5 pinturas clásicas que exponen la sexualidad y erotismo de las mujeres en el renacimiento
Arte

5 pinturas clásicas que exponen la sexualidad y erotismo de las mujeres en el renacimiento

Avatar of Pamela Muñoz

Por: Pamela Muñoz

6 de febrero, 2017

Arte 5 pinturas clásicas que exponen la sexualidad y erotismo de las mujeres en el renacimiento
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Por: Pamela Muñoz

6 de febrero, 2017

En los últimos años, distintos estudios han indicado que los delfines son los únicos mamíferos, además del ser humano, que experimentan y buscan el placer a partir del contacto físico y sexual, ya que el resto de los seres vivos llevan a cabo estas prácticas instintivas con fines 100 % reproductivas. Si bien es cierto que los seres humanos no podemos desprendernos por completo de aquellos impulsos animales, el raciocinio nos ha llevado a ser conscientes de las sensaciones que experimentamos al estar con otra persona que nos atrae.


Sabemos que el proceso de "emparejamiento" y selección de compañía sentimental tiene procesos químicos y físicos que van más allá de la procreación, ya que también buscamos conexión intelectual, emocional e incluso espiritual. Entender el comportamiento humano desde un contexto biológico que nos da la certeza de que el sexo, el amor y el erotismo pueden ser más que palabras.


El amor es un sentimiento, el sexo es una práctica, y el erotismo está ligado a las sensaciones físicas, mentales y sensoriales a partir de la combinación de ambos. Podríamos anotar que existe una contraposición entre el amor erótico (físico) y el amor romántico (entre otros aspectos, destaca lo sentimental), pues a pesar de que ambos tienen el mismo sentimiento como núcleo, el elemento guía cambia; sin embargo, están íntimamente ligados. 


El arte, a través de la Historia, ha servido para expresar aquello que los seres humanos han experimentado —social, política y sentimentalmente—, es un medio que, guiado por la estética, genera un diálogo distinto y lenguajes más allá de lo hablado.


Pintura erótica


El erotismo ha sido un tema muy recurrente en las creaciones artísticas, sirve como una poética corporal en la cual la imaginación y la combinación de todos los sentidos llevan a que el que sea testigo experimente sensaciones a partir de lo que observa. 


El cuerpo es uno de los medios eróticos por excelencia, a través del arte se convierte en una suerte de metáfora que transforma la sexualidad animal en ceremonia y representación de los rituales eróticos, en que el placer es un fin por sí mismo.


“El amor es una de las formas en que se manifiesta el deseo universal y consiste en la atracción por la belleza humana”

Octavio Paz


La pintura del Cinquecento tuvo como característica representar los mitos clásicos por medio de desnudos, plasmó la sensualidad y el cuerpo en un estado erótico y placentero. A continuación compartimos contigo cinco pinturas que te mostrarán que el arte es la mejor guía erótica, y que representa la visión sobre el erotismo en la época de 1500:



La Venus dormida de Giorgione


Pintura erótica


Esta pintura, además de representar el canon estético de una época, manifiesta el erotismo como un acto femenino. La posición de Venus nos invita a la contemplación inmediata hacia el cuerpo de la mujer, se convierte en un medio visual para satisfacer el placer sexual.


Giorgione nos muestra el potencial sensual de la mujer como medio y fin, sin mencionar la evidente inconsciencia de una mujer respecto a su belleza (ser inconsciente de que es bella es parte de la misma). 



Lot embriagado por sus hijas de Luca Giordano


 Pintura erótica Lot embriagado por sus hijas, Luca Giordano


Esta pintura está basada en el libro del Génesis (19, 30-38), cuya trama expone lo que sucede tras la destrucción de Sodoma y Gomorra: las hijas de Lot embriagan a su padre con el fin de buscar descendencia. Además de hacer del incesto un tema relevante, también mostró la seducción y las sustancias que desequilibran los sentidos como los medios necesarios para alcanzar un estado desinhibido para la liberación sexual.



La Escuela del Amor de Antonio Allegrí Correggio


Pintura erótica La-escuela-del-amor-de-Correggio


Esta pintura pertenece a una serie de seis obras eróticas que Federico II Gonzaga, Duque de Mantua, encargó en vísperas de su casamiento. Todo parece indicar que esta pintura no está basada en alguna historia mitológica, sólo fue un capricho del Duque; sin embargo, podemos observar que uno de los motivos fundamentales es el desnudo de Venus y su pose triangular, perpetua los cánones de belleza de la época. Sobre esta pintura se ha concluido que podría hacer referencia al erotismo familiar.



Dánae recibiendo la lluvia de oro de Tiziano


Pintura erótica danae_recibiendo_la_lluvia_de_oro


Esta obra fue encargada por Felipe II para decorar una sala del palacio real, con la finalidad de contemplar el desnudo como una forma del deseo. El concepto de esta obra está basado en la escuela renacentista, promovió los temas profanos de la literatura. Dánae aparece reclinada en actitud de espera, aguarda el momento en que Zeus (la lluvia dorada) entre a la torre donde se encuentra para penetrarla; Dánae, además de servirse de la rigurosa juventud para expresar deseo, parece complaciente al entregarse a Zeus, mira hacia arriba y busca la manifestación divina.



Venus del espejo, de Diego Velázquez


Pintura erótica venus-en-el-espejo


Esta obra, además de enfatizar que el cuerpo es el elemento erótico por excelencia, también interpreta el tema del amor: Cupido está embelesado por Venus, quien se observa desnuda frente al espejo que el dios del amor sostiene complaciente, acción que, muchos dicen, muestra que el amor es ciego por estar encadenado a la belleza. Velázquez supo abordar la pintura mitológica y humaniza los conceptos claramente. El erotismo se presenta de una manera muy transparente y el amor entregado a la sensualidad del cuerpo.


El amor es un sentimiento que abarca conceptos tanto físicos como químicos, biológicos y sentimentales; el erotismo es uno de ellos, y el arte lo ha utilizado de una manera única para inspirarse y crear piezas que transmiten sensaciones que se introducen por la mirada, pero recorrer nuestro cuerpo y mente, crea sensaciones que sólo el acto erótico es capaz de provocar. 



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Los mejores besos en la historia del arte son un recordatorio de que los sentidos, las pasiones y el cuerpo son el mejor medio y pretexto para expresar aquello que nos inquieta por medio del arte. 




Referencias: