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Por qué los cristianos tienen prohibido disfrazarse en Halloween

30 de octubre de 2018

Beatriz Esquivel

El Halloween es una celebración que los cristianos —y la Iglesia católica en general— relacionan con el ocultismo y el mal, por lo que procuran no participar y aún más, modificarla.


El Halloween es una tradición pagana de origen celta llamada Samhaín, que marcaba el fin del año celta, pero que con el paso del tiempo mutó. El movimiento migratorio irlandés promovió su celebración hacia América, en específico a los Estados Unidos y Canadá, países en los que se estableció con mayor fuerza antes de diseminarse por el mundo como una fecha en la que niños, jóvenes y adultos por igual aprovechan para disfrazarse y salir a las calles a pedir dulces —por ejemplo, en México, dicha tradición es conocida como “ir a pedir calaverita”— y otros organizan fiestas. 



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Día de Todos los Santos


Esta celebración a su vez se relaciona con Todos los Santos, una festividad propiamente cristiana desde el siglo VIII, que tiene como fin celebrar a aquellos santos y mártires que perdieron la vida en un día exclusivo para ellos. En algunos lugares, el Día de Todos los Santos suele celebrarse en la víspera del 31 de octubre, mientras que en otros tiene lugar el 1 de noviembre.


Los esfuerzos de la Iglesia por aglomerar las tradiciones paganas como el Samhaín o el propio Halloween con algunas que son propiamente cristianas, provocaron que el Día de Todos los Santos coincidiera en fechas, por lo que irremediablemente ambas celebraciones han quedado unidas, aunque de origen no tengan la misma finalidad.




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El culto a lo maligno: ¿por qué la Iglesia promueve no celebrar esta fecha?


Sin embargo, por más inocente que el Halloween puede parecer, a ojos de los cristianos —y otras religiones— se trata de una fiesta que rinde culto a símbolos propios del mal o el Diablo mismo. Llámense brujas, vampiros, demonios, fantasmas y demás, son representaciones malévolas, por lo que desde esta óptica, disfrazarse de uno sería ir en contra de los preceptos religiosos o caer bajo el engaño del Diablo. Así como la fecha idónea para realizar todo tipo de ritos de la misma índole, pues los poderes de Satanás «están en su punto más fuerte»:


«Esta fiesta se ha ligado de tal manera al ocultismo que es un hecho comprobado que la noche del 31 de Octubre en muchos países se realizan misas negras, cultos espiritistas, y otras reuniones relacionadas con el mal y el ocultismo».


[Goya, El aquelarre, 1823. Reunión de brujas.]


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Dulce o truco: diversión o engaño


Si bien para la Iglesia el Halloween es una celebración que alaba el mal de forma disimulada, el lado de diversión que puede ofrecer a veces pone en duda su prohibición y da pie a que se celebre un híbrido que intenta mediar el aspecto oscuro y pagano del Halloween, con el lado luminoso y del bien del Día de Todos los Santos.


En ese sentido, Vicente Jara en Catholic.net explica:


«...la mayoría de quienes viven esta fiesta lo hacen por influjo grupal, social, por el peso de los medios televisivos… en definitiva, por la cultura del momento, alentada por el consumismo y sus métodos de marketing. Pero hemos de ser consciente de qué celebramos y en qué participamos, pues todo acto en el ser humano es importante, también nuestro ocio y nuestros momentos celebrativos. Somos para la gloria de Dios».


[Nightmare Before Christmas. Película hollywoodense para niños en la que el Halloween se mezcla con la Navidad.]


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La alternativa cristiana: ¿destrucción de la cultura?


Ese híbrido y la recomendación de algunas iglesias cristianas resulta en una fecha en la que los niños tienen disfraces bíblicos o de personajes totalmente ajenos al mundo de los monstruos o del terror de la fecha. La entrega de dulces también adquiere un carácter cristiano, cuyo último fin, según los religiosos, es regresar el Halloween a sus raíces cristianas, olvidándose entonces del ocultismo:


«A cada uno de los niños les dimos una bolsita de dulces los cuales deberían repartir en las casas que se iban a visitar. Les hicimos ver que Jesús nos enseñó a dar, pues el mismo se dio hasta la misma muerte, que nosotros y todos los santos, los hombres buenos tienen más alegría en dar que en recibir. Al llegar a la casa que se habría de visitar, se saludaba a la gente diciéndoles: "Dios te ama" y se les daba un caramelo».



Sin embargo, queda preguntarse si este afán de preservar las buenas costumbres cristianas implica la destrucción de celebraciones que circunscritas a distintas culturas ajenas al cristianismo, así como lo ha hecho el Día de los Muertos, festividad de origen prehispánico, comúnmente fusionada con elementos del Día de Todos los Santos en México.


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TAGS: Religión Datos curiosos Halloween
REFERENCIAS: Catholic, "Halloween y el cristianismo". Catholic, "¿Es malo celebrar Halloween?" Aleteia, "¿Cuál es la relación entre Halloween y Todos los Santos/Fieles Difuntos?"

Beatriz Esquivel


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