La película de Marty Supreme, dirigida por Josh Safdie, podría perder toda oportunidad de destacar en lo que queda de la teporada de premios. Así es, el director podría ser la causa por la que Timothée se quede sin su primer Oscar. El contexto es largo pero sí es algo que tienes que saber si tú también eras fan de Marty Supreme.
Durante más de una década, Benny y Josh Safdie fueron prácticamente inseparables. No solo eran hermanos, trabajaban como una sola mente creativa dentro del cine independiente de Nueva York. Dirigían, escribían y producían juntos, compartían obsesiones estéticas y narrativas, y construyeron un estilo reconocible basado en el caos, la tensión y personajes llevados al límite. Good Time y Uncut Gems no se entendían sin esa dupla. Por eso, cuando después de Uncut Gems dejaron de trabajar juntos, todo se volvió raro. Benny empezó a actuar más, Josh a dirigir en solitario. Todo parecía una separación “natural”. Pero ahora, con el contexto que ha salido a la luz, esa narrativa se tambalea.
El perturbador secreto de Josh Safdie que podría dejar a Marty Supreme sin un solo premio
La controversia que hoy rodea a Josh Safdie no nace con Marty Supreme. Tiene raíz en el rodaje de Good Time (2017), cuando se filmó una escena que involucraba a una actriz de 17 años en una situación considerada inapropiada. Aunque la escena fue eliminada antes del estreno, el problema no es solo que existiera, sino que Josh Safdie estaba plenamente consciente de lo que se estaba grabando.

Durante años, este episodio quedó enterrado bajo el prestigio de la película y el éxito posterior de los Safdie. Nadie habló. Nadie preguntó demasiado. Y la industria, una vez más, prefirió quedarse callada.
Con el tiempo, estas acusaciones resurgieron y cambiaron por completo la lectura de lo que ocurrió después, y es que la ruptura entre Josh y Benny ya no parece solo creativa, sino ética. No solo dejaron de trabajar juntos; según versiones cercanas, también dejaron de hablarse.

Años más tarde, Josh Safdie regresó con Marty Supreme, una película pensada desde el inicio como contendiente fuerte en la temporada de premios. Timothée Chalamet no solo protagoniza, sino que también funge como productor, lo que lo coloca más cerca del proyecto e inevitablemente, de la conversación.
Lee también: ‘¿Están enamorados de su mamá?’: El fenómeno de las novias de los Beckham y su perturbador parecido con Victoria

En paralelo, Benny Safdie estrenó The Smashing Machine (2025). Oficialmente, él ha dicho que no fue una respuesta ni una competencia directa, sino un proyecto personal. Pero para muchos es inevitable pensar en que todo fue planeado.
Ahora que todos conocen el pasado de Josh Safdie, la narrativa de “contrapeso” cobra fuerza. Y con ello, Marty Supreme pasó de ser favorita a estar en riesgo real de quedarse fuera de la temporada de premios.
Y aunque sí, es probable que Marty Supreme no se lleve nada y Timothée Chalamet podría quedarse sin su primer Oscar. Esto no es lo más grave.
Lo verdaderamente preocupante es que este caso expone el terrible silencio que Hollywood sigue repitiendo. Ese pacto no escrito de no hablar cuando sabemos que algo está mal. De normalizar situaciones incómodas, minimizar abusos y proteger carreras por encima de personas. Un pacto patriarcal que ha permitido que estas prácticas se repitan durante décadas.
La conversación no debería centrarse solo en cuántos premios se perderán, sino en por qué seguimos permitiendo que estas cosas pasen y recién nos importen cuando afectan campañas, prestigio o estatuillas. Este silencio no tiene perdón.
Nada Que Ver
