Un autorretrato en el arte es una obra en la que el creador se representa a sí mismo: es autor, modelo y sujeto al mismo tiempo. La herramienta central es el espejo. El artista alterna la mirada entre su reflejo y la superficie de trabajo, lo que introduce una inversión lateral de la imagen y exige una coordinación constante entre observar y ejecutar. El subgénero existe dentro del retrato, pero tiene sus propias reglas: sin mecenas que complacer, sin modelo que cobrar, sin intermediario entre la mirada y el resultado.
Entender qué es un autorretrato importa hoy porque el género no murió en el siglo XVII: la selfie es su versión más extendida, y las preguntas que plantea —cómo me veo, cómo quiero que me vean, qué elijo mostrar— son exactamente las mismas que se hizo Rembrandt van Rijn hacia 1665, cuando pintó el Autorretrato con dos círculos. Esa obra, conservada en Kenwood House, Londres, es el caso donde el género se puede leer con más claridad.
La historia detrás
Rembrandt pintó el Autorretrato con dos círculos alrededor de 1665, cuando tenía 59 años. Nueve años antes había declarado insolvencia y perdido su casa y su colección de arte. No era un artista en la cima: era un hombre mayor, económicamente arruinado, que seguía pintando. Ese contexto no es anécdota; es parte de lo que se ve en el cuadro.
La obra llegó a Inglaterra en el siglo XVIII y fue adquirida por William Murray, primer conde de Mansfield, para Kenwood House. En 1888, Edward Cecil Guinness —Lord Iveagh— la compró al marchante Thomas Agnew por £27,500 junto con otra pintura. En 1927, Guinness donó Kenwood House y toda su colección a la nación. El cuadro nunca había salido de Europa hasta 2012, cuando viajó al Metropolitan Museum of Art de Nueva York mientras Kenwood cerraba por renovaciones.
Qué estás viendo
- La mano derecha que desaparece. La mano con la que Rembrandt sostiene los pinceles no está terminada: se disuelve en un área sin resolver, casi un borrón. No es un descuido evidente; es una zona que concentra toda la atención en el rostro y en los atributos del pintor.
- La pincelada en el rostro. De cerca, la piel está construida con pasta densa y rugosa —casi escultórica— mediante la técnica del impasto: el pigmento se aplica en capas gruesas que crean relieve físico. A distancia, esa superficie áspera se funde en una cara viva. Es visible a simple vista si uno se acerca al cuadro.
- Los dos círculos del fondo. Están en el fondo, detrás del artista. Tienen tamaños distintos y sus cimas se alinean horizontalmente, pero ningún centro coincide con la línea de los ojos. El arco izquierdo no termina de cerrarse detrás de la manga. Son el elemento más debatido de la obra.
- La ropa de trabajo. Rembrandt no viste ropa de gala. Lleva una bata forrada de piel llamada tabard y un gorro de lino blanco: ropa de estudio. Es una decisión deliberada sobre cómo quiere ser visto.
- La paleta, los pinceles y el maulstick. El maulstick es un bastón que el pintor apoya en el lienzo para estabilizar la mano mientras trabaja. Estos tres objetos son los atributos clásicos del pintor como profesional, equivalentes a los instrumentos que identifican a un médico o un juez en un retrato de la misma época.
Qué significa cada elemento
La ropa de trabajo y los atributos del pintor tienen una lectura aceptada por los historiadores: Rembrandt elige representarse como artesano, no como figura social. English Heritage, la institución que custodia la obra, confirma esta lectura.
Los dos círculos del fondo no tienen interpretación definitiva. Las teorías en circulación incluyen: una referencia a la leyenda de Giotto dibujando un círculo perfecto a mano alzada como símbolo de maestría —teoría citada por Gary Schwartz—; hemisferios de un mapamundi, decoración común en hogares holandeses, aunque los círculos no contienen referencias geográficas según Ernst van de Wetering; símbolos de teoría y práctica que Rembrandt uniría como ingenium. Ninguna ha sido confirmada. La propia English Heritage no adopta ninguna de estas lecturas en sus materiales oficiales.
