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Sing-song girls: las niñas que fueron vendidas por sus familias para ser prostitutas

7 de marzo de 2018

Daniel Lobos Jeria

Las sing-song eran cortesanas o “yiji” chinas durante el siglo XIX. Eran amantes de “etiqueta” que atraían a clientes ricos e influyentes

A menudo se pasa por alto que una mujer que se dedica al placer y enfoca su oficio —y alma— a la carne es, en realidad, una administradora del placer; una dirigente del devenir político y una gobernante de decisiones trascendentales, tanto del cuerpo humano como de la sociedad y su moral colectiva. Una persona que teje y cobija los pensamientos y corazones de quienes les pagan (o no) por su compañía.
Las historia está repleta de estas figuras
, frecuentemente vistas con desdén y casi siempre sujetas al escarnio, las injusticias y la opresión, con algunas excepciones importantes, incluso capaces de
convertirse en leyendas y símbolos de la lucha social
.
Las sing-song girls eran cortesanas o yiji de la China imperial del siglo XIX, aunque el concepto es utilizado como un eufemismo para referirse a una amante o prostituta de “etiqueta” que atraía a clientes ricos, poderosos e influyentes. Estas cortesanas también conocidas como “las niñas de las flores” tuvieron su origen y un mayor impacto cultural en la ciudad de Shanghai, su accionar es milenario aunque el concepto sing-song girls es anglosajón y moderno.



Antes de la constitución de la actual China, el concubinato era legal y su finalidad era el nacimiento de hijos varones para asegurar el apellido y las herencias que recaían por ley sobre ellos. Es así como todo hombre casado podía tener una o más concubinas, siempre y cuando pudiera mantenerlas económicamente.

Otra explicación al concubinato tiene relación con la costumbre conservadora, moral y religiosa de la China imperial, que señalaba que una mujer, una vez casada, no tenía necesidad de impresionar a nadie. Los ideales confucianos resaltaban las virtudes de la modestia. Esto llevó a que las esposas ocultaran la forma de su cuerpo en amplios vestidos. Las cortesanas, en tanto, estaban liberadas de esta tradición y podían usar trajes que exaltaran sus atributos, como vestidos ajustados, cortos y con hendiduras lo que resultaba más atractivo para los hombres que podían pagar el servicio de una cortesana.


Antiguo grabado de una “Sing-song girls” de Beijing


La costumbre de tener una concubina podía invocarse sin el consentimiento de la esposa y es así como las concubinas podían cohabitar en el mismo hogar junto a la esposa e hijos del marido. La ley permitía que un esposo buscara como concubina a una “cortesana” y éstas tenían como costumbre cantar para atraer a potenciales esposos y así convertirse en esposas secundarias. Esto explicaría por qué el nombre en inglés de las sing-song girls, que significa “chicas cantantes”. El origen de la terminología anglosajona es contemporáneo, producto de viajeros que llegaban a China y, al observar a estas mujeres, a las que no tenían idea de cómo llamarlas, simplemente las nombraron sing-song girls, ya que no clasificaban bajo los criterios occidentales de las clásicas prostitutas.


The Sing-Song Girls of Shanghai, de 1892, es la obra más antigua sobre esta temática


Las sing-song girls podían tener varios “patrocinadores” antes de contraer matrimonio y dependían de ellos para pagar deudas familiares o personales, así como para mantener su alto nivel de vida. La gran mayoría contraía matrimonio para lograr su libertad, ya que trabajaban para una determinada casa, la cual las mantenía como verdaderas esclavas antes de ser “vendidas” a un potencial esposo. Muchas eran vendidas desde sus primeros años por sus propios padres, en muchos casos muy pobres e ignorantes y que no estaban en condiciones para alimentar otra boca, sobre todo cuando el recién nacido era mujer. También hubo mujeres que se convirtieron en sing-song girls por voluntad propia, por eso es importante mencionar que estas chicas se veían a sí mismas como amantes y no como prostitutas.


Muchas de estas mujeres eran niñas vendidas por sus propias familias para ejercer la prostitución


Las sing-song girls eran entrenadas desde muy pequeñas para deleitar a sus clientes por medio del compañerismo, el canto y el baile. La gran mayoría incluía servicios sexuales, aunque las menos se excluían de estas prácticas. Al ser cortesanas refinadas y con un grado alto de educación, atendían a sus clientes en lujosos y amplios aposentos de costosa decoración y con comodidades modernas, mientras sus clientes disfrutaban de juegos de salón y fumaban pipas de opio. Muchas lograron atención y notoriedad al ser cortejadas por individuos prominentes en la sociedad china o por comerciantes ricos.

Las sing-song girls no tenían una estética especial, aunque muchas vestían el cheongsam, que era el vestido típico de colores fuertes y diseños dorados utilizado por las clases altas. Algunas veces usaban el traje de ópera tradicional chino, especialmente al momento de hacer un show que incluyera a varios clientes. Estas cortesanas chinas se podían dividir en tres grupos cuyos nombres y características eran las siguientes:



Las shuyu

Eran la clase más alta, culta y refinada. Expertas en narrar historias, cantar, tocar instrumentos, escribir poesía y realizar óperas. Eran las más bellas y solían entretener con conversaciones refinadas. En su origen no eran prostitutas, sólo eran reconocidas por su arte, pero fueron asimiladas a través del tiempo por las changsan.



Las changsan

Eran de clase alta, ya que tenían muchas características de las shuyu, aunque ejercían directamente la prostitución. Cobraban una tarifa doble: una por compañía y otra por comercio sexual.



Las yao'er


Eran de clase baja, ya que sus atributos físicos y artísticos, a ojos de sus clientes, no eran de calidad. Aunque también cobraban por compañía y por servicios sexuales, sus tarifas eran las más baratas. La mayoría de las yao'er eran forzadas a ejercer la prostitución como resultado de ser vendidas, hipotecadas, secuestradas o forzadas a entrar en esta industria.


Mujer vistiendo un cheongsam


Las sing-song girls fueron uno de los primeros grupos chinos en utilizar los medios de comunicación como expresión publicitaria. Algunas mujeres ofrecían sus servicios por medio de retratos y también por la utilización de tarjetas de presentación. Las shuyu o de alta clase se convirtieron en verdaderas celebridades modernas, ya que se les asociaba no sólo a un alto nivel cultural, sino con la última moda.



La película Flores de Shanghái (1998, Hsiao-Hsien Hou) tiene como tema central las sing-song girls


Durante la década de 1930 se suscitó el nacimiento de la actual música popular china. Se pusieron de moda las compañías musicales que eran compuestas en su mayoría por mujeres que cantaban y actuaban. Posteriormente el término sing-song girls empezó a quedar en desuso y su golpe final fue tras la Revolución, en la década de 1940, cuando el Partido Comunista Chino asociaba la música pop con pornografía y su uso quedó proscrita. La prostitución no desaparecería, pero quedaría separada del canto y de toda expresión artística.


***

Analizando el papel de cada una de estas mujeres en la historia, ¿podemos decir que su trabajo fue solamente el de brindar satisfacción sexual a los hombres a su lado?, ¿se puede, acaso, seguir dándoles una relevancia pormenorizada de sus personas? Para conocer un poco más de ese “detrás histórico” puedes leer sobre 
el Papa que convirtió a María Magdalena en una prostituta
.

TAGS: Sexualidad Historia mundial China
REFERENCIAS:

Daniel Lobos Jeria


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