El nuevo producto lanzado hace apenas unos días por la marca de Kim Kardashian llamado Seamless Sculpt Face Wrap se ha vuelto viral en redes sociales después de que además tuviera un sold out tan solo horas después de su lanzamiento. Pero hay un secreto muy oscuro que Skims podría estar guardando detrás de su faja.
La demanda ha sido tan alta que la marca tuvo que habilitar una lista de espera para quienes querían conseguirlo. Además, este producto marca un antes y un después en Skims, la marca fundada por Kim Kardashian, pues es la primera vez que prueban un producto para el cuidado facial. Esta “faja facial” promete esculpir el rostro, darle soporte a la madíbula y al cuello dándole un efecto a tu rostro parecido al de una lipopapada. Sin embargo, algunos expertos en temas estéticos ya han mencionado que el producto es una total estafa. Y eso no es todo, sino que esta nueva era de Skims, podría ser más que marketing, sino que podría tener algo muy siniestro escondido.
Kim Kardashian estaría tratando de controlar nuestras emociones según esta teoría
Lee también: Qué es la ‘skinorexia’ y por qué Kim Kardashian nos está vendiendo una nueva inseguridad
Hay un video haciéndose viral en redes sociales en el que exponen un caso que explicaría la llegada del Sculpt Face Wrap de Kim Kardashian y explica uno de los peores experimentos hechos en el mundo hace más de 100 años y tiene todo que ver con el control de emociones.
Y es que aunque las críticas principales del nuevo producto vengan principalmente por la presión estética que sentimos sobre todo las mujeres, esta teoría es mucho más oscura de lo que el marketing trató de hacer con el Face Wrap.
Lee también: “Mi madre está preocupada”: Ibai ya no está soportando los memes sobre su cambio físico y esto fue lo que dijo
El siniestro experimento de Carney Landis sobre control de emociones
Carney Landis, fue un psicólogo de la Universidad de Minnesota que buscaba identificar patrones universales en las expresiones faciales humanas y aunque suena interesante, su experimento en 1924 fue una de las cosas más perturbadoras que ha vivido la humanidad.
Lee también: La turbia teoría que dice que el mundo sí acabó en el 2012 y esto es lo que habría pasado después
Landis dibujaba líneas en los rostros de los participantes y los sometía a estímulos extremos: desde placer hasta miedo y dolor. Una de las peticiones más perturbadoras fue cuando les pidió decapitar una rata sin previo aviso, para capturar sus reacciones faciales.
Y es que, tiempo después, surgió algo que se llama la “teoría del feedback facial”, que propone que nuestras expresiones faciales no solo reflejan emociones, sino que también pueden generarlas. Es decir, si forzamos una sonrisa, aunque no estemos felices, esa activación muscular puede enviar señales al cerebro que inducen una sensación de alegría.
Esta retroalimentación sensorial —sin necesidad de un estímulo emocional previo— sugiere que el rostro funciona como una interfaz emocional: lo que mostramos puede moldear lo que sentimos. Fue desarrollada por Silvan Tomkins en los años 60 y sigue siendo explorada en psicología y neurociencia.
Y aunque en el experimento de Carney Landis no haya registro de que hubiera utilizado fajas faciales, muchos usuarios han relacionado el perturbador experimento con el nuevo lanzamiento de Kim Kardashian, proponiendo que quizá Skims esté tratando de controlar nuestras emociones además de controlar la estética facial de las nuevas generaciones.
Si te interesan las historias turbias y casos reales, checa este video:
Por cierto, si te gusta analizar historias de amor ajenas para entender la tuya, únete a Yo en el amor, una comunidad donde hablamos de relaciones reales, corazones rotos, dudas existenciales, apps de citas, vínculos bonitos y todo lo que pasa cuando intentamos querer y que nos quieran.

