La historia de un amor azul, la mejor película del año según el New York Times

La historia de un amor azul

La historia de un amor azul

¿Existe algo más complejo, desesperanzador e injusto que crecer pobre, negro y gay? Ésa es la pregunta que surge a partir de una fuerte y favorecedora crítica con la que el “New York Times” reconoció cuál es la mejor película del 2016 y por qué todos hablaremos de ella los próximos meses.
La cinta sobre la que escribió este afamado periódico es la que más trabajo le ha costado categorizar a los expertos, pues el género drama no es suficiente para englobar la realista y desoladora situación de un hombre que sufrió violencia desde su niñez. La palabra acción tampoco sería la indicada para describir una película en la que el narcotráfico, el abuso de drogas y el encarcelamiento masivo son tres de los mayores conflictos. Finalmente el cine romántico tampoco le haría justicia a una historia en la que el amor más profundo entre dos hombres jamás puede ser consumado.

Los medios que han querido descifrar el argumento principal de “Moonlight” se han quedado congelados al intentar definirlo. Esta película se trata de todo lo que existe y nada de lo que imaginamos. Es tan personal e íntima como desesperante, similar a un documental social y tan poética como una rima escrita con luz. Se trata de una historia cruda y muy segura de mostrar la tristeza de la realidad norteamericana, misma en la que siempre hay alguien que resulta herido, exiliado y rechazado. La composición cinematográfica del director Barry Jenkins se divide en tres estrofas, las cuales son interpretadas por tres actores distintos como un mismo personaje. Alex Hilbert, un niño de ojos abiertos al que sólo le interesa sentir la arena bajo sus pies y entre las uñas de sus manos; Ashton Sanders, un joven adolescente que intenta encontrarle una razón a las agresiones que recibe de parte del mundo entero y Trevente Rhodes, un hombre con todos sus defectos bien trazados y mucho rencor guardado.

La triada de actores nos llevan a través de la cruel y valiente vida de Chiron, un hombre que sólo quiere vivir, aprender y amar. Durante esta búsqueda Chiron logra experimentar una sola cosa, la historia de un amor azul que bajo la luna aparece, pero que con la puesta del sol se desvanece. La vulnerabilidad de este niño, adolescente y adulto jamás desaparece, pues éste nunca puede comprender lo que lo hacía diferente de los demás. Como una víctima de la homofobia y atado a sus propios deseos confusos Chiron camina bajo la sombra de lo que los demás le exigen que sea.

La historia de un amor azul gira alrededor de un sólo hombre, pero como en todo sistema solar se necesita de otros planetas para que éste funcione. Su madre, una estrella con lo último que le queda de brillo, es una mujer adicta al crack que ha causado gran impacto en su vida, pues fue una de las primeras en estar en contra de la vulnerabilidad que caracteriza a Chiron. Otro de los personajes importantes es Juan, un traficante de drogas en Miami, ciudad en la que viven Chiron y su madre.
Sin darse cuenta Juan comienza a figurar como el padre que al adolescente siempre le hizo falta, pero la relación entre ambos se vuelve turbulenta cuando el protagonista descubre que Juan es el culpable de que su mamá siga consiguiendo drogas que la mantienen sedada y distante de él la mayoría del tiempo.

Este tipo de situaciones y reacciones vuelven tan azul cada escena de la cinta. “Moonlight” es una combinación de clichés y contraposiciones a los mismos a través de los que el corazón del espectador se acelera. Juan es el modelo perfecto del afroamericano rudo, masculino e intimidante que siempre se pinta en el cine, pero Chiron es la fase opuesta a esa imagen. Este personaje parece estar hecho para destruir todos y cada uno de los patrones sociológicos con los que relacionamos a las personas de color. Por ejemplo las drogas, las familias disfuncionales, la violencia y el crimen, entre otras situaciones que para nada se trazan bajo la esencia de la vulnerabilidad, la belleza o lo femenino.

El segundo largometraje de Jenkins es así, la historia que veremos en la pantalla grande se trata de la máxima fusión de belleza, fragilidad y confusión sobre la existencia. La opresión, los grupos marginados, la pobreza y la diferencia entre razas son el primer factor para que, tanto hombres como mujeres, se olviden de la posibilidad de encontrar el amor. Pero para Chiron eso es lo único que importa, por lo menos hasta que la misma vida le arrebata las pocas esperanzas que tiene de encontrarlo. Cuando Chiron descubre que siente algo especial por otros como él su historia de amor azul comienza; bajo la luz de la luna, entre las olas del mar y sobre las arenosas playas él intenta descifrase a sí mismo.

Hermoso, diferente, sincero y palpitante, así es el filme en el que la luz de la luna atestigua la tristeza de un joven que vive acosado por sus compañeros, mismo que está “a cargo de una madre adicta” y enamorado de alguien que no comprende por qué. Por ello ésta es considerada la mejor película del año, pues no sólo es una historia sobre racismo, drogas y homosexualidad, sino sobre lo complejo que es tener una piel que no compagina con el alma.

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The New York Times

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