El artista mexicano Damián Ortega, fiel a su dinámica de arreglos espaciales desde la fragmentación de un conjunto, presenta una serie pensada a partir de la fuerza del lenguaje, tomando a cada letra como símbolo de un sistema que para su entendimiento debe ser tomado como un solo universo.

Con sitio en la Gladstone Gallery, Damián vuelve la mirada al sistema de comunicación que humaniza al hombre: el lenguaje. Retoma los signos gráficos y los hace sombra a partir de trenzar trozos de acero.

La muestra es una instalación, a su vez integrada por esculturas (cada una representa una letra del alfabeto) y fotografías, con la que el artista explora el lenguaje desde su deconstrucción en signos. La instalación está compuesta por 25 esculturas de acero que cuelgan del techo formando una cuadrícula. Cada pieza está iluminada por una lámpara; la sombra proyectada sobre la superficie desvela una letra. Con este proyecto, Damián explora el concepto de unidad entre los elementos para leer el sistema.

La entrega del artista continúa con su narrativa socio-política sobre la lectura de las estructuras y los espacios a través de la descomposición del todo en cada una de sus partes. Ortega se interesa por la relación entre las piezas individuales de sus arreglos con las que construye una propuesta provocadora sobre la estética del conjunto.



Damián Ortega (México, 1967) vive entre México y Berlín. Su obra se caracteriza por la relectura que hace a objetos mundanos con los que construye instalaciones y esculturas que pasan por un “proceso de transformación”.
Forma esquemas a partir de un objeto fragmentado en el que provoca una alteración de su función orgánica para ofrecer nuevas lecturas en una misma pieza.
Ha realizado exposiciones individuales en lugares internacionales, entre ellos: el Barbican de Londres, el Instituto de Arte Contemporáneo de Boston, Tate Modern, Londres; Kunsthalle de Basilea, el Instituto de Arte Contemporáneo de Filadelfia y Le Centre Pompidou, en París.



El artista mexicano Damián Ortega, fiel a su dinámica de arreglos espaciales desde la fragmentación de un conjunto, presenta una serie pensada a partir de la fuerza del lenguaje, tomando a cada letra como símbolo de un sistema que para su entendimiento debe ser tomado como un solo universo.

Con sitio en la Gladstone Gallery, Damián vuelve la mirada al sistema de comunicación que humaniza al hombre: el lenguaje. Retoma los signos gráficos y los hace sombra a partir de trenzar trozos de acero.

La muestra es una instalación, a su vez integrada por esculturas (cada una representa una letra del alfabeto) y fotografías, con la que el artista explora el lenguaje desde su deconstrucción en signos. La instalación está compuesta por 25 esculturas de acero que cuelgan del techo formando una cuadrícula. Cada pieza está iluminada por una lámpara; la sombra proyectada sobre la superficie desvela una letra. Con este proyecto, Damián explora el concepto de unidad entre los elementos para leer el sistema.

La entrega del artista continúa con su narrativa socio-política sobre la lectura de las estructuras y los espacios a través de la descomposición del todo en cada una de sus partes. Ortega se interesa por la relación entre las piezas individuales de sus arreglos con las que construye una propuesta provocadora sobre la estética del conjunto.



Damián Ortega (México, 1967) vive entre México y Berlín. Su obra se caracteriza por la relectura que hace a objetos mundanos con los que construye instalaciones y esculturas que pasan por un “proceso de transformación”.
Forma esquemas a partir de un objeto fragmentado en el que provoca una alteración de su función orgánica para ofrecer nuevas lecturas en una misma pieza.
Ha realizado exposiciones individuales en lugares internacionales, entre ellos: el Barbican de Londres, el Instituto de Arte Contemporáneo de Boston, Tate Modern, Londres; Kunsthalle de Basilea, el Instituto de Arte Contemporáneo de Filadelfia y Le Centre Pompidou, en París.



