Hoy te soñé, pero ambos sabemos que lo nuestro no es real

Lunes, 2 de julio de 2018 17:56

|Cultura Colectiva
guadalupe montserrat chacon uribe

Texto escrito por Guadalupe Montserrat Chacón Uribe 


"Te soñé"



Hoy te soñé y no fue uno de esos sueños comunes: que me rescatas de algún extraño peligro o que sólo apareces por casualidad.


Fue un sueño tan ligero y bello, que al mismo tiempo me desgarra el alma por el simple hecho de no ser verdad, sólo una pequeña fantasía mía, que muy en el fondo deseo que se haga realidad.


Pero ambos sabemos que no ocurrirá, tanto tu orgullo como el mío no nos lo permitiría. Y así es como estoy a las cuatro de la mañana escribiendo esto que tal vez nunca leerás, que nunca entenderás, tan sólo serán letras en papel, así como los corazones son al amor.


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Mis canciones de Janis Joplin suenan mientras te describo cómo me volviste a robar y a destrozar el corazón. Al ritmo de mi corazón, te escribo diciendo que apareciste en mi sueño.


No te veías guapo, esas palabras no denota nada; en cambio, cuando te veo me recuerdas a una melodía, de esas que se hacen sentir en paz, pero que al mismo tiempo te hacen llorar. De ese tipo de sinfonías que puedes escuchar una y otra vez y nunca te cansarás de oírlas, más por el significado que te transmiten, y eso eres tú para mí, así te veías en mis sueños y así se siente en mi corazón.


Recuerdo que nos vimos, que no me dijiste hola, como siempre, lo que hiciste fue gritar mi nombre, al principio creía que lo había imaginado, pero decidí esperar, tal vez sí habías pronunciado mi nombre y estaba dispuesta a arriesgarme por ti.


Entonces saliste y caminaste hacia mí, no llegaste diciendo lo que esperaba, tan sólo pronunciaste un lo siento, me dijiste que lamentabas haber dejado de hablarme, que fue por una tontería que tus amigos te habían contado. Pero que ya no querías creer más. Comenzaste a rozarme con tus dedos, desde mi hombro provocaste no sólo calidez en mi cuerpo, sino un sin fin de emociones, de esas que son tan profundas que no se pueden describir, ya que sólo sintiéndolas se puede comprender.


Llegaste a mi cara, tomaste mi mejilla y entonces pronunciaste lo que nunca nos dijimos, pero yo siempre pensaba. Me contaste que siempre te había gustado y que no podías más con ese sentimiento, y entonces las lágrimas comenzaron a recorrer la misma dirección de siempre, pero esta vez tenía tu mano para secarlas.


Yo tomé tu mano, la acaricié, y con suma ternura te dije que yo también sentía lo mismo por ti.


Fue lo más tierno y romántico que siempre he estado esperando, pero cuando me di cuenta que tan sólo fue un sueño, mi alma se desgarró y mi corazón volvió a latir de tristeza y melancolía.


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A veces quiero pensar el porqué nos dejamos de hablar, el porqué de un día a otro tienes el domino completo de mi corazón y mis ánimos, y por desgracia nunca encuentro respuestas, sólo grandes dolores de pecho.


Tal vez algún día suceda este sueño o posiblemente no, pero en cierta forma quiero pensar que cuando es para ti, aunque te quites o te alejes, eso será para ti, sin importar el tiempo, ni la distancia y mucho menos las circunstancias. 



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REFERENCIAS:
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