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Cómo convivir con la familia de tu pareja en las fiestas de Navidad y no morir en el intento

Sobrevivir Navidad con la familia de tu pareja

Ya llegó nuestra época favorita, Navidad y las miles de fiestas y celebraciones que hay en diciembre y parte de enero, pero aunque en esta época casi todo es amor, paz y felicidad, también hay pedillos, así que aquí te damos unos tips para convivir y pasarla bien (o tranquilo) con la familia de tu pareja y no morir en el intento.

Es importante entender que, por más química y amor que tengas con tu pareja y aunque ustedes se lleven increíble, la historia con su familia es totalmente distinta, y es que son personas con contextos distintos al tuyo, costumbres, pensamientos y hasta ideas del amor diferentes, pero aunque es normal que no sean iguales y en todo estén de acuerdo, hay veces en las que la relación es pésima o está muy lastimada.

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Y es que te entendemos, muchas veces, convivir con la familia de tu pareja es un momento superincómodo y lleno de tensión, que te hace querer salir corriendo, pero es una de las cosas más importantes en una relación, así que estos tips te ayudarán a sobrellevar esa reunión familiar, salir victorioso y, obvio, con pareja.

Tips para sobrevivir a las fiestas de Navidad con la familia de tu pareja

Empezamos bravos, pues antes de darte otros consejos, lo más importante es el respeto y el lugar que tu pareja debe darte, pues sí, su familia lo crió y serán parte de su vida siempre, pero él o ella en su adultez han decidido estar contigo y eso quiere decir que tu presencia importa, tus límites cuentan y tu bienestar en esas reuniones no es negociable, pues tu pareja debe ser tu aliado, tu respaldo y tu punto seguro siempre.

Ahora sí, después de tirar tremendo facto, tú, las tías chismosas y tu suegra, agárrense, porque el primer consejo es mandarlos a la… ¿Qué esperabas, una grosería? No, recuerda que queremos ser pacíficos y la mejor manera de empezar es no tomarte nada personal; si te miran raro, alguien no te saluda o hacen algún comentario, no te encasilles, pero ojo, tampoco quiere decir que permitas faltas de respeto mayores.

Sabemos que en Navidad las emociones están a flor de piel, por eso, aunque todo sea un caos, te recomendamos llegar a la reunión con un regalo comodín, un vino, una botana, una tabla de carnes frías o hasta un postre; no tiene que ser algo caro o laborioso, solo un detalle para que ellos noten que tú das el primer paso para una reunión tranquila y también que noten que eres una persona muy chill.

Una vez ya en la reunión, date un momento y observa la convivencia, identifica el papel de cada persona en la familia, quien es el primo agradable, la tía metiche y el abuelo enojón, de qué hablan y cómo se relacionan, no te avientes al ruedo enseguida y si inicias una plática hazla sobre temas seguros como películas, series o anécdotas, eso te ayudará a no meterte donde no te llaman y tampoco en platicas turbias.

Entiende que no es tu obligación caerle bien a todos, habrá algunos miembros de la familia de tu pareja con los que la relación sea mejor y te adoren, pero con otros las cosas pueden ser más difíciles, lo importante es que no dejes de ser amable y tu mismo, y si necesitas descansos vayas al baño o te tomes momentos para ti.

Prepárate emocionalmente para los comentarios incómodos, siempre hay una tía que dice cosas medio raras o pasivo/agresivas, tómalo con calma y entiende que es de otra época y tiene valores distintos a los tuyos, pero establece señales o códigos con tu pareja para que pueda rescatarte en esos momentos y si el comentario es muy intenso o fuera de lugar, que también te ayude a pedir respeto y evitar que vuelva a pasar.

Pero lo más importante de todo, es fijar tus LÍMITES, pues sí, madre o padre santo, los límites no se los pones a otros, sino a tu, y solo tú sabes cuánto estás dispuesto a soportar, pues hay cosas como tu paz, respeto y dignidad que no son negociables, así que si algo te lastima o no va contigo, tienes todo el derecho del mundo a marcar distancia, pedir ayuda a tu pareja o irte, pues no, no es ser grosero, sino consciente de ti mismo.

Por cierto, si te gusta analizar historias de amor ajenas para entender la tuya, únete a Yo en el amor, una comunidad donde hablamos de relaciones reales, corazones rotos, dudas existenciales, apps de citas, vínculos bonitos y todo lo que pasa cuando intentamos querer y que nos quieran.

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