I want to ride my bicycle
I want to ride it where I like.
‘Bicycle Race’ – Queen
En algún momento de la vida todos hemos querido escapar, levantarnos y buscar un camino nuevo. Algunos toman pequeños viajes para calmar este sentimiento, pero otros corren indefinidamente hasta llegar a un lugar donde se sientan bien.
Como ejemplo cliché, podemos recordar a Forrest Gump. Este peculiar personaje decide comenzar a correr hacia ninguna parte después de que su amada Jenny lo abandona (una vez más).
Forrest atraviesa Estados Unidos de costa a costa y debido a que atrae la atención de la gente y de los medios, estos le ofrecen alimentos y regalos mientras continúa su carrera. Después de un año y medio simplemente se detiene y emprende su camino a casa: Forrest ya no quiere correr.
Parece ser una historia increíble, especialmente porque proviene de una cinta, pero la realidad puede llegar a ser sorprendente.
Un hombre de Japón superó aquella historia; Keiichi “Kei” Iwasaki emprendió un viaje increíble con sólo dos dólares en su bolsillo y una bicicleta. Kei cuenta la necesidad que le surgió de emprender este viaje cuando se cansó de trabajar en la compañía de aire acondicionado de su padre.
Iwasaki decidió viajar pues llegó a su cabeza el pensamiento de que su vida podría acabar antes de que se diera cuenta, por lo que tenía que hacer algo para disfrutar y conocer más allá del lugar de donde nació.“¡Mi vida acabará antes de que haga lo que quiero hacer! Así que decidí comenzar este viaje”.Pero el plan inicial de Kei no era viajar alrededor del mundo. Al principio sólo quería recorrer Japón. Cuando comenzó el viaje en su ciudad natal Maebashi, tenía 160 yenes (el equivalente a dos dólares americanos), pero disfrutó tanto el viaje que tomó un embarcadero hacia Corea del Sur. Desde entonces ha pasado por aproximadamente 37 países, que incluyen China, India y gran parte de los países europeos.
Así como se ha encontrado con lugares y experiencias buenas, también ha estado en peligro. Ha sido asaltado por piratas, fue arrestado en India, casi muere a causa del ataque de un perro rabioso en el Tibet y además escapó de un matrimonio en Nepal. Pero eso no lo ha detenido. Kei comenzó su viaje en 2001, el cual hoy continúa.
Hasta 2009 ya iba por su quinta bicicleta, ya que unas fueron robadas y otras se rompieron. El japonés se niega a volar en avión porque quiere sentir todo lo que la aventura le puede ofrecer. Dice que con la bicicleta siempre puede sentir el aire y la atmósfera de los lugares a los que llega. Kei afirma que las únicas veces que no viaja en bicicleta es cuando toma algunas barcas y la ocasión que usó un bote de remos para averiguar qué tan grande y cuánto se tardaría en cruzar el Río Ganges (le tomó 35 días). También cruzó de esa forma el mar Caspio, el cual fue un viaje de 25 días. Además de cruzar ciudades y ríos, es el primer japonés que subió el Monte Everest desde el nivel del mar sin la ayuda de ningún transporte. También trepó el Mont Blanc de Suiza, uno de los más grandes de Europa. Su actualización más reciente nos dice que pasó por Italia hasta hace unos meses, e incluso participó en “Italia’s Got Talent”.
Iwasaki gana dinero en las calles haciendo trucos de magia, lo que le permite pagarse las bicicletas, sus comidas y los pasajes de algunos barcos. Su plan para el futuro es recorrer África, ir a nuestro continente y después volver a casa, como Forrest Gump. Hasta 2009 pensaba que le tomaría 5 años terminar su viaje, pero han pasado 7 y por lo que vemos, apenas se dirigirá a África. Kei Iwasaki es uno de los viajeros más interesantes de los que hemos escuchado. Hasta 2009 había viajado aproximadamente 75 mil kilómetros. Esa cantidad a la fecha seguramente está cerca de duplicarse. Este hombre está cumpliendo su sueño poco a poco, pero no busca quedarse en ningún otro lugar más que en su hogar, al que eventualmente volverá para escribir un libro sobre su enorme aventura.
Podemos aprender una enorme lección de este hombre. No necesitamos montones de dinero para viajar y descubrir el mundo, sólo necesitamos determinación y trabajar para conseguir lo necesario para seguir adelante. Iwasaki probablemente recorrerá todo el mundo con ayuda de un par de transportes y verá lo necesario para poder volver a casa sabiendo que hizo lo que quería y vio cosas maravillosas. Así que si necesitas un escape o descubrir más, no esperes, toma tu bicicleta o medio de transporte favorito y recorre el mundo sin miedo a lo que suceda.
***
Fuente: Intelligent Travel
