La emoción de salir a descubrir el mundo debe acompañarse, siempre, de una previa conciencia sobre el peligro y la precariedad. Si no, lo que se pretende es lujo cuando no una caricatura de lo que hemos visto como viajar en el cine o la TV. En caso de no tenerse una preconcepción realista de lo que significa andar con una maleta en la espalda para conocer los misterios de la Tierra y sólo se desean unas vacaciones tranquilas, placenteras y de postal, mochilear no debería ser una opción. ¿Por qué decimos eso? Simple. Sorprenderse con las maravillas naturales o culturales de nuestra sociedad global va un poco de la mano con ser un viajero errante; en caso opuesto, únicamente se persigue el traslado, no el sobresalto asombroso.

Sobre todo si se sale por vez primera a la inmensa y apabullante extensión del planeta, andar de mochilazo puede ser, al principio, una atracción innegable para el excursionista. Al asumirse con valiente antelación que no será fácil someterse a lluvias, días soleados, gente amablemente brusca, escasez de habitaciones, nula privacidad, ningún baño (en ciertas ocasiones) y demás inclemencias de la excursión aventurera, es más fácil afrontar que durante mucho tiempo se usarán sólo un par de jeans.
Entre esas cosas que se deben tener muy en claro para no destruirse a sí mismo en el proceso de la expedición, justamente es el tema de la ropa y el equipaje lo que más preocupa o llama la atención en los mochileros primerizos. De los que cargan mil objetos inútiles hasta aquellos que nunca piensan en llevar baterías o cinta adhesiva, el explorador inexperto es divertidamente afligido.
Para no ser uno de esos peculiares personajes de iniciación trotamundos, no se debe pasar por alto el empacar los siguientes artículos:

11. Un libro o una colección de pequeñas guías que expliquen el lugar al que estás dirigiéndote. No se debe confiar ciegamente de los smartphones o la señal telefónica.

10. Una bolsa o pequeña mochila que sirva para cargar cosas a la mano. No todo debe de ir en la maleta trasera; hay que ser precavidos.

9. Sólo unos cuantos calcetines de algodón inteligente son la mejor solución. Secan rápido y no acaparan espacio en ninguna mochila.

8. Tres o cuatro playeras son la mejor opción. Siempre se debe considerar una de manga larga para no ser víctima de los mosquitos o el sol extremo.

7. Sólo un pantalón o short. Estos suelen salir sobrando; mejor hay que ensuciar de verdad un solo par y olvidarnos del resto.

6. Gorras, chamarras y bufandas suelen estorbar demasiado; por ello hay que estudiar bien el clima de los destinos y reducir todo a su mínima expresión.

5. No hace falta un botiquín extremo. Un antidiarreico, un analgésico, una pastilla para problemas de digestión, pastillas para el dolor de cabeza y ungüento para golpes son más que suficientes.

4. No se requieren miles de accesorios o complementos. El maquillaje es totalmente prescindible (sobre todo si se planea caminar por largas horas), los lentes oscuros deben ir sin lugar a dudas y las toallas sanitarias o anticonceptivos son una obligación. Quizá el papel de baño también se deba quedar en casa.

3. Pasaporte y tabla de alergias son un deber. Esto lo puedes mantener en tu bolsa de mano o en los compartimentos principales de la mochila por cualquier emergencia.

2. No se debe exagerar en tecnología. Quizá una tablet o un smartphone sean suficientes; pensemos que mientras más cámaras, laptops, reproductores, Kindle y semejantes se lleven, menos comodidad al cargar. A menos que te dediques a la foto o a documentar viajes.

1. En general, también se debe considerar una linterna de mano, una navaja suiza, una toalla de viaje, una bolsa de dormir (si es necesario acampar), baterías y cinta adhesiva. Nunca se sabe cuánta ayuda brinda ésta última hasta que se es mochilero.
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Para terminar, podemos decir que siempre tenemos una idea muy equivocada sobre lo que significa andar de mochilero. O se cree que es muy fácil o se le tiene un miedo incontenible, pero constantemente se ve a este tipo de exploración con los ojos más errados del mundo; no se necesitan cargadores solares, espejos, almohadas, etcétera. Salir así al mundo es todo un arte, pero no requiere tanto respeto. Si quieres seguir aprendiendo de este tema, da un vistazo a lo que te hubiera gustado saber antes de viajar de mochilazo y los viajes de mochilero que sólo las parejas atrevidas son capaces de hacer.

