INICIO NOTICIAS VIDEO SERIES INFOGRAFÍAS ARTE FOTO CINE HISTORIA LETRAS MÚSICA DISEÑO ESTILO DE VIDA MODA VIAJES CIENCIA Y TECNOLOGÍA COMIDA

Todos los derechos reservados 2017
© Cultura Colectiva

Ejecuciones, sangre y dolor: 15 crudas fotografías de la guerra contra el narcotráfico en Filipinas de Eloisa Lopez

22 de septiembre de 2018

Beatriz Esquivel

Desde el 2016 Filipinas atraviesa una guerra contra el narcotráfico que pareciera que sólo ha traído muerte, dolor y sangre a sus calles... ¿Qué tendría que aprender el país asiático de la tragedia contemporánea en México?


Con una cifra cercana a las 12 mil personas asesinadas hasta el 2017 y de acuerdo a Human Rights Watch, el gobierno de Rodrigo Duterte, presidente de Filipinas, ha cambiado la vida de los habitantes de aquella nación por completo.



Durante la campaña electoral de Duterte en el 2016, el candidato llamó la atención internacional cuando hizo pública una de sus propuestas más controvertidas: pena de muerte a todos los adictos, vendedores de droga o promotores de un estilo de vida con drogas —usualmente llamados pushers, en inglés—.



-

La muerte en las calles


Sin embargo, nadie esperaba que la pena de muerte llegara a las calles de Filipinas sin un procedimiento legal. Actualmente, el modus operandi de la policía y otros grupos no identificados es el asesinato a sangre fría en las calles. Tan sólo es suficiente que alguno de ellos tenga la sospecha de que la persona es —o fue— consumidora de droga para llegar a sus domicilios, encapucharlos, atarlos de pies y manos y darles muerte.



La muerte llega a los filipinos de distintas formas, pareciera que la más benigna o rápida es a manos de un disparo de bala, pero en otras ocasiones las personas son apuñaladas hasta la muerte y muestran signos de tortura. Esta forma de asesinato hace que distintos grupos de derechos humanos alcen la voz en contra de esta guerra contra el narcotráfico, incluso argumentan que también existen casos de plantación de evidencia falsa para intentar justificar los asesinatos… por lo menos en aquellos en los que la policía responde y se responsabiliza.



De los 12 mil filipinos asesinados, 2 mil 500 muertes aproximadamente son atribuidas a la Policía Nacional de Filipinas. Mientras que la policía atribuye al menos 3 mil 600 muertes a los grupos no identificados o vigilantes. Asimismo todos esos asesinatos están clasificados como si estuvieran bajo investigación, aunque muchos filipinos y los organismos internacionales están convencidos que no hay interés alguno en identificar a los asesinos.



-

Las guerras contra el narcotráfico: distintas latitudes, misma sangre, mismo dolor


Las guerras contra el narcotráfico no son un escenario nada raro en distintas latitudes, por año existieron en países como Colombia o México en la actualidad. También son aprovechadas para señalar activistas y defensores de los derechos humanos, no obstante, Duterte tampoco ha tenido problemas para declarar que ellos en efecto están en la mira. Un reporte de ABS-CBN News cita a La Alianza Nacional contra el Asesinato de Filipinos:



«Su comentario —que los derechos humanos son parte del problema de drogas y, por serlo, los partidarios de los derechos humanos deberían ser apuntados también— puede ser interpretado como una declaración de temporada de caza de los defensores de los derechos humanos».



Pero si existe un común denominador en este tipo de guerras en todo el mundo es la muerte de inocentes y el luto de muchos más.



«Ha sido un año de luto para muchas familias. Madres han enterrado a hijos, hijos han tenido que enterrar a padres, y las esposas han tenido que sobrevivir sin sus esposos. La lista continúa, pero una cosa es común para la mayoría. ‘Pusher’ [vendedor] o no, fueron una pérdida y un ser querido.» Afirma la Eloisa López, fotógrafa.



En estos países cuando se trata de la muerte de algún inocente, siempre se habla de que estuvo en el lugar y momento equivocados, o que tal vez sí estuvo involucrado de alguna forma en el negocio de drogas ilícitas. En Filipinas ocurre algo similar, aunque la postura oficial es menos sutil y considerada. La máxima de Duterte y por lo tanto del gobierno filipino es que todos los usuarios y vendedores merecen la muerte, sin importar si son víctimas de un sistema fallido que no les provee oportunidades de trabajo o servicios de salud que traten efectivamente las adicciones.



«No acabará mañana mientras haya un ‘pusher’ [narcotraficante] y un capo de la droga». Afirmó Duterte en marzo del 2017.




-

Los pendientes de la guerra de Duterte contra el narcotráfico


Entonces surgen varias preguntas: ¿el consumo y adicción a las drogas es una ofensa suficiente para merecer no sólo la muerte del consumidor, sino también justificar el impacto que tiene en las familias de sus allegados? ¿Una adicción es motivo suficiente para provocar la orfandad de varios, si no es que cientos de niños?



Sin embargo, la mayor pregunta que surge tras esta crisis de derechos humanos en Filipinas es si las guerras contra el narcotráfico tienen un efecto positivo. ¿Hay menos adictos? ¿Menos drogas en las calles? ¿Menos comercio? O simplemente se han convertido en un método efectivo para diezmar a la población más vulnerable, mientras que los verdaderos responsables del tráfico de droga en Filipinas siguen con su negocio.



Parece que las respuestas oficiales a estas preguntas aún no las tendremos, mucho menos cuando la Policía Nacional se ha convertido la única fuente oficial de los resultados de esta absurda guerra contra el narcotráfico. No obstante, quedan los reportes de los organismos internacionales, de los activistas en sitio, los detractores de la política de guerra de Duterte y el trabajo investigativo de fotógrafas y periodistas como Eloisa López, a quien pertenecen las imágenes de este artículo, para dar un poco de luz a la realidad y el sufrimiento que el pueblo filipino atraviesa.


-


**

Si quieres ver más sobre el trabajo de Eloisa López, puedes visitar su sitio.


*

También te puede interesar:


Cómo el Cartel de Cali dejó en bancarrota al Gobierno por la cantidad de muertos que dejaba

Quinceañeras y strippers: la belleza femenina en el narco de Colombia

TAGS: Drogas narcotráfico Derechos Humanos
REFERENCIAS: Eloisa Lopez, "Philippine War On Drugs" Human Rights Watch, "Philippines’ ‘War on Drugs’". HRW, "Rodrigo Duterte Relaunches Philippine Drug War Despite Calls for Investigation". Inquirer, "Duterte renews attack on Church as he defends war on drugs". ABS-CBN, "Duterte threat to kill rights defenders alarms groups". Cita de Eloisa Lopez

Beatriz Esquivel


Articulista

  COMENTARIOS

  MÁS DE CULTURA COLECTIVA

Por qué Halloween y Día de Muertos no son celebraciones antagónicas 5 formas sexys de tener intimidad con tu pareja que no involucran penetración Las transformaciones físicas más increíbles que hemos visto en el cine este año 10 disfraces originales del Día de Muertos El cuento que refleja la realidad cruda y violenta en el día a día de la vida en México Qué es el Hyperloop, el tren de alta velocidad del futuro

  TE RECOMENDAMOS