
Este hotel ha sido una estampa de la Ciudad de México desde su apertura en 1907. Con un servicio ininterrumpido a pesar de los conflictos armados en nuestro país, desastres y remodelaciones, el Hotel Geneve es una cápsula en el tiempo del inicio del siglo XX, aunado con elementos propios de la modernidad. Esta yuxtaposición entre lo antiguo y lo moderno puede percibirse en sus espacios de techos altos, vitrales y candelabros.

Construido por el arquitecto Thomas Sinclair Gore en 1897, el Geneve fue el promotor ideal del turismo en México, ya que era la opción idónea para todo tipo de viajeros, incluidas las mujeres que viajaban sin un acompañante masculino, dado que esto antes era mal visto y no solían recibirlas. Además, éstas son otras cosas que probablemente no tenías ni idea que forman parte tanto de la historia de la Ciudad de México, como del Hotel Geneve:
Porfirio Díaz impulsó su construcción e inauguración como hotel
De inicio, el hotel se pensó como una serie de departamentos de campo, sin embargo, la idea no funcionó. Porfirio Díaz impulsó que se convirtiera en el primer hotel estilo europeo en México. Es por ello que en buena parte del lugar encontrarás pinturas, bustos e iconografía relativa al dictador.

Díaz comió ahí el 20 de noviembre de 1910
En un intento de aparentar que todo estaba en orden, Porfirio Díaz acudió a comer al hotel, mismo que era ocupado por embajadores de otros países. Aunque la historia nos cuenta que aquella comida difícilmente logró engañar a alguien y hacer creer que el conflicto estaba a nada de explotar.
Libros de registros de huéspedes y empleados.
Es considerado un ícono de la zona
Si bien en la actualidad la entrada del hotel quedó sumida entre plazas y negocios, la realidad es que su apertura contribuyó al desarrollo de la colonia Juárez y la Zona Rosa. Dada su cercanía con la Embajada de los Estados Unidos, fue el hotel predilecto para los visitantes, así que resultó necesario que otros negocios y servicios surgieran.

La entrada era por Liverpool
Cuando construyeron la Secretaría de Seguridad Pública, la entrada y lobby del hotel pasaron de estar sobre la calle de Liverpool a la de Londres. Así que inteligentemente, sus gerentes decidieron convertir la antigua entrada en un salón.

Lobby en 1929.
Su lobby también era restaurante
Dado que la comunicación no era tan rápida como ahora, era más sencillo esperar en el antiguo restaurante/lobby para saber quién llegaba, si dejaban mensajes o simplemente como una espacio para dejar pasar el tiempo.
Lobby en 1912.
Los curadores del Museo Soumaya
Durante la remodelación del Hotel Geneve y la recuperación de sus objetos históricos, el equipo curatorial del Soumaya estuvo involucrado. Ellos gestionaron las distintas donaciones que huéspedes y familiares otorgaron al hotel, así como libros de registros, fotografía y arte que se encontraban almacenada en las bodegas.

Fue un refugio para los migrantes de la Primera Guerra Mundial
Al ser un hotel de categoría, durante la Guerra Mundial —y la subsecuente—, no sólo le dio hospedaje a gente que huía del conflicto armado, también fue una fuente estable de trabajos.

Todo tipo de personalidades se han hospedado
Porfirio Díaz no es el único personaje notable que ha habitado el Hotel Geneve, hay muchísimos más desde presidentes de México, actores, músicos y promotores del arte como Virginia Fábregas, Alejandra Kollantay —la primera embajadora del mundo—, Winston Churchill, Antonieta Rivas Mercado, Charles Lindbergh, Marlon Brando, Sophia Loren, Paul Newman, Julio Cortázar, Luis Barragán, David LaChapelle, Mario Vargas Llosa, Paul Anka y muchos más.

Cuenta con su propia barbería
En su momento, fue el primer hotel que ofreció un servicio de peluquería —entre otros, como de tintorería, canchas de tenis y hasta elevadores—. Es por ello que aún es posible encontrar en su interior una barbería de época, lista para atender a aquel huésped que tenga ganas de tener toda la experiencia típica.

Tiene un cine en su interior
El Cinema Geneve es una pequeña sala de conferencias y de cine en la que personalidades del mundo artístico hacen proyecciones privadas de sus próximos filmes. Sin duda un servicio especial y único independientemente si eres un huésped o no.

Cuenta con un Phone bar
Se trata de otro de los espacios en los que se conjunta lo antiguo y lo moderno. Con reminiscencias de un pub inglés, el lugar cuenta con una colección de teléfonos antiguos que datan de inicios del siglo. Asimismo, tienen un piano en el lugar que le perteneció ni más ni menos que al reconocido Agustín Lara.

Si quieres conocer más de la historia del Hotel Geneve y la Ciudad de México, puedes acudir a sus instalaciones y solicitar un recorrido personal con el concierge.
Visítalo en Londres 130, Zona Rosa, Colonia Juárez.
Consulta sus redes sociales como Facebook o Instagram.
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