Luis Mateo Díez, escritor, novelista y poeta español, aseguraba que todos estamos predestinados a la soledad, pero hay quien la alcanza sin que todavía le corresponda y entonces es muy duro aceptarla como conviene. Así nos sorprende el amor, un día nos tiene felices y, sin previo aviso, nos suelta y se aleja más rápido de lo que llegó. el amor muta y esa transformación se convierte en soledad, el esa sensación que podríamos calificar como la más horrible de todas.
Pero la etapa de soledad no es tan mala, porque después de la caída te das cuenta que la soledad sólo te hizo mas fuerte, pudiste conocerte y, a pesar de todo, la vida sigue:

Entonces la vida sigue, vuelves a tu centro, regresa la tranquilidad
Y te das cuenta que algunas veces las personas sólo se van
Quizás por indiferencia, quizás por honestidad
Porque ya cumplieron su parte en tu vida, y el viaje debe continuar.

Es curioso cómo la vida te presenta a alguien por casualidad
Quizás se queda un par de años, quizás meses, quizás sólo dura lo que debe durar
Algunos sólo se quedan un par de días, una noche, un momento
Pero te pueden enseñar algo que siempre vas a recordar
Y entonces la vida sigue, dejas de esperar un mensaje que sabes nunca va a llegar
Dejas de esperar una respuesta, porque el silencio comienza a gritar
Aprendes a resignarte, y a dejar ir a quien no se quiere quedar
Te quedas con lo bueno, con lo bonito que te pudo aportar
Con alguna lección aprendida, y dejas ir lo demás.

Y entonces la vida sigue, empiezas a olvidar toda esa ansiedad
Pensar en alguien todo el día, pensar, pensar, no dejar de pensar
Querer decirle tantas cosas, tanto que terminas por callar
Y ese silencio se convierte en un peso que no te deja respirar
Y entonces la vida sigue, y lo que pasó se convierte en un recuerdo más
En palabras que no se dijeron y las dudas empiezan a atacar
¿Y si nunca lo hubiera hecho? ¿Y si hubiera dicho la verdad?
¿Y si no lo hubiera buscado? ¿Y si lo hubiera buscado más?
¿Y si no me hubiera equivocado? ¿Y si hubiera sabido esperar?
Pero los hubiera no existen, y sólo te hunden fuera de la realidad.

Esa persona ya no está en tu vida, no puedes forzar lo que no se va a dar
No puedes obligarla a quedarse, sólo debes aprender a soltar
A dejar ir al pasado, y a no aferrarte a algo que no va a pasar
Tú puedes marcharte, disculparte, escribir una carta que no vas a mandar
Decirle todo de frente, o borrarlo de toda red social
Todo es parte del duelo, y es necesario que hagas lo que te ayude más
Porque por más que duela, esa persona ya no está
Probablemente ya no te piense, probablemente ya esté con alguien más
Y mientras no cierres el ciclo, quedarás atrapado entre lo que fue, y ya no será.
Y entonces la vida sigue, y tú también debes seguir sin mirar atrás
Aprender que el pasado no tiene nada nuevo que contar
Que siempre vendrá algo mejor y debes permitirte continuar
A veces no hay explicación, a veces solo así debe pasar
Y nunca es fácil… pero debes aprender a continuar
Porque si la vida sigue, tú no puedes quedarte atrás.
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Las fotografías que acompañan este texto pertenecen a Alessio Albi.
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