Las profesiones relacionadas con el arte son pocas veces recompensadas con relación a su labor creativa. Muchos artistas deben de llevar una doble vida para poder solventar sus creaciones; pintores, músicos, actores y escritores por igual, en la mayoría de los casos tiene que realizar labores fuera de su vocación para hacerse cargo de sus gastos.
Stephen King
Stephen King es nombrado el amo del terror gracias a innumerables libros que han inspirado famosas películas como: Cuenta conmigo, Carrie, Eso o Cementerio de mascotas. A pesar de que King se graduó de la universidad como Licenciado en Inglés, no logró encontrar trabajos relacionados con su carrera, motivo por el cual tuvo que optar por un trabajo de medio tiempo en una lavandería industrial; lavando y secando ropa de hoteles y restaurantes. Un trabajo bastante monótono y solitario, sin embargo, esto no impidió coartar la creatividad de King e imaginar los peores escenarios dentro o fuera de una lavandería.
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Charles Dickens
Famoso autor de clásicos como Un cuento de navidad, Oliver Twist o Grandes Esperanzas, Charles Dickens fue miembro activo de una organización londinense de investigación de fenómenos paranormales llamada The Ghost Club . En dicha organización Dickens dedicaba su tiempo en sesiones espiritistas intentando conectar nuestro mundo con el mundo de los espíritus. Su profesión de escritor siempre ayudo a Dickens a mantener los pies sobre la tierra y tratar los asuntos paranormales con la mayor objetividad posible.
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Franz Kafka
Kafka consolidó su fama con tan solo 3 publicaciones, sin embargo, gracias a su frescura, creatividad y enfoque en términos existencialistas muchos de sus cuentos siguen siendo vigentes tanto en la crítica literaria como en el dominio público. Kafka comenzó su carrera en una compañía italiana de seguros, fue creciendo laboralmente hasta conseguir un buen puesto en el cual escribía informes sobre indemnizaciones a trabajadores por accidentes laborales, fuente de inspiración quizá de muchos de sus relatos.
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Roald Dahl
Conocido por sus ahora clásicos infantiles; Matilda, Jim y el Durazno Gigante o Charlie y la Fábrica de Chocolate, Dahl tenía una profesión secreta bastante alejada de la inocencia y frescura de sus relatos donde los niños eran los protagonistas; antes de dedicarse a la literatura el escritor tuvo varios cargos en la milicia de Gran Bretaña y en algún momento fue un agente encubierto de la Embajada Británica, su misión era obtener información de mujeres poderosas a través de relaciones sexuales.
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Jack Kerouac
El pionero de la generación Beat, tuvo muchísimos trabajos fuera de lo común pero quizás una de sus mayores inspiraciones para escribir Ángeles de la desolación, fue el trabajo en un puesto de vigilancia en los bosques de Desolation Peak, todo lo que tenía que hacer era bastante sencillo: sentarse en la cima de una montaña y buscar incendios durante todo un verano. Sin duda una fuente de inspiración poética para la personalidad de Kerouac.
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J. R. R. Tolkien
Lamentablemente J.R.R. Tolkien no pudo gozar en vida del reconocimiento que se merecía al regalarnos el universo dentro de su mente; nos referimos a la saga de El Señor de los Anillos. En sus textos, Tolkien logró ejemplificar los horrores de la guerra que vivió al servir al ejército británico, estos conocimientos se complementaron con su trabajo con las palabras ya que trabajo como lexicógrafo, los especialistas que trabajan haciendo y editando diccionarios. Sin dudas esto explica sobre la precisión con las que logró crear idiomas dentro de sus mundos.

Bram Stoker
Otro autor que tristemente no pudo gozar en vida los frutos de su creación y cómo con otros personajes citados, muy probablemente su vida laboral fue gran fuente de inspiración para su obra maestra: Drácula. Bram Stoker fue inspector y funcionario administrativo de el Castillo de Dublín, sede del Gobierno de Irlanda. Quizás el empleo suene un poco extraño por el simple hecho de que el lugar de trabajo era un castillo, sin embargo, Stoker no fue más que un servidor público, nada fuera de lo común. Es evidente que el escritor dedicó mucho tiempo de trabajo imaginando la historia Drácula en el interior del castillo.
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Dan Brown
El controversial autor de El codigo DaVinci y famoso por sus best sellers, es un artista multidisciplinario. Antes de darse a conocer como autor, Brown, desarrolló íntegramente su carrera como músico; fue pianista y cantautor, incluso, fundó su propia empresa de grabación nombrada Ángeles y Demonios. ¿Te suena?
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Vladimir Nabokov
A través de sus escritos podemos determinar qué Vladimir Nabokov poseía un interés por la naturaleza inocente, sutil y delicada. Cuando no escribía, Nabokov cazaba y recolectaba mariposas, incluso existen varias especies de mariposas fueron nombradas con los personajes de sus libros.
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Chuck Palahniuk
Gracias a la adaptación al cine de El club de la pelea, el resto del trabajo escrito de Palahniuk pudo representar un ingreso constante y bien remunerado. Mientras eso sucedía, Palahniuk trabajó como mecánico diésel en una compañía de camiones y cuando tuvo la oportunidad de cambiar el giro en la misma compañía se dedicó a escribir manuales de reparación de camiones.
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Jack London
Antes de consolidarse como el escritor de Colmillo blanco y El llamado de la selva, entre muchos otros relatos y novelas, London, pescaba ostras ilegalmente en un pequeño bote de su propiedad. Gracias al conocimiento que generó con estas actividades se alistó en las filas de la Patrulla Pesquera de California, como espía, persiguiendo a pesqueros fuera de la ley.
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