
Vicente Fernández y María del Refugio Abarca conocida como “Doña Cuquita”, son el ejemplo de un amor duradero e incondicional hasta la muerte, para prueba, el gesto de ella, al no querer despegarse del féretro de su esposo durante todo su velorio.
Aunque su amor se remonta a muchos tiempo atrás, cabe mencionar que ellos se conocieron durante su niñez cuando eran vecinos en Guadalajara, Jalisco, sin embargo se dejaron de ver cuando Vicente Fernández se fue a Tijuana en busca de nuevas oportunidades; a su regreso, quedó cautivado por María del Refugio que ya era toda una joven, y a quien pidió fuera su novia, a lo que ella aceptó.
Sin embargo, en la búsqueda por cumplir sus sueños como cantante, “El Charro de Huentitán” le pidió a “Doña Cuquita” que buscara otro amor porque con él solo iba a perder el tiempo, debido a su carrera tan ajetreada, llena de viajes y constantes cambios.
A pesar de su petición, en una ocasión que Vicente Fernández regresó a su pueblo, se llevó una gran sorpresa al ver a su amada con otro hombre, lo cual despertó sus celos y sus ganas de estar con ella, hasta un día, de la manera más inesperada pedirle que dejara a su entonces pareja porque se iban a casar el 27 de diciembre de 1963.
El amor de Vicente Fernández y Doña Cuquita
Vicente Fernández y Doña Cuquita llegaron al altar el 27 de diciembre de 1963, y cumplieron su promesa de “juntos hasta la muerte”, pues de acuerdo a algunas entrevistas que cedió “El Charro de Huentitán” en el pasado, siempre supieron que estaban destinados a estar juntos por siempre y así fue.
Fue así como formaron la dinastía Fernández, una de las más importantes de México, con el nacimiento de Vicente Fernández Jr. el 11 de noviembre de 1963; Alejandro Fernández, quien nació el 24 de abril de 1971; y el menor, Gerardo Fernández nacido el 4 de mayo de 1976.
Así como la llegada de Alejandra Fernández, la poco conocida hija adoptiva del matrimonio, quien fue hija de una de las hermanas de “Doña Cuquita”, quien llegó a sus brazos cuando era una recién nacida, y le dieron su amor y protección. La dinastía Fernández la comprenden cuatro hijos, nueve nietos y cinco bisnietos de Vicente Fernández y Doña Cuquita.

En diversas ocasiones, el intérprete de “Mujeres Divinas”, se refirió a “Doña Cuquita” como la mujer de su vida con quien tenía todo. Por su parte, su amada, comentó que el secreto para que tuvieran un matrimonio duradero era que, de las puertas de su casa para afuera era Vicente Fernández, y de las puertas de su casa para adentro, era su marido.
A pesar de rumoradas infidelidades que no fueron sido confirmadas, Vicente Fernández y Doña Cuquita son el ejemplo de un amor duradero e incondicional que se remonta a la niñez de ambos, cuando la fama aún no llegaba a la vida de “El Charro de Huentitán”.

