Se dice que Don Quijote de la Mancha es la primer novela moderna en la historia; de ahí radica su importancia. La verdad es que esta novela trasciende en tantos ámbitos que es imposible no pensarla como una de las obras maestras de la lengua española y del arte universal. Heroísmo, honor, lucidez y realidad son elementos claves en la historia del hidalgo de los de lanza en astillero, pero también algo muy importante es la comida.
Durante las dos obras dedicadas al caballero de rocín flaco y galgo corredor, la comida se hace presente desde el principio. Incluso se menciona que la locura (elemento primario de la novela) es ocasionada principalmente por el hambre: “Todas nuestras locuras proceden de tener los estómagos vacíos y los cerebros llenos de aire”, exclama el barbero a Don Quijote.
La investigación de Lourdes Aguilar Salas muestra algunos de los platillos mencionados en la obra cumbre de la literatura hispana. Platillos, definición e ingredientes de una época lejana. La comida a través de la literatura siempre es interesante pues hoy ha cambiado tanto que sorprende, pero es aún más impresionante cuando los platillos permanecen intactos.

La comida juega un papel desde las primeras líneas de la obra en la que dice algo así:”Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda”.Según el doctor en letras Aurelio Gonzáles los alimentos no sólo hablan de una tradición culinaria, también servían para mostrar las costumbres sociales de los personajes, eso define a Alonso Quijano un hombre “social y humano”, tanto a él como a los miembros de su estamento. Gonzáles dice de esta comida:“Este plato estaba compuesto por una combinación de elementos en la cual destacaba la grasa del tocino y la combinación de verduras (como nabos o berzas) y legumbres, como los garbanzos o las alubias, con diversos tipos de carnes y la uña o pata de la res. Hoy en día en La Mancha se acostumbra servir poniendo rebanadas de pan en el plato sobre las que se echa el caldo y las verduras. Desde luego que según los ingredientes se podía saber el nivel social y el poder económico del consumidor”.
Tal vez se le llamaba duelos porque para comerlo debías encontrarte con mucha hambre o no tener comida. Es un plato creado a partir de lo que sobraba de los huesos del salpicón, estos se hervían con ajo. Ya que el guiso tenía consistencia se servía con trozos de pan. Las versiones menos austeras contenían algo de huevos con tocino, jamón serrano o chorizo. Como diría la mujer de Sancho Panza: “ La mejor salsa del mundo es el hambre; y como ésta no falta a los pobres, siempre comen con gusto”. Pichones
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Fuentes:
UAM, Algarabía 108
