La industria cinematográfica ha tenido momentos de genialidad, épocas que trascienden con cintas que son recordadas rápidamente debido a sus ingeniosos diálogos, historias complejas o entrañables y una producción que demuestra lo que se hace cuando el amor al cine es parte del trabajo. Las secuelas de estas grandes historias no son algo nuevo; desde que se descubrió el poder adquisitivo que la continuación de una cinta podía generar, el cine se ha dedicado a expandir la historia original creando a veces universos cinematográficos gigantescos.
Las secuelas suelen dejar un mal sabor de boca en el espectador que quedó fascinado por el producto original y que después tuvo que ver cómo la historia tambaleaba en obras creadas por su posible éxito en taquilla que por su calidad cinematográfica. Aunque en los últimos años las secuelas comienzan a ser planeadas desde el principio, lo que ha generado grandes segundas partes como How to train your dragon 2, Captain America: The Winter Soldier o The Dark Knight, no podemos olvidar algunas de las cintas que indiscutiblemente no debieron haber sucedido. Cintas que sólo mancharon el nombre de la cinta original y cuya existencia generó críticas negativas en lo que se convirtió en una franquicia cinematográfica.
Caddyshack 2 – Allan Arkush (1988)
Uno de los clásicos de comedia en la que grandes nombres aparecieron como Bill Murray, Chevy Chase, Rodney Dangerfield y Michael O´Keefe. La cinta que es considerada una de las mejores comedias de la historia, regresó ocho años después con una comedia floja, lineal y en la que sólo Chevy Chase regresó entre el elenco principal.
Grease 2 – Patricia Birch (1982)
El fracaso en taquilla de esta secuela protagonizada por Michelle Pferiffer libró a los espectadores de ver una tercera y cuarta entrega planeadas, así como una mini serie que gira en torno a este musical cuya primera parte fue un éxito en taquilla y es una de las cintas más icónicas del cine estadounidense.
Book of Shadows; Blair Witch 2- Joe Berlinger (2000)
El proyecto de la bruja de Blair fue un éxito debido al secretismo que giraba alrededor de la cinta. Los actores no asistieron a ningún evento promocional y ni siquiera los llevaron a Cannes para mantener la idea de que todo había sido real. La cinta se convirtió en una de las más taquilleras de la historia y la campaña de marketing empleada es considerada una de las mejores en la industria cinematográfica. Un año después, cuando todo el mundo sabía la verdad, se exhibió la segunda parte que recibió críticas negativas y fue un desastre en taquilla a pesar de que se hizo una campaña similar a la de la primer cinta.
Son of the Mask – Lawrence Guterman (2005)
La mitología nórdica es mucho más visible en esta cinta, secuela de The Mask de 1994. Loki y Odin son personajes principales, pero ni eso pudo hacer que esta cinta llamara la atención de alguien. La historia se fue triste y contó con el uso exagerado de un muy mal CGI.
Matrix Reloaded – Hermanos Wachowski (2003)
Ocean’s twelve – Steven Soderbergh (2004)
The Godfather: Part III – Francis Ford Coppola (1990)
Las primeras dos cintas sobre la familia más famosa en la historia del cine de la mafia tienen dos años de separación y la secuela es considerada tan buena como la original. La maestría con la que Coppola dirige a Marlon Brando, Al Pacino y Robert De Niro es magistral. Es por eso que la tercera cinta tuvo que entrar en un conteo de secuelas. Las primeras dos películas parecen ser únicas, creadas de un modo especial que cualquier director quisiera ser capaz de poder lograr, pero la tercera cinta, estrenada 16 años después, mostró una historia alejada de la secuencia original; trajo un elenco a medias por lo que el guión sangró al ser creado y dejó con muy mal sabor de boca a los espectadores que habían visto una historia que es considerada la mejor de la historia del cine.
X Men: The Last Stand – Brett Rather (2006)
Brian Singer dejó el proyecto luego de haber dirigido las primeras dos entregas. La visión de los superhéroes estuvo enfocada hacia un público más adulto y no infantil, por lo que la tercera entrega parecía ser el cierre perfecto para esta nueva forma de mirar a los superhéroes. Sin embargo, ésta fue tan mala que incluso muchos de los eventos de esta cinta fueron omitidos de las siguientes adaptaciones de los hombres X.
Speed 2: Cruise control – Jan de Bont (1997)
La primer cinta sobre un autobús en el que una bomba explotaría si su velocidad bajaba las 50 millas por hora se convirtió en un gran éxito debido a la tensión generada a lo largo del filme. Keanu Reeves seguía su camino para convertirse en una gran estrella de acción y Sandra Bullock era la pareja perfecta para generar una historia con dos héroes. Pero en la segunda parte, se cambió el autobús por un crucero y a Keanu Reeves por Jason Patric. La cinta perdió los elementos de suspenso y tensión tan bien logrados en la primer parte; el crucero en el mar no ayudó en nada a mejorar la trama.
The Lost World: Jurassic Park 2 – Steven Spielberg (1997)
