PUBLICIDAD

CINE

Las mejores frases de “Pinocho”, de Guillermo del Toro

Revive la clásica historia del niño de madera viviente a través de las mejores frases de “Pinocho”, de Guillermo del Toro, que te compartimos aquí.

Aunque apenas lleva unos días de haberse estrenado en Netflix, la versión de “Pinocho” de Guillermo del Toro ya es toda una sensación entre el público por la sorprendente y enternecedora forma en que el cineasta mexicano adaptó la historia de Carlo Collodi.

Y de las cosas que el público más amó fue, sin duda, su increíble y reflexivo guion; por ello, aquí te compartimos las mejores frases de “Pinocho”, de Guillermo del Toro, para que las lleves contigo al igual que el pequeño niño de madera a Sebastián J. Grillo: ¡en el corazón!

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

¿De qué trata la versión de “Pinocho” de Guillermo del Toro?

Si aún no has visto la película, lo mejor es que sepas qué esperar de ella antes de darle play, ya que si piensas que la versión de “Pinocho”, del mexicano Guillermo del Toro, es parecida a las que Disney ha lanzado sobre el personaje, estarás muy desencaminad@.

La premisa, en sí, es la misma que la de Disney y que la de la novela que inspiró ambas creaciones, escrita por Carlo Collodi: un maestro en la madera, de nombre Geppetto, confecciona un muñeco del tamaño de un niño real, y pide fervientemente que cobre vida.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Al despertar, se da cuenta de que su deseo se volvió realidad, y convierte a este niño mágico en su hijo, y lo llama Pinocho. Este niño logró cobrar vida gracias a la magia de una hada, quien le pide a un grillo parlante que lo acompañe y le enseñe lo bueno y lo malo de la vida para que se convierta en una persona ejemplar.

Sin embargo, conforme avanza la historia, Pinocho se deja tentar por los “placeres” de la vida, y vive un montón de aventuras y odiseas antes de descubrir que su padre se haya perdido, y de encaminarse a la que posiblemente sería su último gran momento al intentar salvarlo.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Hasta aquí, todas las historias son similares; sin embargo, la versión de Del Toro es mucho más oscura que la que de Disney: en esta historia, Geppetto no puede olvidar el dolor de la pérdida de su hijo, Carlo, quien falleció por los estragos de la Segunda Guerra Mundial, y se convierte en un hombre alcohólico y desesperanzado que sólo busca la compañía de su niño perdido.

Hay momentos de la historia que no se incluyen en el filme de Del Toro, y otros que él mismo decidió mostrar para lograr una especie de crítica al periodo bélico, como la forma en que Italia fue dañada por el fascismo, y los problemas que sus ciudadanos tuvieron que vivir durante el gran enfrentamiento.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Sin embargo, lo que sí tiene es que es una película que hace que el corazón se enternezca, sobretodo por la simpatía que logran los personajes, la belleza de la escenas realizadas en stop-motion, y algunas de las canciones, como “Ciao Papá”, que fueron compuestas por el propio Del Toro, junto al músico Alexandre Displat y el escritor Roeban Kantz.

Las mejores frases de “Pinocho”, de Guillermo del Toro

“Para cuando el Maestro Geppetto fabricó a Pinocho, ya había perdido a un hijo. Sucedió varios años antes de que yo apareciera, pero aprendí la historia. Y luego se convirtió en mi historia”, Sebastián J. Grillo.

“Todas las cosas buenas requieren paciencia”, Geppetto.

“Todas las mentiras salen a la luz de inmediato porque son como narices largas: visibles para todos menos para quien las dice. Y entre más las dices, crecen mucho más”, Gepetto.

“En mis múltiples viajes por esta tierra, aprendí que hay viejos espíritus viviendo en las montañas, en los bosques, y rara vez se involucran con el mundo humano. Pero, en ocasiones: lo hacen”, Sebastián J. Grillo.

“En este mundo recibes lo que das. Acepta esta responsabilidad y yo te concederé un deseo”, Espíritu del Bosque.

“Haré lo mejor, y es lo mejor que uno puede hacer”, Sebastián J. Grillo.

“Pequeño niño de madera de noble pino; te llamaremos Pinocho. Que despiertes con el sol, recorras esta tierra y brinda alegría y compañía a ese pobre hombre desconsolado. Sé su hijo; llena sus días de luz para que nunca esté solo”, Espíritu del Bosque.

“Este joven anormal no tiene disciplina. Pero se ve fuerte; recio. Hecho de pino italiano fino”, Podesta.

“Es una gran carga para un padre perder a un niño tan joven. (...) Es algo doloroso que vas arrastrando, aunque hacerlo te cause mucho dolor”, Sebastián J. Grillo.

“Escribí mucho esa noche; tenía tanto que decir. No sobre mi propia vida, para variar, sino sobre padres imperfectos e hijos imperfectos. Y sobre las pérdidas, y el amor. Y al menos, durante esa noche, todos tuvimos la dicha de no saber”, Sebastián J. Grillo.