La zona sin resolver de la mano derecha también divide a los especialistas: algunos la leen como una decisión estética que dirige la mirada hacia el rostro; otros consideran que la obra quedó inacabada. No hay consenso.

Lo que se repite y no es cierto
Mito: el autorretrato nació en el Renacimiento gracias a la invención del espejo de vidrio. Existían espejos de metal pulido funcionales desde la Antigüedad y durante toda la Edad Media. El espejo de vidrio con amalgama de estaño y mercurio mejoró la calidad de la imagen, pero no inventó el género. Lo que el Renacimiento aportó fue la legitimación teórica: Leon Battista Alberti recomendó el espejo como herramienta en su tratado Sulla Pittura en el siglo XV. Fuente: James Hall, The Self-Portrait: A Cultural History (Thames & Hudson, 2014), citado en New Statesman; Frontiers in Psychology (2017).
Mito: Rembrandt pintó casi 100 autorretratos. El catálogo razonado de Ernst van de Wetering (2005) confirma más de 40 autorretratos pintados. La cifra de “casi 100” incluye grabados y dibujos, y se cita con frecuencia sin distinguir entre los medios.
Mito: los círculos tienen una explicación simbólica establecida. No existe ninguna interpretación definitiva aceptada por la academia ni por la institución custodio. El significado permanece abierto.
Dónde verla
El Autorretrato con dos círculos se exhibe en Kenwood House, Hampstead Heath, Londres, con entrada gratuita. La obra forma parte del Iveagh Bequest. Los museos prestan obras y rotan salas, por lo que conviene confirmar horarios y disponibilidad en el sitio de English Heritage antes de visitar: Kenwood ya ha cerrado por renovaciones en el pasado.
Preguntas rápidas
¿Por qué el autorretrato invierte la imagen?
Porque el artista trabaja con un espejo, y el espejo invierte lateralmente el reflejo. La oreja que el artista ve a su izquierda aparece a la derecha en el cuadro, y viceversa.
¿Cuál fue el primer autorretrato de la historia?
No hay un primer autorretrato único y definitivo. Albrecht Dürer pintó en 1500 el primer gran autorretrato frontal de la tradición occidental —hoy en la Alte Pinakothek de Múnich— pero existen ejemplos anteriores al Renacimiento.
¿La selfie es un autorretrato?
Comparte la lógica del género: el autor es modelo y sujeto al mismo tiempo, y elige qué mostrar. La diferencia técnica es el dispositivo —cámara de teléfono en vez de espejo y pincel— pero la pregunta de fondo es la misma.
Ficha técnica
- Autor: Rembrandt van Rijn
- Año: c. 1665–1669
- Técnica: Óleo sobre lienzo
- Medidas: 114.3 cm × 94 cm (45.0 in × 37 in)
- Movimiento: Barroco holandés / Siglo de Oro neerlandés
- Dónde está: Kenwood House (Iveagh Bequest), Londres
También te va a interesar
- Qué es un bodegón en pintura y por qué importa cada detalle
- Qué es la sección áurea en el arte y cómo la usó Dalí
- Qué es el punto de fuga en un dibujo y cómo lo usó Leonardo
- Qué es la perspectiva lineal en el dibujo y cómo funciona
- Qué es el Pop Art y sus características: guía para reconocerlo
- American Gothic de Grant Wood: qué significa cada detalle
Referencias
- Portrait | Tate
- Rembrandt Self-Portrait from Kenwood House, London, on View in the United States for the First Time in New Exh
- Rembrandt at Work | The Metropolitan Museum of Art
- Smarthistory – Rembrandt, Self-Portrait with Two Circles
- ‘The Thin End of the Wedge: Self, Soul and Body in Rembrandt’s Kenwood Self Portrait’
Imagen: Vía Wikipedia (Autorretrato).

