Los hombres que le escribieron a la muerte y acabaron con su vida
Letras

Los hombres que le escribieron a la muerte y acabaron con su vida

Avatar of Samuel Garcia

Por: Samuel Garcia

10 de marzo, 2016

Letras Los hombres que le escribieron a la muerte y acabaron con su vida
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Por: Samuel Garcia

10 de marzo, 2016



Puede ser que la imagen del artista sufrido y torturado parezca un estereotipo muy arraigado en la sociedad, pero la realidad es que no hace falta demasiada evidencia para relacionar a los grandes genios creativos con un profundo apego a la soledad y la muerte. 

Quizás el dolor que a menudo reflejan esta clase de personajes ,a través de sus obras, los conduzca a un último acto de autodestrucción.

A pesar de que de ninguna manera se busca idealizar el suicidio (el que muchas veces es el resultado de una lucha constante con la depresión)
, no se puede negar que la muerte de estos escritores forman parte de su legado y, a fin de cuentas, nos ayudan a comprender de mejor manera su obra y la razón detrás de ella.

Es por eso que en esta ocasión, te presentamos algunos escritores que dejaron un vacío en la literatura al decidir acabar con su vida.


Paul Celan

Paul celan

Naciò en Rumania el 23 de noviembre de 1920, Paul Antschel, mejor conocido como Paul Celan, fue un famoso poeta y traductor. Se fue a París a estudiar medicina; sin embargo, volvió a Rumania antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Celan estuvo cautivo durante dieciocho meses, pero logró escapar. Se trasladó a Bucarest en 1945 y fue empleado en una editorial donde sus funciones incluían la traducción. 
 
Fue su segundo libro, "Mohn und Gedechtnis", con el que adquirió reconocimiento y le permitió establecer una reputación por sí mismo. Asimismo, "Fuga de la Muerte" es uno de sus poemas más populares, el cual representa la vida en los campos de exterminio nazis.

En 1970, Celan se quitó la vida por ahogamiento en el río Sena, según los informes, el 20 de abril. Actualmente, Paul Celan es considerado uno de los poetas europeos más eminentes después de la Segunda Guerra Mundial.

Fuga de la Muerte (Fragmento)

Leche negra de la madrugada la bebemos al atardecer
la bebemos al mediodía y  por la mañana la bebemos de noche
bebemos y bebemos
Cavamos una fosa en el aire donde no hay estrechez
En la casa vive un hombre que juega con las serpientes que escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu cabello de oro Margarete
lo escribe y sale a la puerta de casa y brillan las estrellas silba llamando a sus perros
silba y salen sus judíos manda cavar una fosa en la tierra
nos ordena tocad ahora para el baile
Leche negra de la madrugada te bebemos de noche
te bebemos por la mañana y al mediodía te bebemos al atardecer
bebemos y bebemos
En la casa vive un hombre que juega con las serpientes que escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu cabello de oro Margarete
Tu cabello de ceniza Sulamith cavamos una fosa en el aire donde no hay estrechez





José A. Silva

Jose a Silva

Sin duda uno de los poetas más famosos de Colombia. Nació en Bogotá en el seno de una familia rica, aunque tuvo una infancia infeliz, lo que lo llevó a tener una vida atormentada. Era, además, mórbidamente sensible y esto, junto con su difícil vida, inspiró su poesía melancólica, la que en su mayoría fue recopliada y publicada después de su muerte. Silva tuvo gran influencia en la poesía latinoamericana durante su vida. Su Nocturno III es uno de los poemas más famosos de la lengua española.

Es considerado además como uno de los primeros modernistas (movimiento que comenzó el nicaraguense Rubén Darío). Luego de la muerte de su padre y, posteriormente, del fallecimiento de su hermana (con quien se cree tenía una relación incestuosa), Silva pierde todos sus escritos en un naufragio. Se dice que a la edad de treinta años visitó a un médico para que le indicara el lugar exacto del corazón. Más adelante organiza una reunión en su casa y al finalizar la velada aprieta el gatillo, no sin antes colocar una esponja al costado del frac, evitando así que la sangre manche la pechera.

