El éxito del sexo de reconciliación

El éxito del sexo de reconciliación

Por: Andrea Bastien -

A lo largo de dos puentes, uno colgante e inestable que provocaría miedo a cualquiera y otro completamente seguro, caminan varios hombres; a la mitad de ambas estructuras, una mujer muy atractiva los detiene y les pide que respondan un cuestionario. Este fue, a grandes rasgos, el experimento desarrollado por los doctores Donal Dutton y Arthut Aron en 1974, ambos descubrieron, gracias a las preguntas entregadas por la exuberante mujer, que la excitación sexual producida en ambas escenas era mayor en la del puente colgante, esto quiere decir que la intensidad de la excitación fue gracias a la transferencia del miedo y el peligro a otra emoción, potencializándola.

Riñas y peleas tontas suceden frecuentemente en las relaciones de pareja; comentarios fuera de lugar, berrinches o cualquiera que sea la causa, da pie a esos cinco minutos durante los que embullen las discusiones. Los golpes verbales rebotan, pero dentro de estas peleas la tensión físico-emocional que se genera provoca un memorable sexo de reconciliación en el que las tonterías o motivo de discusión, quedan en el pasado. 

2

La biopsicología de la emoción, también conocida como la psicobiología de la emoción, es la explicación al dulce placer de terminar una riña con sexo. Esto pasa, incluso, cuando se navega en las redes sociales, las emociones se contagian pero, por alguna extraña razón, con más intensidad entre una pareja. A la fricción que se crea, a esa electricidad que logra que terminen los asuntos en la cama, se le conoce como El paradigma de la transferencia de excitación. 

3

Esto quiere decir que cuando alguien está enojado y pelea, es muy probable que esa cólera se genere también en la otra persona. Dolf Zillman, quien acuñó el término, asegura que la activación de una emoción amplifica a la segunda; es decir: el éxito del sexo de reconciliación es gracias a la discusión previa. Según la hipótesis de Stanley Schachter y Jerome Singer, el segundo acontecimiento, en este caso la relación sexual, mantiene una dependencia con una emoción concreta y el traspaso de excitación de la pelea al sexo hace que éste se fortalezca.



sexo de reconciliación
Como explicamos en la primera parte, dentro de El paradigma de la transferencia de excitación existen dos dimensiones, la segunda es la que determinará la intensidad de lo que influye en la última emoción; en el ‘make-up-sex’ la interpretación de este hecho emocional es la que cambia y se transforma del enfado al deseo sexual.

Así que si has escuchado que no hay mejor sexo que el de reconciliación, no es sólo un maquillaje para la gravedad de alguna discusión, recuerda que es cierto que el sexo como solución a los desacuerdos en pareja se puede volver adictivo.

Referencias: