El pasado 15 de junio, el Lower East Side de Nueva York se convirtió en el escenario más inesperado para celebrar a Pedro Pascal, pero también en el lugar donde muchos salieron convencidos de que los maridos buenos sí existen. El restaurante mexicano Son Del North organizó un concurso de dobles del actor como parte de su aniversario y del Día del Padre, pero lo que parecía una broma local terminó volviéndose un fenómeno viral. Porque sí: el ganador no fue el más idéntico, sino el más irresistible.
¿Por qué un restaurante organizó un evento sobre Pedro Pascal?
Todo empezó con una indirecta que Pascal lanzó en 2023 durante el programa Hot Ones, cuando dijo que en Nueva York no había buena comida mexicana. La chef Annisha Garcia no se lo tomó personal: se lo tomó como reto. Y un año después, en lugar de pelear en redes, decidió hacer lo más mexicano posible: organizar un evento festivo, lleno de burritos, buen humor y mucha comunidad.
Lo que nadie esperaba es que casi 30 hombres se presentarían a competir, con camisetas de “Protect the Dolls and all Immigrants”, muñecos de Grogu y todo tipo de looks sacados del Pascalverso. Bajo la lluvia, entre porras y gritos, los dobles desfilaron uno por uno como si fueran a salvar la galaxia… o mínimo a robarnos el corazón.
El ganador: un papá de Brooklyn llamado George Gountas
No fue un actor, ni un influencer. Fue George Gountas, diseñador de iluminación para The Daily Show, quien terminó llevándose el título de “Pedro No. 1”. Su esposa, Jenny Gania, lo inscribió como sorpresa por el Día del Padre, y cuando salió al escenario con camiseta negra sin mangas y lentes oscuros, todos supieron que había un nuevo zaddy en la ciudad.
Gountas no solo se parecía a Pedro Pascal: tenía la misma energía cálida, segura, ligeramente tímida pero poderosa, la que hace que uno diga “me caso, no importa con quién”. El premio: 50 dólares, burritos gratis por un año y, claro, el amor de internet.
George Gountas became the internet’s daddy on Father’s Day as he was crowned winner of the Lower East Side’s Pedro Pascal look-alike contest.
In addition to winning $50 and a year’s supply of burritos, he posed the finalists. (@jameskleinmann / Instagram) pic.twitter.com/S6F4SdA2zw
— Entertainment Tonight (@etnow) June 16, 2025
Esto no fue un meme, fue un fenómeno cultural
Desde hace un tiempo, en Nueva York se han vuelto populares los concursos de dobles de celebridades. Ya hubo uno de Timothée Chalamet, otro de Paul Mescal, hasta uno de Jeremy Allen White. Pero lo de Pascal fue distinto. No era una burla ni un chiste irónico. Era una carta de amor colectiva.
Porque Pedro Pascal no es solo un actor. Es un símbolo de cariño, de ternura masculina, de papá adoptivo intergaláctico y de crush generacional. Y en medio de guerras, crisis y cinismo, el simple hecho de reunir gente para celebrar eso —y hacerlo con burritos— fue un acto político y amoroso a la vez.
Aunque no estuvo presente, el verdadero Pascal comentó en Instagram con emojis de lágrimas de risa y un corazón. No dijo mucho más, pero no hacía falta. El zaddy mayor bendijo el momento.
¿Y qué aprendimos de todo esto?
Que la comida mexicana sí puede ser increíble en Nueva York. Que los eventos comunitarios siguen teniendo poder viral. Y que, a veces, lo que más se parece a Pedro Pascal no es la cara… es la forma en que alguien te hace sentir.
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