“Papá, todavía no entiendo una cosa: todo el mundo lo quiere, a él; todos le estaban cantando, y es de madera como yo. ¿Por qué lo quieren a él, y no a mí?”, Pinocho.

“A veces, a las personas les dan miedo las cosas que no conocen pero, un día te conocerán y van a quererte”, Geppetto.

“Lo único que hace que una vida humana tenga valor y significado, pequeño, es la muerte”, Esfinge de la Muerte.

“Él siempre estuvo rígido: ¡está hecho de madera!”, Geppetto.

“¡Ay, Pinocho! A veces los padres se sienten abatidos, como cualquier persona. Y dicen cosas… cosas que sólo creen que sienten en ese momento. Pero con el tiempo comprenden que eso no era lo que sentían en realidad”, Sebastián J. Grillo.

“¡Ah! Ahora sí lo quieres encontrar. Después de todo lo que le dijiste; después de llamarlo una carga. ¡¿Una carga?! ¡¿Cómo puedes estar tan ciego?! Completamente ciego. ¡El muchacho te adora! ¡Tiene mucho que aprender, pero te adora por quién eres! ¡¿Te mataría hacer lo mismo por él?! ¡Deberías portarte como un padre, uno de verdad, no un viejo testarudo que se la pasa gimiendo y llorando por su pérdida! ¡Y no se da cuenta del amor que lo rodea!”, Sebastián J. Grillo.

“Yo soy el titiritero y tú la marioneta. ¡Yo soy el amo, y tú eres el esclavo! ¡Y vas a hacer lo que te ordene hasta que tu cuerpo de madera se pudra y te use para calentar mi estufa! Tal vez no necesites hilos, pero yo te controlo. ¡Tú me obedeces a mí!”, Conde Volpe.

“Como yo lo veo, se te ha impuesto una carga terrible (...). La vida puede brindar mucho sufrimiento, y la vida eterna puede brindar un eterno sufrimiento”, Esfinge de la Muerte.

“Aunque tú poseas vida eterna, tus amigos, tus seres queridos, no la poseen. Cada momento que pases con ellos podría ser el último Nunca sabes cuánto tiempo tendrás con alguien… hasta que se va”, Esfinge de la Muerte.

“Los padres aman a sus hijos. Pero… a veces ellos se sienten abatidos; a cualquiera le pasa. Y dicen cosas que sólo creen que sienten en el momento. Pero con el tiempo, se dan cuenta de que no era realmente lo que sentían. Y tal vez te digan cosas crueles como ‘una carga’, o ‘un cobarde’, pero en el fondo… te aman”, Pinocho.

“Toda mi vida, padre, traté de complacerte. Pero nunca lo haré. Tenías razón: soy delgado y débil y frágil; como el pabilo de una vela. Siempre con miedo. Pero incluso con todo el miedo que siento, ahora voy a decirte que no. ¡Es lo que haré! No me da miedo decir que no. ¿Y a ti?”, Candlewick.

“Reglas son reglas, y si las rompemos, las consecuencias serán nefastas. Si te dejara volver ahora, tan pronto, te volverías un mortal. Tal vez salves a Geppetto, pero tú morirás, Pinocho, y esa será tu última vida”,  Esfinge de la Muerte.

“Para salvarte, se volvió un niño de verdad. Y los niños de verdad no regresan”, Espíritu del Bosque.

“¡No es justo! En este mundo uno recibe lo que da, ¿recuerda? Y este pequeño dio… ¡Pues dio todo lo que podía! Usted dijo que si cumplía con mi deber, y hacía de Pinocho un niño bueno; si lo guiaba a hacer lo correcto, podía concederme un deseo. (...) Ok, bien, tal vez no hice un gran trabajo; tal vez metí la pata, o hasta varias, pero… pero ¡dí lo mejor! Y es lo mejor que uno puede hacer. Pinocho me enseñó eso; bueno, yo se lo enseñé, y luego él me lo enseñó de vuelta. ¿Y sabe por qué? Porque él era bueno”, Sebastián J. Grillo.

“Trataba de convertirte en alguien que no eres. Así que no seas Carlo, ni nadie más. Sé la persona que tú eres. Yo… yo te amo tal y como eres”, Geppetto.

“La vida es un regalo maravilloso”, Sebastián J. Grillo.

“Salió a recorrer el mundo, y el mundo, creo yo, lo acogió de vuelta. Hace mucho que no he sabido de él. ¿Morirá tarde o temprano? Creo que sí. Y tal vez eso lo hace un niño de verdad. Lo que debe pasar, pasa. Y un día… ya no estamos”, Sebastián J. Grillo.

¿Cuál de todas es la frase que más te llegó al corazón? Compártenos tus comentarios en nuestros canales digitales.

Podría interesarte
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD