“Cuando el pueblo salta sus barreras, casi ningún esfuerzo es bastante poderoso para detenerlo”.
Guadalupe Victoria
“Morir es nada cuando por la patria se muere”, proclamó el “Siervo de la nación” José María Morelos y Pavón, héroe patrio mexicano que dirigió la segunda parte de la lucha insurgente por la Independencia de México ante el Imperio Español.La Independencia de México, el día más representativo del orgullo mexicano, la fecha idónea para despertar nuestros más profundos sentimientos de nacionalismo y patriotismo.Otro año ha transcurrido y durante el 15 de septiembre, el pueblo cuestiona con superior ahínco las razones para celebrar esa independencia que ha sido pisoteada, burlada, manipulada y olvidada.¿Qué podríamos celebrar entonces?
La historia de México en tiempos de la Guerra de Independencia muestra un país nacionalista y con alma patriota capaz de luchar por sus ideales. Hidalgo, Morelos y compañía, sin importar sus aciertos, temores, errores y vicios, poseían un objetivo común que los inclinó a llevar a cabo su lucha: tener un país mejor.“Morir es nada cuando por la patria se muere”, así era entonces; todo por la patria, todo por México.Actualmente, ese legado nacionalista y patriótico se ha diluido lentamente. El conformismo, el egoísmo y el miedo son canasta básica para la mayoría de los mexicanos, que terminan por aceptar la dictadura disfrazada de democracia. La corrupción nos invade; la inteligencia del pueblo se ve burlada todos los días por parte de aquellos que “elegimos” como representantes del pueblo. Hoy México y su independencia solo significan un mal chiste.

¿Qué podríamos celebrar entonces?Nuestro nacionalismo está casi muerto. El pueblo vive en vista de la crisis humana, política y social que se une a la globalización y ya no encuentra un sentido de pertenencia con respecto al México heredado.Estuvimos dormidos durante décadas y poco a poco estamos despertando. Tal vez el tiempo de luchar por el México que la mayoría queremos no está ni remotamente cerca; sin embargo, comienzan a escucharse susurros y murmullos sobre posibles luchas en busca del bienestar del pueblo y contra la corrupción que nos controla, manipula, idiotiza y minimiza a cada oportunidad.
¿Qué podríamos celebrar entonces?El alma patriota que tanto enaltecía a los mexicanos simplemente está tras bambalinas, esperando que la gente recuerde los cimientos que forjaron esta tierra, los sentimientos de cultura y tradición que tanto representan a nuestro país y que nada tienen que ver con la malicia.Hoy el pueblo mexicano está deseoso de cambios ásperos hacia el bienestar general y su arma principal es el ahínco patriota que aún permanece en nuestra alma mexicana. Cada vez son más los que despiertan y detestan la cruel realidad en la que nuestra soberanía se ha convertido. Cada vez son más los mexicanos que buscan aportar a esa lucha que comienza a generarse en busca del legado que los padres de la Independencia forjaron y que hoy, más que nunca, necesitamos recuperar.15 de septiembre, día de la Independencia de México. Este día debemos celebrar; sólo por hoy apartemos toda esa triste realidad en la que vivimos y conmemoremos a quienes lucharon y dieron su vida por nuestra patria. Celebremos por nuestras familias y el orgullo de ser mexicanos, porque ser mexicanos significa más que un presidente inculto o políticos corruptos. Celebremos por esos nuevos héroes que lucharán por un país mejor; celebremos por nuestra cultura, nuestras tradiciones y costumbres. Celebremos por nuestros paisajes, nuestra flora y nuestra fauna; celebremos por cada uno de nosotros. Celebremos para mantener vivo el patriotismo que nos permitirá luchar y salir adelante. Celebremos por México.
Que nuestro orgullo retumbe en el cielo al grito de ¡Viva México! Que nuestros colores: verde, blanco y rojo iluminen el cielo; que nuestro Himno Nacional salga de nuestro ronco pecho y se entone a una sola voz. Que nuestra bandera se ice en lo más alto del asta. Que el nombre de nuestros héroes se sienta más vivo que nunca; que la fiesta nacional nos enaltezca y nos recuerde que el orgullo de ser mexicano permanece vigente y que nuestra voz unida le grite al mundo que los mexicanos estamos hartos de la corrupción, el conformismo y el egoísmo en tan sólo tres palabras: ¡Viva México, cabrones!
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Nuestro país está lleno de belleza, te invitamos a dar un recorrido por estas fotografías que nos muestran por qué no hay que avergonzarnos de nuestras raíces.

