“Está bien pero da miedo”: ¿Qué se siente tener más de 40 años?

“Está bien pero da miedo”: ¿Qué se siente tener más de 40 años?

“Está bien pero da miedo”: ¿Qué se siente tener más de 40 años?

Nos han convencido de que envejecer está mal. Los jóvenes sentimos mucha presión cuando nos acercamos a los 30, pues se supone que para entonces deberíamos tener la vida resuelta y ser las personas más exitosas del mundo (pero no es así, Nemo). Ni hablar de los 40, que nos los han pintado como una edad aburrida y señoril en la que nos retiramos a contemplar el pasado con nostalgia. En realidad, mucha gente que ya llegó al cuarto piso asegura que es una de las mejores edades de sus vidas: tienen más confianza en sí mismos, más experiencia y, en algunos casos, más dinero.

Varias personas entrevistadas por el tiktoker Sprouht lo confirman (al menos en el contexto primermundista en el que tienen lugar sus encuestas). En un video, él habla con una mujer de 46 años, quien asegura que tener cuarenta y tantos es mejor que estar en tus veintes. “Ya decidiste tu carrera, tienes mayor seguridad financiera y así como en la película ‘Sex and the City’ ya sabes a quién amas”.

En otra entrevista, una mujer de 44 años que lleva a un bebé en brazos responde que tener esa edad “se siente increíble, no voy a mentir”. Ella añade que es extraño tener dos niños pequeños a su edad, pero “tienes más confianza y estás más segura financieramente”.

Un hombre de 40 años dice que es una situación como de mitad de su vida, en la que definitivamente no tiene todo resuelto. Para él, la vida social tiende a ser muy importante en nuestros veintes, pero conforme envejeces comienza a desvanecerse. Al final, un pensamiento que comparte con nosotros es que “todo va a estar bien”. Y le creemos.

Para otra entrevistada, una mujer de 49 años, “todo está en la cabeza”. Ella asegura que se siente como si tuviera 35. Él le pregunta si es verdad, como muchos aseguran, que lo mejor que puedes hacer desde tus veintes es mantener la cabeza baja, trabajar y hacer dinero. A sus casi 50 años, la mujer no cree que sea así: “Esto es en el contexto norteamericano”, dice. “Si vas a otro lugar del mundo, no piensan así. La vida no se trata solamente de hacer dinero”.

Finalmente, un hombre de 43 años dice que tener esa edad es debatirse aún entre ser joven o ser viejo. “Y eso se siente bien, pero también da un poco de miedo”.

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