
El 12 de octubre de 1492, desde España y dirigiendo a La Niña, La Pinta y La Santa María, Cristóbal Colón tocó tierra americana creyendo que eran Las Indias. A este suceso se le conoce, quizá erróneamente, como el descubrimiento de América, y desde niños lo sabemos casi de memoria.
Ahora este título se ha puesto en cuestión. Historiadores, investigadores y activistas sociales cada vez se cuestionan más y más las ‘proezas’ del navegante genovés y nos lanzan la pregunta, ¿verdaderamente merece el mérito y la celebración que muchos le tienen hoy en día?
Los verdaderos descubridores de América
Arranquemos desde la raíz las mentiras más grandes del navegante, y es que él no descubrió América ni fue el primero en sugerir que la tierra era redonda. Ya desde los griegos estaba comprobada la forma esférica del planeta, y los contemporáneos de Colón también lo sabían.
¿Por qué no querían financiar su viaje? Simple, los cálculos de Colón eran erróneos, estaba subestimando considerablemente el verdadero diámetro del planeta, por lo que tardó tanto en encontrar financiamiento para su ‘viaje revolucionario’
Y en cuanto al descubrimiento de América, seguramente ya hay varios que lo sepan, pero debemos atribuírselo a los vikingos como Leif Eriksson que tocaron costas norteamericanas cinco siglos antes del famoso viaje de Cristóbal Colón.
No fue ningún favor
Al enseñarnos sobre la llegada de Colón a América suele incluirse la idea de que Europa era el mundo avanzado y nosotros el salvaje, y que vinieron a traer la modernidad y el progreso.
Nuevamente, esto es debatible y hasta erróneo. Antes de que llegaran, las civilizaciones americanas contaban con amplios conocimientos de arquitectura, agricultura, astrología y matemáticas, por mencionar algunos de los campos que desarrollaron.
Igualmente tenían complejos sistemas políticos y comerciales entre ellos. En todo el sentido de la palabra, eran civilizados. Pero Colón y los europeos ignoraron esto por completo.
Es cierto que los pueblos que existen hoy fueron producto del choque de culturas, pero también hay que recordar que este encuentro fue sanguinario y lleno de muerte, ya sea por maltrato físico o por el sin fin de enfermedades nuevas que trajeron los españoles.
Según la Fundación de Investigación Médica de Oklahoma, había 250 mil indígenas en la Española cuando Colón tocó tierras americanas, pero para 1517 solo quedaban 14 mil.
No puedes escribir colonizador sin Colón
A decir verdad, Colón no llegó pacíficamente a América, y hasta mintió del verdadero encuentro entre culturas. En su versión de los hechos, fueron los nativos quienes respondieron agresivamente a su llegada.
Hoy ya sabemos que lo contrario fue lo que pasó: Cristóbal Colón fue quien esclavizó a los indígenas, además de tratarles con alta violencia y brutalidad. A algunos los vendió mientras otros se los quedó como su propiedad.
Incluso asesinó a muchos nativos en República Dominicana que se levantaron en revuelta por los malos tratos del genovés. Los indígenas no eran vistos como personas por Colón, sino como propiedad.
De igual forma, Colón abrió el paso para que otros españoles tocaran tierra americana y, consecuentemente, otros países europeos como Holanda e Inglaterra emprendieron el mismo camino.
Con los conocimientos y las nuevas investigaciones que tenemos en la actualidad, es necesario actualizar nuestra visión de las grandes figuras históricas. No son intocables, de hecho es a quien más debe cuestionárseles. Demonizar o no a Colón es una decisión personal, pero es necesario contar la historia completa del navegante.
*Con imágenes de: El Español, La Patilla, El País, CNN
