El día que Carl Sagan aconsejó a Kubrick para simular vida extraterrestre en el set de 2001: Odisea del espacio

El día que Carl Sagan aconsejó a Kubrick para simular vida extraterrestre en el set de 2001: Odisea del espacio

El día que Carl Sagan aconsejó a Kubrick para simular vida extraterrestre en el set de 2001: Odisea del espacio

Carl Sagan fue uno de los astrónomos más importantes de los últimos tiempos. Su serie televisiva Cosmos, transmitida en la década de los ochenta, hizo que ganara popularidad alrededor del mundo.

El científico estadounidense tenía un tema de interés especial, y este era el de la vida en otros planetas, incluso impulsó el proyecto Search for Extra Terrestrial Intelligence (búsqueda de inteligencia extraterrestre), el cual fue patrocinado por la NASA para explorar la posibilidad de seres vivos en la galaxia.

Debido al prestigio con el que contaba Sagan, así como el éxito que tenía en la comunidad científica, no es de extrañarse que el aclamado director Stanley Kubrick lo buscara para que le ayudara a simular vida extraterrestre en la que es considerada su obra maestra 2001: Odisea en el espacio.

El autor de ciencia ficción, Arthur C. Clarke, estaba trabajando con Kubrick en el guión del filme, y uno de los obstáculos que se presentaron, fue cómo iban a escenificar el concepto del futuro de la humanidad, así como la vida de seres de otro planeta.

Debido a que el director y el autor estaban experimentando desacuerdos, fue que decidieron acudir a Sagan para que les ayudara a desarrollar la idea.

“Mi amigo Arthur C. Clarke tenía un problema”, escribió Sagan en su libro The Cosmic Connection de 1973. “Estaba escribiendo una gran película con Stanley Kubrick, que en ese momento se llamaba Journey Beyond the Stars, pero surgió una pequeña crisis en el desarrollo de la historia”, explicó.

En la cinta, la tripulación del Discovery One iba a hacer contacto con extraterrestres, pero Kubrick tenía la idea de representarlos con una forma más humana e incluso con trajes, algo que a Clarke no le parecía.

“Es probable que nada vuelva a evolucionar como nosotros en ningún otro lugar del universo. Sugerí que cualquier representación explícita de un ser extraterrestre avanzado tenía que tener al menos un elemento de falsedad, y que la mejor solución sería sugerir, en lugar de mostrar explícitamente, a los extraterrestres”, relató Sagan acerca de esta experiencia.

Al final no se sabe si el director hizo caso de las recomendaciones que le sugirió Sagan, pero todos recordamos el final en el que David Bowman, interpretado por Keir Dullea, se encuentra con su yo más viejo en una habitación.

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