Sabemos bien que los besos pueden reducir el estrés, fortalecer el sistema inmunológico y mejorar el estado de ánimo; sin embargo, todo parece indicar que así como puede ser beneficioso, también puede resultar perjudicial para tu salud y depende con quien (o quienes) te besas puede ser la razón de que tengas ansiedad y depresión.
Cuando se es soltera o soltero podemos tener la libertad de salir con varias personas, besarse o hasta llegar a algo más íntimo; y si se tiene pareja, bueno ocurre esto mismo pero con alguien estable, el punto es que en ambos casos siempre se ve el lado bueno, hasta que un reciente estudió sugirió que tanto la ansiedad y la depresión también pueden transmitirse a través de los besos.
Besar transmite la ansiedad y depresión
De acuerdo con el estudio hecho en Irán, que puedes leer aquí, señala que la ansiedad y depresión liberan en el cuerpo la hormona del estrés conocida como cortisol, lo cual esto altera el equilibrio de bacterias que hay en la boca de la gente.
Se estima que en un beso de 10 segundos se transfieren hasta 80 millones de bacterias, entooonces, si una de las personas tiene mala salud mental, así como problemas para dormir, la pareja comenzaba a presentar los mismos síntomas tan solo seis meses después.
“Específicamente, en las parejas en las que uno de los integrantes tenía depresión/ansiedad, la microbiota oral del cónyuge sano reflejaba la del miembro afectado”, informaron los investigadores.
Esto lo descubrieron tras hacer el seguimiento de 268 parejas recién casadas. Un grupo reportó padecer depresión, ansiedad y problemas de sueño, mientras que sus parejas reportaron tener buena salud mental.
¡No olvides unirte a nuestra tribu en Instagram!
Al hacerles unas encuestas sobre su salud mental, y proporcionar muestras de saliva para medir el cortisol e hisopos de bacterias, los investigadores encontraron que los cóyuges sanos, en su mayoría mujeres, presentaban aumentos significativos en la ansiedad y depresión, así como dificultades para dormir después de seis meses, mientras que sus parejas estos mismos síntomas no fueron tan intensos, posiblemente porque su mente ya está adaptado a enfrentar estas afectaciones.
Si bien el resultado es bastante revelador, también los investigadores aclararon que existieron limitaciones como que no se tomó en cuenta si existían problemas de salud subyacentes o factores que pudieran influir en que existieran esas bacterias bucales; sin embargo, es probable que si la persona suele tener diversas parejas con quienes se besa, las bacterias podrían afectar en mayor medida a quien goza de salud mental.

