Bajo la idea de jugar con la transformación del espacio y demostrar que la luz es un elemento que transforma lo cotidiano, pues “ayuda a ver con otros ojos el espacio común”, el fotógrafo Lucas Zimmerman decidió encontrar belleza en objetos cotidianos y obtener, a través de su lente, un espectáculo de luces de tráfico al detenerse cerca de Weimar, Alemania.

El estudiante de 20 años, quien llevaba tiempo tomando fotografías, intentaba capturar las luces de los coches en la niebla, pero pronto se encontró cautivado por el efecto visual que las luces de los semáforos provocaban. Así, el fotógrafo se detuvo y comenzó a disparar en una noche de niebla.

Lucas se colocó a un lado de la carretera y comenzó a tomar fotografías a exposición de 5 a 20 segundos cuando el semáforo brillaba a distancia, y experimentando con el efecto de la duración de la exposición, obtuvo un efecto de luces que se fundían con la distancia.

Lucas fue capaz de jugar con el color de las luces del semáforo mediante el ajuste de temperatura en la post producción, obteniendo resultados diferentes a los que tituló Traffic Lights (Semáforos).

Zimmerman nunca había hecho fotografías de noche, pero después de esta serie comenzó a jugar mucho más con este tipo de ambiente; su primera exhibición fue en 2012 en la ciudad de Beijing. Actualmente se asoció con Maria Le Quang y fundó LUMA Visual Creations, un grupo de fotografía con sede en las ciudades alemanas: Landau, Würzburg y Weimar.

