
Ese día la prensa local reportó que una avalancha de lodo procedente de una escombrera minera cayó encima del pueblo de Aberfan alrededor de las 9 de la mañana, el lodo y escombro inundó el pueblo, 144 personas murieron como consecuencia de este infortunio, la mayoría de ellos eran niños que se encontraban tomando clases en la escuela Pantglas Junior. Este accidente paso a la historia como uno de los desastres mineros más catastróficos de Inglaterra.
Reino Unido estaba completamente conmocionado con la noticia, pero la indignación se acrecentó cuando el día siguiente de la tragedia se presentó el duque de Edimburgo y lord Mountbatten sin la reina Isabel II. Inmediatamente la reina fue juzgada como una mujer fría ante su rechazo por visitar el lugar afectado y a sus sobrevivientes.
Para limpiar su imagen, una semana después la reina viajó al lugar del accidente y se enfrentó con aquello que evadió durante días, la cruel realidad de un pueblo que mantenía luto por decenas de infantes. La reina se acercó a la comunidad afectada para inspeccionar los daños y consolar a sus vecinos, pero tuvo un momento de quiebre al leer un mensaje escrito junto con un ramo de flores que le entregó una niña como un regalo, el mensaje escrito a mano decía «De parte de los niños que quedan en Aberfan». La reina entendió que el dolor que sentía era un gran arrepentimiento al no haber acudido en calidad de emergencia a Aberfan.
Poco menos de 40 años después del incidente de Aberfan, el corresponsal en realeza Gyles Brandreth a través de un libro aseguro que no visitar de inmediato Aberfan era el error que más lamentaba haber cometido como reina, según la misma Isabel II; el corresponsal contó que durante una conversación le preguntó a lord Charteris, antiguo secretario privado de la monarca, si había alguna cosa de la que esta se arrepintiera, enseguida la reina tan sólo pronunció «Aberfan».
Isabel II visitó Aberfan otras 3 ocasiones, la última en 2012, cuando inauguró una escuela primaria, a manera de homenaje para todos los pequeños inocentes que murieron trágicamente aquel 21 de octubre de 1966.
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