
Las acciones individuales como minimizar el uso de plástico o desechos, reciclar, reutilizar, plantar árboles o proteger especies en peligro de extinción, son una buena manera de solidarizarse y hacer algo a favor del planeta y el medio ambiente, pero, no son suficientes, ya que el mayor impacto ambiental es generado por las grandes corporaciones. Por ejemplo, en la selva del Amazonas, uno de los pulmones del planeta Tierra, en el cual habitan millones de especies, muchas, en peligro de extinción.
Los waorani lograron detener el proyecto a través del Tribunal Provincial de Ecuador, en el cual se determinó la prohibición de tala y perforaciones en esta zona ya sea por parte de la iniciativa privada o de la pública. Pero la tribu sabe que esta es una batalla parcialmente ganada ya que ninguna empresa con intereses en el petróleo se queda sin librar las batallas necesarias para llegar a sus objetivos económicos. Oswando Nenquimo, portavoz de los waorani comentó:
«Hoy hemos protegido nuestro bosque de la perforación petrolera. Hemos protegido nuestra agua de la contaminación. Hemos protegido a nuestros hijos de enfermedades. Este es un precedente legal para los derechos indígenas, pero la lucha está lejos de terminar. El gobierno apelará porque todavía quieren el petróleo debajo de nuestra tierra. Las naciones indígenas de todo el Amazonas y el mundo deben unirse para proteger nuestros hogares».
Este fue un gran paso adelante en la batalla para garantizar los derechos de los pueblos indígenas a decidir sobre su futuro y para proteger las reservas naturales y frenar el cambio climático, Mitch Anderson, director ejecutivo de Amazon Frontlines, declaró en mayo del mismo año:
«Este es un precedente importante para los derechos indígenas en la Amazonía. Hoy, el tribunal ha reconocido un patrón de tácticas engañosas, de mala fe y de manipulación en el intento del gobierno ecuatoriano de destinar las tierras de los waorani para la extracción de petróleo».
Ecuador es el quinto exportador de petróleo en Sudamérica y las tierras ancestrales de los waoranis contienen enormes reservas. Los miembros waoranis no tienen derecho ni interés en el petróleo o a los depósitos minerales bajo el suelo de su territorio, lo único que buscan en la defensa del territorio, de sus árboles y de la pureza que ofrece la naturaleza, en entrevista con The New Yorker, Nemonte Nenquino, líder waorani mencionó:
«El tribunal reconoció que el gobierno violó nuestro derecho a vivir en libertad, a tomar nuestras propias decisiones sobre nuestro territorio y a nuestra autodeterminación. Nuestro territorio es nuestra decisión, y ahora, como somos sus dueños, no vamos a permitir que el petróleo ingrese y destruya nuestro entorno natural y mate nuestra cultura. Qué maravilloso es escuchar por una vez noticias positivas sobre el destino de la selva amazónica».
Ojalá que este sea un precedente para todos los luchadores ambientales y sirva como apoyo para no dar por vencida ninguna lucha y seguir concientizando a la población y grandes empresas sobre las medidas que se deben tomar para asegurar un futuro con calidad y armonía con el planeta tierra.
En portada: Ecuavisa
