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El auge y la caída del Presidente de Perú a puertas de la vacancia

18 de diciembre de 2017

Mayra Leon Basurto

La historia del caso que le dará a los peruanos una triste Navidad

Marzo, 2016. El Perú no veía el momento de decirle adiós a un quinquenio al mando de Ollanta Humala, el mandatario latinoamericano menos popular de 2015 según el diario mexicano El Economista. Las elecciones habían llegado y el miedo se había convertido en el principal protagonista tras conocer a los ganadores de la primera vuelta electoral.



Por un lado estaba Keiko Fujimori, quien había obtenido 39,87 % de votos, con lo que ganó 72 escaños de un total de 130 del Congreso del Perú. Sin embargo, llevaba en la espalda ser la hija y exprimera dama del expresidente Alberto Fujimori, quien dirigió un autogolpe de Estado en los años 90 y que actualmente se encuentra acusado de corrupción y cometer crímenes de lesa humanidad, además de tener en su partido político a personajes vinculados con el narcotráfico y otras perlas más. Por el otro estaba Pedro Pablo Kuczynski (PPK), exfuncionario peruano y reconocido economista internacional, pero considerado un personaje con conflictos de interés por su conexión con diversas empresas transnacionales, quien había alcanzado 21,05 % de votos acompañado de sólo 18 escaños en el Parlamento. Frente a este escenario, una peligrosa pregunta se adueñó de las mentes de los peruanos: ¿la democracia estaba en juego al darle a Fujimori el poder del Legislativo y, probablemente, del Ejecutivo en la segunda vuelta?

Es así que en un corto tiempo se llevaron a cabo multitudinarias marchas bautizadas como #NoAKeiko, que contaron con la participación de diversos personajes de la política peruana, quienes se unieron para respaldar a PPK, sosteniendo que un voto por él equivalía a un voto por la democracia.



Junio, 2016. Los peruanos soltaron un suspiro de tranquilidad al conocer que PPK había ganado la segunda vuelta electoral ante Keiko Fujimori por un margen muy ajustado de 0,24 %, convirtiéndose así en el nuevo Presidente de la República del Perú. Pese a que no era una sorpresa para nadie que la bancada parlamentaria fujimorista haría sentir su poder como mayoría en toda oportunidad; las propuestas de una revolución social y de un país justo, equitativo y solidario prometidas por PPK, en combinación con su actitud hilarante, hicieron que recibiera el apelativo de «presidente de lujo», fuertes palabras para un pueblo tan desilusionado de los políticos. Era, sin duda, un reinicio para el Perú.



Diciembre, 2017. Las agencias de noticias habían explotado: se dio a conocer que PPK habría recibido dinero de la constructora brasileña Odebrecht durante los años 2004 y 2007 —época en la que ocupaba el cargo de Primer Ministro del presidente Toledo y de Proinversión, el organismo encargado de promover la inversión privada en el país, por medio de la empresa Westfield, en la cual figura como director.

Previamente, el Presidente había recibido y rechazado tres citaciones para reunirse con la comisión investigadora del caso Lava Jato en Perú, al aducir no tener conexión alguna con dicha constructora brasileña. Sin embargo, la presión se había vuelto tan crítica que logró que el 12 de diciembre, PPK aceptara asistir a una próxima invitación, sin imaginarse que un día después, esa misma comisión recibiría documentos de Odebrecht en los que se indicaba que el actual Mandatario había recibido siete pagos por 782 mil 207 dólares.



Tras un año devastador para la política peruana, en el cual había ordenado la detención de dos expresidentes, Alejandro Toledo —actualmente prófugo— y Ollanta Humala —encarcelado junto a su esposa, Nadine Heredia—, la revelación del vínculo entre PPK y Odebrecht fue el golpe de gracia para este Gobierno.

La reacción fue inmediata y dolorosa de ver: el Congreso había admitido una moción de vacancia por incapacidad moral contra el Presidente. Curiosamente, un escenario así no se presentaba desde el año 2000, cuando se vacó por el mismo motivo a Alberto Fujimori, padre de su excontrincaria presidencial.

El pueblo peruano había sido decepcionado por enésima vez, pero esta vez el sufrimiento dolía más porque un año antes los ciudadanos le habían confiado a PPK la tambaleante democracia de Perú con un mensaje contundente: "No nos gustas, pero sabemos que eres mejor que la hija del dictador".



Cuán amarga es la ironía de recordar que 18 meses antes, Perú se había conmovido al escuchar al Presidente decir que "ser un país moderno significa ser un país honesto y no corrupto", y que hoy se encuentra en la lista de involucrados en el escándalo de corrupción más grande de Latinoamérica. Es en momentos como estos en los que la famosa pregunta inmortalizada en el libro Conversación en la Catedral, del premio Nobel peruano, Mario Vargas Llosa, cobra una relevancia inmensurable: "¿En qué momento se jodió el Perú?". Las investigaciones seguirán su curso; sin embargo, el daño a la confianza peruana ya está hecho.

***

El panorama político de Perú es amplio y acontecido. De hecho recientemente, en un hecho histórico y sin precedentes, el Congreso aprobó el uso medicinal de marihuana.

TAGS: Historia mundial América latina
REFERENCIAS: PPK es un tipo interesante PPK elegido el mejor presidente del 2016 PPK y Odebrecht

Mayra Leon Basurto


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