La historia de Ishi, el último indígena yahi de Estados Unidos

La historia de Ishi, el último indígena yahi de Estados Unidos

Por: Beatriz Esquivel -

Por una costumbre antigua, el último indígena yahi era incapaz de decir su nombre, por lo que fue nombrado Ishi.

Los yahis eran una tribu del norte de Estados Unidos que así como muchos otros grupos étnicos de tal país fueron sujetos a un terrible genocidio que acabó con su modo de vida y su cultura. 

El genocidio californiano tuvo lugar en el siglo XIX, en especial a partir de 1848, cuando la fiebre del oro llevó a que California se poblara con una nueva ola de exploradores que querían hacerse ricos extrayendo el oro de minas y ríos. En su búsqueda, estos hombres se encontraron irremediablemente con los pueblos indígenas que habitaban California.

La historia de Ishi, el último indígena yahi de Estados Unidos 1Flexport.En un periodo corto de tiempo, la población nativa americana fue diezmada con el objetivo de hacerse de sus tierras o bien, por mera discriminación y odio. Ya fuera mediante el uso de la fuerza o por las epidemias que acabaron con la población vulnerable, casi el 80 % de los nativos americanos fallecieron, mientras aquellos que lograron sobrevivir fueron internados en las reservas indígenas. 

Tal fue el caso de los Yahis, pertenecientes a los Yana, un grupo indígena que ocupó el Norte de California y el nombre con el que se denominó a tal territorio. Ellos ocupaban la parte sur de la región Yana que estaba más cercana a las minas de oro, por lo que fueron los primeros en encontrarse con los nuevos pobladores y por lo tanto, en convertirse en uno de los grupos masacrados en su totalidad. 

La historia de Ishi, el último indígena yahi de Estados Unidos 2Ishi, full face / Departamento de Antropología, U.C. Berkeley, Donante Alfred L. Kroeber, Fotógrafo.Lee más: La oscura razón por la que el mundo cree que en Argentina no hay indígenas

De una población que rondaba los trescientos, sólo uno sobrevivió a los ataques y enfermedades: Ishi, el último de los Yahi. Él fue capturado en 1911 después de que se aventuró al asentamiento de los migrantes europeos en busca de comida y llamó la atención de la gente, así como de antropólogos como Alfred Kroeber, quien en su momento se caracterizó por sus estudios de las culturas indígenas de los Estados Unidos. La curiosidad que Ishi provocó se debe al simple hecho que se creía que ya no existía ningún indígena con vida en la región, por lo que rápidamente se difundió el rumor —que después fue una certeza para muchos— de que Ishi era el último. Kroeber explica en su libro Handbook of the Indians of California las condiciones en las que Ishi fue encontrado: 

«un hombre con el cabello chamuscado en señal de luto por sus familiares […]. Solitario, sin armas, presionado por el hambre, desesperado y aún así temeroso de cualquier rostro blanco, él vago lejos de su guarida acostumbrada, hasta que, en agosto, fue encontrado escondiéndose a medias, aproximándose a medias a una casa, cerca de Oroville, a 40 millas al sur». 

La historia de Ishi, el último indígena yahi de Estados Unidos 3Kroeber e Ishi, 1911. / Wikimedia Commons.Lee más: De salvajes a civilizados: la mujer que cambió el estereotipo de los aztecas

De tradiciones antiguas y nombres

A pesar de que fue identificado como Ishi, la realidad es que nunca se supo su nombre real. A partir de una tradición yahi en la que a menos que otro miembro del grupo los presentara, los miembros del grupo no podían decir su nombre y mucho menos responder a una pregunta tan directa como “¿cuál es tu nombre?” 

Esto tiene su origen en un intento de que los enemigos no conocieran sus nombres, así como definir rápidamente quién podía ser amigo y quien no, puesto que requerir una introducción de otro miembro yahi implicó un voto de confianza tácito. Gracias a esta tradición, Ishi nunca contestó a la pregunta y fue el mismo Kroeber quien decidió nombrarlo Ishi, que es la palabra yana para “hombre”.La historia de Ishi, el último indígena yahi de Estados Unidos 4Saxton Pope-Wikimedia Commons.

De la vida silvestre a la universitaria

Después de su captura, distintos académicos de la Universidad de California pidieron que Ishi fuera al lugar, allí Ishi fue estudiado y se registró tanto la lengua yahi como otros aspectos culturales como la forma en la que tallaban sus flechas y otro tipo de rituales y tradiciones propias.

Sin embargo, a pesar de contar una vida más o menos privilegiada —trabajaba como asistente de investigación y tenía un departamento al interior de la Universidad, incluso vivió temporalmente en Berkeley con su amigo y también antropólogo Thomas Waterman—, lo cierto es que convivir en tal mundo representó un gran riesgo para su salud. Al no ser inmune a las enfermedades comunes de los migrantes, solía caer enfermo repetidas veces, hasta que en 1916 falleció de tuberculosis. 

La historia de Ishi, el último indígena yahi de Estados Unidos 5Ihshi, 1914. Departamento de Antropología, U.C. Berkeley, Donante Saxton T. Pope, Fotógrafo.Tras su muerte, los médicos de la Universidad de California no dudaron en realizar una autopsia del cuerpo de Ishi, incluso su cerebro fue conservado mientras el resto de su cadáver fue cremado; a pesar de que en la tradición yahi el cuerpo debe permanecer intacto tras la muerte. 

La conservación de su cerebro demostró que Ishi realmente no fue el último de su grupo, sino que en su ADN se encontró que en realidad era mestizo. Tal dato podría parecer irrelevante considerando la magnitud del genocidio y la recuperación de su cultura, no obstante, también se convirtió en evidencia irrefutable de que durante tal periodo, los distintos grupos de nativos americanos se vieron forzados a casarse entre ellos dado el decremento de la población por los asesinatos y muertes.

Puedes escuchar un fragmento de uno de los cantos yahi, en la propia voz de Ishi aquí

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