosas que no cumplían con ellos; se exigía una cantidad de sex appeal inversamente proporcional a la “inocencia” que cantantes y actrices debían mostrar y, básicamente, no fue una gran época para ser mujer en los medios.
Sin embargo, Mean Girls (o ‘Chicas Pesadas’, como la conocimos en Latinoamérica) nos trajo un mensaje de sororidad escondido en una comedia adolescente. Con un brillante guion de Tina Fey, esta película nos enseñó que la sororidad existe, que el peso y la apariencia no son lo más importante y que la amistad entre mujeres es posible en un mundo que nos incita a pelear entre nosotras.
17 años después de su estreno, Mean Girls aún nos deja varias lecciones que recogemos a continuación:
Los miércoles vestimos de rosa
En realidad, una de las lecciones de esta película va en contra del mandato de las Plásticas de vestir de rosa un día a la semana. A veces, en la vida, hacemos cosas como esa para ser parte de un grupo… o de lo contrario nos sentiremos fuera de lugar. Sin embargo, es notable cómo Cady es mucho más feliz cuando se une al grupo de Matemáticas, por ejemplo: sí, quizá no sea el más popular ni glamuroso, pero si te hace sacar todos tus talentos y sonreír, ahí es.
A todas nos juzgan, por una razón u otra
Si hay una revelación importante a lo largo de Mean Girls, es la de quiénes aparecen en el Burn Book: una especie de chismógrafo donde se comparten los más íntimos secretos y otros datos vergonzosos de las chicas de la escuela. ¿Y quiénes son las estudiantes que aparecen ahí? Exacto, prácticamente todas. Las revelaciones del libro desatan una batalla campal que, finalmente, lleva a entender que todas somos susceptibles de sufrir bullying, y que no estamos solas en esto.
Ante la duda, consulta con las mamás
O con tus maestras, o con las mamás cool de las otras. Puede que tengan opiniones distintas entre sí, pero si algo nos deja claro Mean Girls es que las mujeres adultas de nuestras vidas ya pasaron por los problemas adolescentes que tenemos ahora, y casi siempre estarán dispuestas a escuchar y apoyarnos.
Tu vida sexual es tuya
En la década de los 2000, sobre todo, existía un slut shaming brutal hacia las adolescentes. O lo que es lo mismo: un juicio constante hacia las mujeres jóvenes que decidían ejercer libremente su sexualidad. Aunque las cosas han cambiado poco a poco (o eso queremos pensar), Mean Girls nos enseñó que las personas no son objetos que se poseen y que hay reglas (como aquella de no andar con el ex de tu amiga) que no siempre aplican.
Está bien hablar sobre tu cuerpo
Y también está bien si tu cuerpo no cumple con los estándares de belleza irreales, no pasa nada. Por una parte, Regina entra en crisis cuando descubre que ha estado consumiendo las barras energéticas con miles de calorías que le dio Cady (pero, spoiler alert, ¡termina siendo una gran jugadora de lacrosse!). También tenemos a Karen, una chica que no duda en informarnos que sus senos son una especie de semáforo meteorológico con el que siempre sabe si va a llover, y termina como una gran reportera del clima.
Las amigas lo son todo
Janis es rara y oscura, pero es una de las mejores amigas que Cady podría tener. Por eso es tan doloroso cuando esta última se pierde su exposición de arte por organizar una fiesta en su casa.
Está bien cometer errores… y reconocerlos
Al final de la película, después de que la pobre Regina es arrollada por un camión, Cady reflexiona sobre sus acciones y las consecuencias de estas. Así, de forma simbólica, el personaje de Lindsay Lohan rompe la corona que recibió en el baile de graduación para dar un pedazo a cada una de sus amigas a modo de reconocimiento. Ahí se reconcilia también con Janis y todas viven como amigas para siempre. Sí, habrá nuevas Plásticas, pero todas pasamos por eso y, en algún momento, ellas también recibirán sus propias lecciones feministas.