Nocturno III

Una noche
Una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de alas,
Una noche
En que ardían en la sombra nupcial y húmeda las luciérnagas fantásticas,
A mi lado, lentamente, contra mí ceñida toda,
Muda y pálida
Como si un presentimiento de amarguras infinitas
Hasta el más secreto fondo de tus fibras se agitara,
Por la senda que atraviesa la llanura florecida
Caminabas,
Y la luna llena
Por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca.
Y tu sombra
Fina y lánguida,
Y mi sombra
Por los rayos de la luna proyectadas
Sobre las arenas tristes
De la senda se juntaban
Y eran una
Y eran una
Y eran una sola sombra larga!
Y eran una sola sombra larga!
Y eran una sola sombra larga!
Esta noche
Solo, el alma
Llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte,
Separado de ti misma por la sombra, por el tiempo y la distancia,
Por el infinito negro
Donde nuestra voz no alcanza,
Solo y mudo
Por la senda caminaba.
Y se oían los ladridos de los perros a la luna,
A la luna pálida,
Y el chillido
De las ranas
Sentí frío. Era el frío que tenían en tu alcoba
Tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas
Entre las blancuras níveas
De las mortuorias sábanas.
Era el frío del sepulcro, era el frío de la muerte,
Era el frío de la nada.
Y mi sombra
Por los rayos de la luna proyectada
Iba sola
Iba sola
Iba sola por la estepa solitaria.
Y tu sombra esbelta y ágil;
Fina y lánguida
Como en esa noche tibia de la muerta primavera,
Como en esa noche llena de perfumes, de murmullos y de música de alas,
Se acercó y marchó con ella,
Se acercó y marchó con ella,
Se acercó y marchó con ella... ¡Oh las sombras enlazadas!
¡Oh las sombras que se juntan y se buscan en las noches de negruras y de lágrimas!...


Ernest Hemingway

hemingway

Claramente uno de los autores más importantes del siglo XX. Después de la publicación de varios cuentos, Hemingway escribió The Sun Also Rises (1926), una pieza semi-autobiográfico sobre los estadounidenses que viven en París. A partir de ahí, Hemingway se había establecido como un escritor famoso y reconocido por la crítica. Después de servir en la Segunda Guerra Mundial, Hemingway fue galardonado con el Premio Pulitzer, y en 1954, con el Premio Nobel de la Paz.

Sin embargo, la guerra y sus aventuras en Africa tuvieron serias repercusiones en su salud. Mientras se recuperaba de diversas lesiones, Hemingway sufrió de depresión y fue tratado por tener presión arterial alta y enfermedades en el hígado. Escribió "París era una fiesta", una memoria de sus años en París, y se retiró de forma permanente en Idaho. Allí siguió a la batalla con el deterioro de la salud mental y física. Temprano en la mañana del 2 de julio de 1961, Ernest Hemingway se suicidó en su casa de Ketchum.

"Cuando las lluvias frías persistían y mataban la primavera, era como si una persona joven muriera sin razón". París era una fiesta


Horacio Quiroga

horacio quiroga

La mayoría de los historiadores coinciden en que el cuento latinoamericano comenzó con Horacio Quiroga, siendo considerado un maestro digno de ser imitado. Quiroga logró combinar los entornos y temas de América Latina, como la selva y la violencia, con una ejecución impecable.

Podría decirse que la propia vida de Quiroga fue perseguida por la muerte violenta. Su padre murió en un accidente de caza y su padrastro se suicidó. Asimismo, su esposa también cometió suicidio y más tarde Quiroga mató accidentalmente de un disparo a su amigo Federico Ferrando. Por tales razones, puede distinguirse una fascinación con los estados mórbidos de la mente y una clara influencia de Edgar Allan Poe. El mundo de Quiroga es uno gobernado por la tragedia.

En 1935 se le descubrió un cáncer gástrico, enfermedad que parece haberlo impulsado a cometer suicidio ingiriendo cianuro.

"¡Qué locura! Los amantes que se han suicidado sobre una cama de hotel, puros de cuerpo y alma, viven siempre. Nada nos ligaba a aquellos dos fríos y duros cuerpos, ya sin nombre, en que la vida se había roto de dolor".


Jorge Cuesta

Jorge Cuesta

Fue un poeta, ensayista, conferencista, crítico literario y químico mexicano, nacido en Córdoba (Veracruz) en 1904. Actualmente se le considera como uno de los grandes creadores latinoamericanos del siglo XX. Su producción poética, caracterizada por su tono pesimista y amargo, se complementó con obras como Naufragio de la duda y Triángulos de silencios. 

A lo largo de su vida se vio absorbido por sus inclinaciones literarias y científicas por igual. Llevaba a cabo experimentos y hacía investigaciones con sustancias de diversa índole -muchas de ellas incluso se las inyectaba-. Fue precisamente en este lapso de su vida en el cual comenzó su obsesión por buscar el elixir de la vida. Lo anterior, aunado a otros problemas, lo llevaron a vivir en distintos centros de rehabilitación. Finalmente cometió suicidio el 13 de agosto de 1942, ya sin el discernimiento entre lo verdadero de lo ficticio.

Amor en sombra

Abro de amor a ti mi sangre rota,
para invadirte sin saberte amada.
El íntimo sollozo es negra espada
que en la dureza de su luz se embota.

Al borde de mi sombra tu alma brota,
así mi linde está más amparada.
Y aunque la fuga es más precipitada
tu ausencia es cada vez menos remota.

