10 poemas de amor que son mejor que un te amo

Viernes, 11 de septiembre de 2015 13:40

|Daniel Morales Olea
poemas de amor para decir te amo

Decir te amo es un riesgo. Implica expresar con el lenguaje una de las frases más usadas y a la vez una de las más potentes


Esas palabras que surgen del pecho, que viajan kilómetros de distancia para salir de la boca y que no deben y, muchas veces, no saben mentir. Expresar un término abstracto para demostrar lo que alguien es capaz de hacernos sentir, esa ligereza en las rodillas al hacer contacto visual, las marcas en el cuerpo que se sienten horas después del último contacto físico, la capacidad de vivir cien vidas al pensar en esa persona. Así es el amor, nos salva de la tragedia de la realidad, nos permite albergarnos en donde el tiempo y el espacio se detienen para dos personas, y es bueno expresarlo con los mejores poemas de amor


poemas de amor para decir te amo 1


Expresar esas palabras es algo que todos debemos hacer una vez en la vida, hay quienes no lo hacen por miedo, hay quienes lo evitan por inseguridad y hay quienes tristemente no pueden corresponder esas palabras porque no las sienten. Pero hay muchas formas de decirlo sin tener que usar esas palabras. La literatura y, especialmente, la poesía ha sido las encargadas de tomar cartas en el asunto. De la mano de los mejores escritores de la historia han llenado hojas en las que esas palabras se disfrazan con un gran repertorio de frases, analogías y metáforas para decir lo que siempre es bueno escuchar: Te amo.


poemas de amor para decir te amo 2


Estos son algunos poemas que prueban que las palabras pueden demostrar eso que muchos no nos atrevemos a decir o que buscamos expresar con la ayuda de grandes poetas. Estos poemas dicen te amo sin tener que decirlo explícitamente y posiblemente ayudarán a cualquiera, pero siempre hay que recordar que después de los poemas, esas dos palabras son lo que la pareja siempre anhela escuchar.

 

Un Sueño, Manuel Acuña

A Ch....

 

¿Quieres oír un sueño?...

Pues anoche

vi la brisa fugaz de la espesura

que al rozar con el broche

de un lirio que se alzaba en la pradera

grabó sobre él un “beso”,

perdiéndose después rauda y ligera

de la enramada entre el follaje espeso.

Este es mi sueño todo,

y si entenderlo quieres, niña bella,

une tus labios en los labios míos,

y sabrás quién es “él”, y quién es “ella”.

 

 

Contigo, Luis Cernuda 

 

¿Mi tierra?

Mi tierra eres tú.


¿Mi gente?

Mi gente eres tú.

 

El destierro y la muerte

para mi están adonde

no estés tú.

 

¿Y mi vida?

Dime, mi vida,

¿qué es, si no eres tú?

 

poemas de amor para decir te amo 3

 

 Funeral Blues, W.H. Auden

 

Detengan los relojes

desconecten el teléfono

denle un hueso al perro

para que no ladre

Callen los pianos y con ese

tamborileo sordo

saquen el féretro...

Acérquense los dolientes

que los aviones

sobrevuelen quejumbrosos

y escriban en el cielo

el mensaje...

él ha muerto.

 

Pongan moños negros

en los níveos cuellos de las palomas

que los policías usen guantes

de algodón negro

 

Él era mi norte mi sur

mi este y oeste

mi semana de trabajo y mi

domingo de descanso

mi mediodía, mi medianoche

mi conversación, mi canción

 

Creí que el amor perduraría

por siempre.

Estaba equivocado.

 

No precisamos estrellas ahora...

Apáguenlas todas

Envuelvan la luna

desarmen el sol

Desagüen el océano y

talen el bosque

porque de ahora en adelante

nada servirá.

 

Un amor más allá del amor, Roberto Juarroz 

 

Un amor más allá del amor,

por encima del rito del vínculo,

más allá del juego siniestro

de la soledad y de la compañía.

Un amor que no necesite regreso,

pero tampoco partida.

Un amor no sometido

a los fogonazos de ir y de volver,

de estar despiertos o dormidos,

de llamar o callar.

Un amor para estar juntos

o para no estarlo

pero también para todas las posiciones

intermedias.

Un amor como abrir los ojos.

Y quizá también como cerrarlos.


  poemas de amor para decir te amo 4


 Sueño para el invierno, Arthur Rimbaud

 

A ella…

 

En el invierno viajaremos en un vagón de tren

con asientos azules.