El artista mexicano Damián Ortega, fiel a su dinámica de arreglos espaciales desde la fragmentación de un conjunto, presenta una serie pensada a partir de la fuerza del lenguaje, tomando a cada letra como símbolo de un sistema que para su entendimiento debe ser tomado como un solo universo.

Con sitio en la Gladstone Gallery, Damián vuelve la mirada al sistema de comunicación que humaniza al hombre: el lenguaje. Retoma los signos gráficos y los hace sombra a partir de trenzar trozos de acero.

La muestra es una instalación, a su vez integrada por esculturas (cada una representa una letra del alfabeto) y fotografías, con la que el artista explora el lenguaje desde su deconstrucción en signos. La instalación está compuesta por 25 esculturas de acero que cuelgan del techo formando una cuadrícula. Cada pieza está iluminada por una lámpara; la sombra proyectada sobre la superficie desvela una letra. Con este proyecto, Damián explora el concepto de unidad entre los elementos para leer el sistema.

La entrega del artista continúa con su narrativa socio-política sobre la lectura de las estructuras y los espacios a través de la descomposición del todo en cada una de sus partes. Ortega se interesa por la relación entre las piezas individuales de sus arreglos con las que construye una propuesta provocadora sobre la estética del conjunto.



Damián Ortega (México, 1967) vive entre México y Berlín. Su obra se caracteriza por la relectura que hace a objetos mundanos con los que construye instalaciones y esculturas que pasan por un “proceso de transformación”.
Forma esquemas a partir de un objeto fragmentado en el que provoca una alteración de su función orgánica para ofrecer nuevas lecturas en una misma pieza.
Ha realizado exposiciones individuales en lugares internacionales, entre ellos: el Barbican de Londres, el Instituto de Arte Contemporáneo de Boston, Tate Modern, Londres; Kunsthalle de Basilea, el Instituto de Arte Contemporáneo de Filadelfia y Le Centre Pompidou, en París.



El artista mexicano Damián Ortega, fiel a su dinámica de arreglos espaciales desde la fragmentación de un conjunto, presenta una serie pensada a partir de la fuerza del lenguaje, tomando a cada letra como símbolo de un sistema que para su entendimiento debe ser tomado como un solo universo.

Con sitio en la Gladstone Gallery, Damián vuelve la mirada al sistema de comunicación que humaniza al hombre: el lenguaje. Retoma los signos gráficos y los hace sombra a partir de trenzar trozos de acero.

La muestra es una instalación, a su vez integrada por esculturas (cada una representa una letra del alfabeto) y fotografías, con la que el artista explora el lenguaje desde su deconstrucción en signos. La instalación está compuesta por 25 esculturas de acero que cuelgan del techo formando una cuadrícula. Cada pieza está iluminada por una lámpara; la sombra proyectada sobre la superficie desvela una letra. Con este proyecto, Damián explora el concepto de unidad entre los elementos para leer el sistema.

La entrega del artista continúa con su narrativa socio-política sobre la lectura de las estructuras y los espacios a través de la descomposición del todo en cada una de sus partes. Ortega se interesa por la relación entre las piezas individuales de sus arreglos con las que construye una propuesta provocadora sobre la estética del conjunto.



Damián Ortega (México, 1967) vive entre México y Berlín. Su obra se caracteriza por la relectura que hace a objetos mundanos con los que construye instalaciones y esculturas que pasan por un “proceso de transformación”.
Forma esquemas a partir de un objeto fragmentado en el que provoca una alteración de su función orgánica para ofrecer nuevas lecturas en una misma pieza.
Ha realizado exposiciones individuales en lugares internacionales, entre ellos: el Barbican de Londres, el Instituto de Arte Contemporáneo de Boston, Tate Modern, Londres; Kunsthalle de Basilea, el Instituto de Arte Contemporáneo de Filadelfia y Le Centre Pompidou, en París.




