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Fotografías que reflejan la perversión diaria en una comunidad del fetiche

Fotografía Fotografías que reflejan la perversión diaria en una comunidad del fetiche




¿Qué no podría convertirse en un fetiche? Cuando la perversión protagoniza la escena, cualquier cosa es posible. El látex se convierte en una segunda piel, las correas atan el cuerpo al erotismo, detrás de una máscara se esconde la filia más oscura y todos los objetos son una posibilidad más para disfrutar. Los fetiches no distinguen entre fantasía y realidad. Para algunos, todo comienza como un sueño borroso del que nadie sabe qué esperar. Y justo en el éxtasis del orgasmo ellos despiertan en medio de una orgía sexual.

A pesar de lo salvaje, extraña y peligrosa que nos pueda resultar la idea del fetichismo, muchos son los que se encienden con estas prácticas que además, se disfrutan en grupo. Las comunidades del fetiche construyen su propio universo secreto. Mismo en que el sexo, placer y contacto, distan de la normalidad. Para los amantes del fetiche, encontrar en un disfraz, accesorio, juguete o cualquier otro artículo la fuente de toda su satisfacción es como un juego en el que siempre se gana.

La comunidad del fetiche, más que un secreto, es un santuario donde se le rinde tributo a la libertad sexual para gozar a través del cuerpo y la imaginación. Desde la estimulación inofensiva, hasta el sometimiento peligroso llevan al límite de la excitación a esta comunidad. No importa si se trata de un hombre o una mujer, el género y la apariencia terminan perdiéndose entre un montón de perversiones y parafilias que complacen, de distintas maneras, el deseo sexual de algunos a los que la sociedad ha señalado como un grupo de trastornados.

Fetish Ballad

Fetish Ballad artista

Para MagLau, fotógrafo de "Fetish Ballad", la comunidad del fetiche no es ningún grupo de perturbados mucho menos una práctica inmoral o perversa. Michel, quien trabaja bajo la firma seudónima de MagLau, encontró un motivo distinto y extraordinario para retratar a la comunidad del fetiche en fotografías en blanco y negro. Las cuales, asombrosamente, reflejaron la extenuante belleza de una perversión que permanece oculta la mayoría del tiempo. El proyecto del artista belga necesitó de tres años de documentación en algunas partes de Europa y Japón. En Bruselas, París, Berlín, Amsterdam y Tokio algunas comunidades del fetiche abrieron sus puertas para que este fotógrafo pudiera encontrar la exquisita estética del lado oscuro.

Fetish Ballad maglau

Fetish Ballad blanco y negro

Para poder entrar a ese túnel de perversiones y experiencias surrealistas MagLau tuvo que portar una insignia que los mismos anfitriones de estas orgías le obsequiaron. El primer desafío al que él se enfrentó fue capturar la perfección del fetichismo de manera espontánea y natural. Pues la comunidad fetichista jamás tuvo un público que no formara parte de su mismo clan; pero después de unas horas los encuentros sexuales comenzaron a tener lugar. El espacio se incendió en rituales y magia para ser capturado por el lente de MagLau, quien encontró en la crueldad y devoción de los fetichistas la máxima libertad antes vista.

Fetish Ballad disfraces

Fetish Ballad comunidad

Cuando el fotógrafo del proyecto terminó de recopilar la oscuridad de este escenario surrealista, "Fetish Ballad" se convirtió en un libro de numerosas imágenes en las que las máscaras, el cuero y las cadenas no son lo más impresionante. Pues la espontaneidad con la que este juego -masoquista y a la vez placentero- pasó a una obra de arte oscura de personajes extravagantes es cautivante.  

Fetish Ballad erotismo

Fetish Ballad fotografias

Todos sabemos de qué se tratan los fetiches sexuales probablemente porque todos tenemos alguno. Más allá de que nos animemos a explorarlos o los recluyamos en los límites de nuestras fantasías, deberíamos conocer su raíz para centrar su sentido. Todo fetiche es la identificación de un objeto o atributo físico como la fuente principal de nuestra satisfacción sexual. Por ello, las comunidades fetichistas conforman un menú muy diverso que deja las puertas abiertas para recibir cualquiera de nuestros deseos más oscuros, nuestras filias más misteriosas y nuestros sueños más escabrosos con la mente abierta y el cuerpo desnudo. 


Conoce el trabajo de la fotógrafa que retrató escenas de sexo, comida, parafilias y otras perversiones después de haber pasado toda su vida con lobos. Y después descubre qué tan perversa es tu mente si entiendes todas estas ilustraciones.








Referencias: