Quién fue el Doctor Atl: el pintor que inventó su propio lenguaje

Gerardo Murillo, Dr. Atl, pintura mural, Unknown author

Quien fue el doctor Atl pintor tiene una respuesta concreta: Gerardo Murillo Coronado, nacido en Guadalajara el 3 de octubre de 1875 y muerto en la Ciudad de México el 15 de agosto de 1964. El INBAL lo considera el ideólogo del muralismo mexicano y uno de los paisajistas más importantes del siglo XX. Formó a Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros en la Academia de San Carlos, inventó una técnica propia de pigmentación llamada Atl-colors y documentó en persona el nacimiento del volcán Paricutín durante los años cuarenta. Sus restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón Civil de Dolores, en la Ciudad de México.

Su obra importa hoy porque sin él el muralismo mexicano —esa corriente que convirtió las paredes del país en historia visible— no tendría la misma forma. Pero también importa porque es un caso incómodo: un artista cuya grandeza técnica coexistió con posiciones ideológicas que sus admiradores suelen omitir. Entenderlo completo es entender mejor cómo funciona el arte y la historia.

La historia detrás

Murillo creció en Guadalajara, hijo de un farmacéutico. A los 15 años entró al taller del pintor Felipe Castro; a los 21 se mudó a la Ciudad de México para ingresar a la Escuela Nacional de Bellas Artes. El gobierno de Porfirio Díaz le otorgó una beca para Europa, donde estudió filosofía en Roma y derecho penal en París, asistió a las cátedras de Henri Bergson y militó en el Partido Socialista Italiano. Fue en ese viaje cuando adoptó el apodo Atl —agua en náhuatl—, como gesto de distanciamiento de la herencia española. El escritor argentino Leopoldo Lugones le añadió el título de doctor: no es un grado académico, es un apodo que otro escritor le puso.

De regreso en México agitó la Academia de San Carlos —sus alumnos lo apodaban El agitador— e influyó directamente en la generación que haría el muralismo. En 1910 organizó una exposición de pintores mexicanos como respuesta directa a la administración porfirista, que había preferido celebrar el Centenario de la Independencia con arte traído de España. Durante la Revolución sirvió de mediador político y apoyó la facción constitucionalista.

Desde 1926 se concentró en la vulcanología y el paisaje volcánico. En los años cuarenta viajó a Michoacán para documentar en persona el nacimiento del Paricutín, uno de los pocos volcanes cuyo surgimiento fue observado y registrado desde el principio. Perdió una pierna en una expedición volcánica, pero continuó sobrevolando los macizos montañosos en helicóptero. Esa práctica le dio origen al aeropaisaje: el paisaje visto desde el aire, con perspectivas curvilíneas que hacen que el horizonte se doble como si el espectador flotara sobre la Tierra. En 1950 donó al entonces Museo Nacional de Artes Plásticas —hoy MUNAL— 130 dibujos y 11 pinturas de la serie Paricutín. En 1956 recibió la Medalla Belisario Domínguez.

Qué estás viendo

Qué significa cada elemento

Para el INBAL y la Secretaría de Cultura, la obra de Dr. Atl refleja lo sublime de un fenómeno natural incontrolable: el volcán no como decorado sino como entidad viva, en la tradición del sublime romántico europeo aplicado al paisaje mexicano. El volcán no ilustra México; es México, en su versión más indomable.

La elección del nombre Atl —agua en náhuatl— fue, según Artnet, un gesto deliberado de identificación con lo indígena y de ruptura con la herencia colonial española. En el contexto de 1900, cuando la Academia todavía miraba a Europa como modelo único, ese gesto tenía peso político.

El aeropaisaje, según la Revista de la Universidad de México, implica una materialidad volcánica-cósmica: sobrevolar el paisaje en lugar de caminarlo es adoptar una mirada planetaria del territorio, casi geológica. Dr. Atl no pintaba México como lo ve un viajero; lo pintaba como lo vería la propia Tierra si pudiera observarse a sí misma.

Lo que se repite y no es cierto

Mito 1: El “doctor” viene de un doctorado que él mismo obtuvo. Falso. El INBAL y la Enciclopedia de la Literatura en México documentan que fue el escritor argentino Leopoldo Lugones quien propuso añadir el título al seudónimo Atl que Murillo ya usaba. Ninguna institución académica le confirió ese apelativo.

Mito 2: Dr. Atl diseñó el telón de cristal del Palacio de Bellas Artes. Sin confirmar. El INBAL señala explícitamente que la autoría de ese telón —el de los volcanes, hecho con vidrios de Tiffany— es una de las incógnitas que no se han resuelto y que Murillo lo mencionó como propio en alguna ocasión, sin que exista confirmación documental.

Mito 3: Fue un revolucionario de izquierda coherente. No. Aunque apoyó la Revolución y militó en el socialismo italiano en su juventud, en su madurez simpatizó abiertamente con el nazismo y fue antisemita confeso, según registros históricos documentados. Su trayectoria ideológica fue profundamente contradictoria, y omitirlo es falsificar su figura.

Dónde verla

El Museo Nacional de Arte (MUNAL), ubicado en Tacuba 8, Centro Histórico, Ciudad de México, resguarda 160 piezas de Dr. Atl catalogadas como patrimonio artístico —la segunda colección más grande de artistas patrimoniales del recinto, solo detrás de José María Velasco con 192 piezas. Ahí están Erupción del Paricutín (1943), La sombra del Popocatépetl (1942) y el Fondo Atl con 170 dibujos al carbón y lápiz. El Museo Blaisten y el Museo de Arte Moderno (MAM), ambos en la Ciudad de México, también conservan obra suya. Antes de visitar, verifica la disponibilidad de salas: el MUNAL realiza exposiciones temporales que pueden desplazar obras del acervo permanente.

Preguntas rápidas

¿Qué son los Atl-colors que inventó el Doctor Atl?

Son barras de ceras, pigmentos y resinas secas que él mismo desarrolló como alternativa al óleo y al pastel. Producen texturas en relieve y una luminosidad particular que sus contemporáneos no podían lograr con los materiales convencionales.

¿Por qué se llama Doctor Atl si no era médico?

El apodo Atl —agua en náhuatl— lo adoptó él mismo durante su estancia en Europa. El título doctor se lo añadió el escritor argentino Leopoldo Lugones como complemento al seudónimo; no corresponde a ningún grado académico.

¿Qué relación tuvo con Diego Rivera y los muralistas?

Fue su maestro directo en la Academia de San Carlos y el INBAL lo considera el ideólogo del muralismo mexicano. Rivera, Orozco y Siqueiros pasaron por su influencia antes de desarrollar sus propios lenguajes murales.

Ficha técnica

También te va a interesar

Referencias

Imagen: Gerardo Murillo, Dr. Atl, pintura mural, Unknown author — Wikimedia Commons · Public domain.

Salir de la versión móvil