En cuestión de meses, Las Alucines se han convertido en uno de los podcasts más populares de México y el mundo. Su estilo de humor las ha llevado a encabezar las listas de reproducción de Spotify, superando incluso a programas tan establecidos como La Cotorrisa. Pero a pesar de su éxito entre el público femenino, también han sido objeto de críticas, principalmente de hombres que aseguran que “su humor no es tan bueno” y que han sido señalados por escuchar podcast, más bien , conducidos por hombres. Esto nos deja una pregunta interesante: ¿la comedia tiene género?
Las Alucines: el humor que conecta con las morras
Lupita Villalobos y Kass Quesada (“Quesito”) son las creadoras de Las Alucines, un podcast donde comparten anécdotas —algunas reales, otras no tanto— con un estilo desenfadado y fresco que ha conquistado al público femenino. Entre bromas y reflexiones, hablan de sus vivencias como mujeres, conectando con una audiencia que encuentra en ellas una representación auténtica y cálida.
El show se distingue por su capacidad de abordar temas comunes desde una perspectiva femenina irónica y exagerada. Lupita y Kass mezclan experiencias alucinantes —esas que parecen tan irreales que te preguntas si alguien en su sano juicio las haría— con un toque de sinceridad que las hace identificables. Pero no todos están convencidos: las críticas, mayoritariamente de hombres, cuestionan su estilo, calificándolo de poco divertido o superficial.
¿La comedia tiene género?
Por otro lado, La Cotorrisa, con su humor irreverente y cargado de bromas ácidas, ha dominado la escena por años. Ricardo Pérez y José Luis Slobotzky representan la otra cara de la moneda: un sentido del humor más crudo y espontáneo que apela a las bromas entre compas. Su popularidad, especialmente entre hombres, refleja cómo ciertos públicos conectan más con comedia masculina tradicional.
Históricamente, la industria del entretenimiento ha favorecido narrativas y estilos dominados por hombres, marcando la percepción de lo que “debería” ser gracioso. Los estereotipos han alimentado la idea de que los hombres sobresalen en la comedia física y absurda, mientras que las mujeres se limitan a papeles secundarios o un humor más sutil.
Sin embargo, el panorama está cambiando. Cada vez más mujeres comediantes están rompiendo estas barreras, explorando temas variados —desde la maternidad hasta la política— y demostrando que el humor no tiene por qué encasillarse en estereotipos de género.
Humor de morras vs. humor de vatos
El humor de Las Alucines se basa en experiencias y puntos de vista propios de las mujeres. Temas como el empoderamiento femenino, la vida cotidiana y la lucha contra los estereotipos son recurrentes en su contenido. Su estilo, que mezcla la crítica social con la empatía, conecta emocionalmente con su audiencia.
En contraste, La Cotorrisa se apoya en la camaradería masculina y las bromas pesadas. Su encanto radica en su lenguaje directo y a veces vulgar, que apela a la autenticidad y al humor espontáneo entre amigos. Representan una visión masculina del mundo que resuena con quienes disfrutan de un enfoque más despreocupado.
Aunque ambos podcasts abordan la comedia desde perspectivas distintas, ninguno es intrínsecamente “mejor” o “peor” que el otro. Cada uno ha sabido construir una identidad clara y conectar con su público objetivo. Quizá la verdadera pregunta no sea si la comedia tiene género, sino si estamos listos para aceptar y disfrutar la diversidad de estilos que existen.
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