Una de las tradiciones mexicanas más representativas del Día de Muertos es la creación de las calaveritas, que son versos literarios con ritmo que abordan a la muerte con un gran sentido del humor; las calaveritas siempre son un buen pretexto para desarrollar la creatividad y parodiar a vivos, muertos, acontecimientos culturales o sociales con ingenio, sutileza e ironía.
La gran ventaja sobre este tipo de textos literarios es que no poseen una estructura única y puede tratar sobre cualquier asunto siempre y cuando se aborde a la muerte con buen humor. Oscar De Pablo, autor de Los Endemoniados y Debiste haber contado otras historias, ha identificado algunos elementos clave para optimizar la creación de esos curiosos versos;
Escribe versos con 8 sílabas y 4 versos por estrofa
Éste es el formato más común, así podrás acentuar la séptima sílaba. Recuerda que un verso es un renglón o una oración en la misma línea y una estrofa es el conjunto de versos. Las sílabas se cuentan cantándolas con las tonadas de La Llorona o La Cama de Piedra, pues ambas canciones usan versos de ocho sílabas. «Si quedan con la música de cualquiera de los dos vas por buen camino», escribió el escritor De Pablo.

Usa rimas consonantes
Se les dice rimas consonantes cuando dos o más versos coinciden en la última vocal acentuada, es decir, se repiten los sonidos tanto de las vocales como de las consonantes, pueden ser de de dos tipos: A, B, B, A (que el primer y último verso suenan igual o muy similar, al mismo tiempo que el segundo y tercer verso) y A, B, A, B (que el primer y tercer verso rimen, al igual que el segundo y el cuarto).
La muerte es el eje temático
No se debe olvidar que la muerte está al acecho estos días y quiere llevarse al que se deja al camposanto, puede estar realizando cualquier actividad o pertenecer a cualquier sector social, lo importante es recordar que la muerte puede llegar en cualquier momento y todos seremos víctimas en algún momento. A continuación una lista de sustantivos que realizó el escritor Óscar De Pablo para llamarle a la muerte y darle mayor diversidad y originalidad a las calaveritas: calaca, parca, huesuda, calavera, catrina o pelona, flaca.

Habla de lo que define a tu víctima
¿Qué es lo primero que piensas de la persona a la que le estas haciendo la calaverita? ¿Qué lo define? Puede ser su profesión, sus gustos, pasatiempos o preferencias. Intenta exagerar o caricaturizar estas actividades, piensa en una situación cómica en la que podría presentarse la muerte.
Suaviza tus versos con cariño
Para hacer una lectura más ligera y amena siempre es bueno matizar la muerte con cariño y humor, si bien, estas líneas se escriben a seres queridos para recordarles la fragilidad de la vida, es bueno aprovechar cualquier creación para recordar nuestro afecto. Si por el contrario, estás haciendo una calaverita a alguien que no le tienes afecto usa el humor para aligerar tus versos.
Guarda una gran sorpresa para el final
Puede ser un final completamente cómico o sorprendente, puedes pensar en cómo a pesar de todo la muerte se sale con la suya o como el protagonista de tus versos logra vencerla.

No olvides que estos trucos no son más que simples sugerencias, dado que la belleza de las calaveritas literarias reside en el ingenio y la chispa a la hora de componer tus versos, por lo que puedes darte cuanta libertad quieras si alguna rima no te queda o tienes más o menos versos que los propuestos.
Foto en portada: Chad Santos. Conoce más de su trabajo a través de su Instagram y Facebook.
Nada Que Ver
