
Cuando Sara y su hermana presenciaron el ovni iban a bordo de su carro, se encontraban cerca de su casa y aseguraron que en la milpa que se encuentra cerca hubo un aterrizaje de la nave de la cual bajaron sus tripulantes. Al día siguiente, Sara se preparó con su cámara y por la noche logró filmar un video donde se apreciaba a un extraño humanoide. El video llegó a las oficinas del ufólogo, Jaime Maussan, quien después de realizar un par de pruebas para comprobar su legitimidad, decidió viajar a Metepec y hacer una investigación a mayor profundidad del ser que describían como una especie parecida a un mono o un ratón, sin piel, con colmillos y de cabeza grande.
Según las declaraciones de Maussan durante la Cumbre Mundial Ovni, en el World Trade Center en el 2007, el especialista y la Dra. Elena Barca tuvieron la oportunidad de estudiar al famoso “ser de Metepec” y determinaron que medía 15 centímetros y a través de una muestra de su cola para extraer su ADN pudieron descartar la idea de que se tratara de una especie desarrollada o mutada de mono araña. También se digitalizó su cuerpo para poder estudiarlo con mayor precisión y se determinó que tenía una similitud con la especie humana, tanto en su cráneo, manos, pies y espina dorsal.
En la red, se hicieron muchísimas especulaciones, justificando al “ser de Metepec” como un bebé alienígena o como un cadáver de una especie de mono. Sin embargo, este avistamiento quedó invalidado a través de distintas declaraciones de ufólogos, en las cuales desmienten los hechos narrados por Sara Cuevas y otros supuestos testigos, evidenciando que Sara siempre fue fanática de Jaime Maussan y el fenómeno ovni, además de que su esposo era camarógrafo de televisión, por lo que probablemente este caso fue un montaje más de las producciones de Jaime Maussan.