Seremos felices. Habrá un nido de besos

oculto en los rincones.

Cerrarán sus ojos para no ver los gestos

en las últimas sombras,

esos monstruos huidizos, multitudes oscuras

de demonios y lobos.

Y luego en tu mejilla sentirás un rasguño...

un beso muy pequeño como una araña suave

correrá por tu cuello...

Y me dirás: «¡búscala!», reclinando tu cara

-y tardaremos mucho en hallar esa araña,

por demás indiscreta.

 


Junto a tu cuerpo, Salvador Novo 

 

Junto a tu cuerpo totalmente entregado al mío

junto a tus hombros tersos

de que nacen las rutas de tu abrazo,

de que nacen tu voz y tus miradas, claras y remotas,

sentí de pronto el infinito vacío de su ausencia.

 

Si todos estos años que me falta

como una planta trepadora que se coge del viento

he sentido que llega o que regresa en cada contacto

y ávidamente rasgo todos los días un mensaje

que nada contiene sino una fecha

y su nombre se agranda

y vibra cada vez más profundamente

porque su voz no era más que para mí oído,

porque cegó mis ojos cuando apartó los suyos

y mi alma es como un gran templo deshabitado.

 

Pero este cuerpo tuyo es un dios extraño

forjado en mis recuerdos, reflejo de mí mismo,

suave de mi tersura, grande por mis deseos,

máscara, estatua que he erigido a su memoria.


poemas de amor para decir te amo 5


 Amor, Salvador Novo

 

Amar es este tímido silencio

cerca de ti, sin que lo sepas,

y recordar tu voz cuando te marchas

y sentir el calor de tu saludo.

 

Amar es aguardarte

como si fueras parte del ocaso,

ni antes ni después, para que estemos solos

entre los juegos y los cuentos

sobre la tierra seca.

 

Amar es percibir, cuando te ausentas,

tu perfume en el aire que respiro,

y contemplar la estrella en que te alejas

cuando cierro la puerta de la noche.

 


Dos Palabras, Alfonsina Storni

 

Esta noche al oído me has dicho dos palabras

Comunes. Dos palabras cansadas

De ser dichas. Palabras

Que de viejas son nuevas.

Dos palabras tan dulces que la luna que andaba

Filtrando entre las ramas

Se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras

Que una hormiga pasea por mi cuello y no intento

Moverme para echarla.

Tan dulces dos palabras

—Que digo sin quererlo— ¡oh, qué bella, la vida!—

Tan dulces y tan mansas

Que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman.

Tan dulces y tan bellas

Que nerviosos, mis dedos,

Se mueven hacia el cielo imitando tijeras.

Oh, mis dedos quisieran

Cortar estrellas.

poemas de amor para decir te amo 6


El Ave Fénix, Paul Éluard

 

Soy el último en tu camino

la última primavera y última nieve

la última lucha para no morir.

 

Y henos aquí más abajo y más arriba que nunca.

 

De todo hay en nuestra hoguera

piñas de pino y sarmientos

y flores más fuertes que el agua...

 

Hay barro y rocío...

 

La llama bajo nuestro pie la llama nos corona.

A nuestros pies insectos pájaros hombres

van a escaparse

 

Los que vuelan van a posarse.

 

El cielo está claro, la tierra en sombra

pero el humo sube al cielo

el cielo ha perdido su fuego.

 

La llama quedó en la tierra.

 

La llama es el nimbo del corazón

y todas las ramas de la sangre

Canta nuestro mismo aire..

 

Disipa la niebla de nuestro invierno

hórrida y nocturna se encendió la pena,

floreció la ceniza en gozo y hermosura

volvemos la espalda al ocaso.

 

Todo es color de aurora.

 


El poeta pide a su amor que le escriba, Federico García Lorca

 

Amor de mis entrañas, viva muerte,

en vano espero tu palabra escrita

y pienso, con la flor que se marchita,

que si vivo sin mí quiero perderte.

 

El aire es inmortal. La piedra inerte

ni conoce la sombra ni la evita.

Corazón interior no necesita

la miel helada que la luna vierte.

 

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,

tigre y paloma, sobre tu cintura

en duelo de mordiscos y azucenas.

 

Llena pues de palabras mi locura

o déjame vivir en mi serena

noche del alma para siempre oscura.


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REFERENCIAS:
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