David Fincher presenció la audición de Scarlett Johansson para “La Chica del Dragón Tatuado” y quedó maravillado ante la capacidad histriónica de la rubia. En el casting ella aseguró que podría cambiar de look tan pronto se lo pidieran y que no tenía problema alguno en representar a una mujer de apariencia oscura que le hiciera compañía a Daniel Craig. Sin embargo, había algo en ella que no le terminaba de convencer al director: su belleza y sensualidad.
Por extraño que parezca, ser tan atractiva fue el detonante para que Scarlett no obtuviera el papel. Sus pronunciadas curvas hicieron que Fincher se negara a contratarla, ya que consideró que sus senos eran demasiado grandes para encajar con el personaje principal. Entonces, la mujer más sexy del mundo en 2013 consideró que ser hermosa y sensual sólo limitaba su carrera profesional. Un año más tarde, Emily Ratajkowski atravesó por el mismo problema, ser demasiado sensual fue la razón por la que distintos directores la discriminaron e infinidad de medios la acosaron.

Ambas son estrellas de cine, pero su realidad no está tan alejada de la nuestra. Hasta 2016, 72.1 % de las mujeres mexicanas de más de 15 años fueron violentadas al sufrir de discriminación laboral, acoso sexual y violencia emocional. Este fenómeno crece todos los días, a pesar de las medidas que se han tomado para castigar a los agresores. Pero ¿por qué ocurre? La respuesta de algunos criminales fue “ella me provocó”, “su escote era muy grande”, “salió con un vestido muy corto en la madrugada”. Estas absurdas explicaciones sólo indican que algunos siguen juzgando y atacando a las personas, mujeres principalmente, por su apariencia física. Es decir, ser demasiado sexy sí representa un problema para las mujeres.
Discriminación laboral
Cuando una chica que es considerada guapa llega a una empresa a pedir empleo, es más fácil que se lo den debido a que si es un hombre quien la entrevista, la preferirá tener cerca por sus características físicas. Sin embargo, cuando una mujer atractiva gana un puesto o ascenso, es difícil que sea tomada en serio por sus compañeros. La mayoría cree que ella obtuvo todo a partir de su atractivo y no se detienen a investigar o reflexionar si ella se encuentra ahí debido a sus capacidades.

Acoso sexual
Salir a la calle con prendas escotadas no es una opción viable en un país como México. Desafortunadamente, pasear sola o en compañía con una mini falda, un escote o un par de tacones altos es casi impensable. Hay personas que parecen estar al acecho de mujeres con este tipo de looks para abusar de su vulnerabilidad. Ellas son agredidas y acosadas en las calles, malls, centros nocturnos o hasta en su mismo lugar de trabajo por una sola razón: ser demasiado sexys.

Violencia emocional
Cuando una chica es violentada de manera sexual o física, las lesiones más graves son las psicológicas. Éstas generan inestabilidad emocional, inseguridad, baja autoestima o, inclusive, depresión. Los prejuicios y la ignorancia culpan a las mujeres de ser atacadas cuando son bonitas o atractivas físicamente. No sólo los hombres ejercen esta violencia, pues las mismas mujeres se llaman entre sí como “ofrecidas”, “fáciles” o “huecas”, todo por el simple hecho de ser sexys.

Las chicas sensuales también son discriminadas y atacadas por la sociedad. En Latinoamérica basta con pertenecer al género femenino para exponerse a los prejuicios y el acoso de mujeres y hombres. Ser sexy podría pensarse como una meta en la vida de toda mujer, pero también es una especie de condena a la que estamos designadas, cuando evidentemente no debería ser así.

**
Aprende todo lo que las mujeres sufren y nunca dicen a través de ilustraciones y lee sobre la discriminación que existe a partir de cómo nos vestimos.
*
Referencia
SModa

