El penacho de Moctezuma es uno de los tesoros de la cultura mexica que a pesar de haber pertenecido a uno de los tlatoani, sino es que el más reconocido, no reside bajo el resguardo de ningún museo ni institución nacional.
Considerado por muchos como un robo a nuestra nación, el penacho todo este tiempo ha sido albergado en el Museo de etnología de Viena, después de que el propio tlatoani le hiciera entrega a Cortés de numerosos objetos preciados, como el penacho para el rey Carlos I y que éstos fueran olvidados en Alemania, lugar en el que Carlos I se encontraba en aquél entonces.
El penacho formaría parte de la colección del archiduque Fernando de Tirol, después de que se volviera a encontrar a finales del siglo XVI, años más tarde, cuando se integró a la colección del Museo —al cual todos los mexicanos pueden entrar gratis con tan sólo presentar una identificación que lo avale—, fue restaurado y ha sido expuesto de forma intermitente.

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Sin embargo, la lucha por la recuperación de lo que podría considerarse como patrimonio nacional no ha parado y si acaso aquello que ha imposibilitado su retorno es la fragilidad de las plumas, pues de acuerdo con los expertos austriacos, las fuertes vibraciones de los medios de transporte actuales podrían provocar daños irreparables.
Del mismo modo, el museo ha expresado su preocupación ante la posibilidad de que México no regrese el penacho, por lo que en su momento se propuso un trueque: los austriacos enviarían el mítico penacho de vuelta, mientras que los mexicanos prestarían el carruaje que le perteneció a Maximiliano de Habsburgo, así como otras piezas.

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Dicho carruaje se encuentra actualmente en el Museo del Castillo de Chapultepec y goza de cierta importancia histórica para los austriacos, dado que fue un objeto de Maximiliano de Habsburgo y Carlota de Bélgica —también llamada Carlota de México— durante su reinado en México.
Sin embargo, a pesar de que se acordaron los objetos que se prestarían a cambio del penacho, lo cierto es que desde el planteamiento oficial de este trueque en el 2012, no se ha llegado a ningún acuerdo e incluso se ha convertido en un tema tabú cuando se trata de las relaciones diplomáticas entre ambos países.

A la fecha resulta casi imposible imaginar que el Penacho de Moctezuma retorne a nuestro país en buenas condiciones, por lo que de momento tan sólo nos puede quedar invertir en un viaje a Austria o bien, visitar la réplica albergada en el Museo Nacional de Antropología.
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