¿Cuántos amantes del café hay por aquí? Sí, yo me incluyo. A lo largo de mis años como coffee lover profesional he probado un sinfín de combinaciones para darle giros inesperados pero deliciosos a mi bebida favorita; he intentado con canela, bebidas de coco, nueces, hasta bebidas alcohólicas y todo tipo de leches, pero sin duda he encontrado la combinación perfecta que tu paladar va a agradecer tanto como el mío: café con leche condensada. ¡DELICIOSO!

Pero primero vayamos con un par de datos:
☕️El café es la segunda bebida más consumida en el mundo, después del agua. Por eso el mercado tiene millones de opciones y variedades en todo el planeta para que ‘los míos’ intentemos varias formas de consumirlo.
☕️Se cree que el origen del café se remonta al año 300 D.C. cuando el pastor etíope Kaldi vio un efecto extraño en sus cabras después de ingerir frutos rojos. Han pasado muchos años desde entonces pero seguimos deleitándonos con él cada mañana.
Además de su fragancia y popularidad, este líquido negro y hechizante tiene distintas maneras de ser degustado; sin embargo, para potenciar su sabor, encontré a una gran aliada: la dulce leche condensada.
Bueno, ok, no me voy a poner la corona de la creadora de esta delicia, la puedes encontrar en cualquier cafetería como “café tricolor” pero, ¿para qué salir si puedes prepararlo en casa todos los días?
Para degustar esta combinación te recomiendo usar un vaso de cristal, así incluso apreciarás los hermosos colores que se formarán, tomarle la bonita foto y compartirla con nosotros en @culturacolectivacomida. Está cero complicado, no necesitas ser un experto en la cocina para consentirte con esta bebida y sólo necesitarás 4 ingredientes que son fáciles de conseguir en cualquier súper.
Bueno, no escribiré más, seguro ya están como ‘¡LA RECETA, POR FAVOR!’ y pues, ahí les va:
Café tricolor
Ingredientes:
Manos a la obra:
1. Prepara el café en la cafetera que usas normalmente. Reserva la esencia.
2. Deposita despacio la leche condensada en un vaso de cristal, de esta forma permanecerá en la parte inferior. Llénala por debajo de un tercio de su capacidad.
3. Añade la crema de café hasta más de la mitad del vaso.
4. Sirve el café hasta llenar el vaso. En ese momento verás la linda composición que forman los tres colores de la leche condensada, crema de café y café.
5. Para darle el toque final, añade un poco de canela.

Y ¡voilá! tu nueva bebida favorita está lista para ser disfrutada, además puedes compartirla con tus seres queridos y sorprender a tus amigos sin decirles el secreto; seguro te darán 5 estrellas y la insignia de ‘excelente servicio’ sin que se enteren que estuvo bien fácil y no te tardaste nada.
Si te gustó podrías acompañarlo con alguno de estos desayunos que también están buenazos y sencillos de preparar, aunque siendo sincera, yo lo preparo por las mañanas pero podrías tomarlo a cualquier hora del día:
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