Tu luz es lo que más me apesadumbra
y si enciendes mis ojos con tu vida
el corazón me dobla la penumbra.

Mi soledad tu nombre dilapida
a la sombra del aire que te encumbra
y apaga el lujo de tu voz vencida.



Malcolm Lowry

Malclom Lowry

Mejor conocido por ser el autor de la obra maestra Bajo el volcán, Malcolm Lowry también era famoso por su gran apego a la bebida y por ser una persona violenta. En México, donde escribió la mayor parte de Bajo el Volcán, dicho comportamiento ocasionó la disolución de su primer matrimonio y numerosas amenazas de deportación. Posteriormente se instaló en una cabaña a las afueras de Vancouver junto a Bonner, una actriz de cine mudo de la época, donde pudo terminar su novela. 

Sin embargo, luego del rotundo éxito de su novela, la vida de Lowry se vino abajo. Él y Bonner se vieron obligados a moverse, primero a Sicilia y luego a Inglaterra. Durante ese tiempo, hubo intentos por mantenerse sobrio, utilizando terapia y hospitalización; no obstante, Lowry continuaba bebiendo y volviéndose cada vez más agresivo. Su salud se quebró y aunque él estaba trabajando en una novela, el caos provocó que le fuera difícil crear. 

Una noche, los acontecimientos llegaron a un punto crítico. Lowry estaba bebiendo y había una discusión entre él y Bonner, como de costumbre. Se dice que Bonner rompió una botella de ginebra y Lowry la amenazó con los fragmentos rotos. Como consecuencia, ella huyó y al regresar a la mañana siguiente, se encontró a Lowry en el piso de la habitación, muerto, en medio de los escombros de vidrio roto.

Oración para borrachos

Dios da bebida a esos borrachos que se despiertan al amanecer
Farfullando sobre las rodillas de Belcebú, totalmente destrozados,
Cuando una vez más espían a través de las ventanas
Acechando, el terrible puente cortado del día.


V. Maiakovski

V. Maiakovski

Luego de la muerte de su padre, el poeta y dramaturgo ruso se trasladó a Moscú; lugar donde pasó un año en prisión por hacer propaganda del partido bolchevique. Más tarde, con el interés y gusto por la poesía, ingresó a la Escuela de Bellas Artes. Durante varios años, Maiakovski se dedicó a escribir y pintar diferentes carteles con fines propagandísticos y a la creación poética.

Cabe señalar que en gran parte de su obra puede distinguirse un sentimiento de abandono. Esto, aunado a diversos problemas políticos y personales -posiblemente por el fracaso de sus obras- podrían ser los motivos que explicarían su suicidio.

Oigan

Oigan;
si encienden
las estrellas
es porque alguien las necesita. ¿verdad?
Es que alguien desea que estén,
es que alguien llama perlas a esas escupitinas.
Resollando
entre tormenta de polvo al mediodía
penetras hasta Dios,
tema haber llegado tarde
llora,
le besa las mano carniseca,
implora
que pongan sin falta una estrella
jura
que no soportará ese tormento inestelar.
Y luego
anda preocupado,
aunque aparenta calma.
Dice a alguien:
¿ahora no estás mal, eh?
¿A que ya no tienes miedo?
Oigan, si encienden
las estrellas
es porque alguien las necesita ¿verdad?
Es indispensable
que todas las noches
sobre los tejados
arda
aunque sea una sola estrella.


Gérard de Nerval

muerte

El amor y la desesperación fueron los principales temas que abordaba Gérard Labrunie -mejor conocido como Gérard de Nerval- en sus obras. Aunque la mayoría de la gente lo conoce por su traducción del Fausto del alemán al francés.

Durante sus últimos días, Nerval sufría 
graves trastornos nerviosos, depresión, sonambulismo y esquizofrenia, lo que ocasionó que lo internarán durante varias temporadas en hospitales psiquiátricos. Ahí, su locura continúo incrementando. Lo anterior, sumado a problemas económicos, lo incitaron a  ahorcarse en la 'rue de la Vieille-Lanterne', en París en 1855.

Anteros

Por qué en mi corazón hay tanta rabia, dices,
y en mi cuello flexible una cabeza indómita;
es porque yo provengo de la raza de Anteo
y hago volver los dardos contra el dios vencedor.

Yo soy de aquéllos, sí, que el Vengador alienta,
él me marcó la frente con su boca irritada,
bajo la palidez de Abel, llena de sangre,
lel rubor implacable de Caín tengo a veces!

Jehovah, aquél que, vencido por tu genio, el postrero,
del fondo del infierno gritaba: "¡Oh tiranía!"
es mi abuelo Belús o mi padre Dagón...

Tres veces me bañaron en las aguas del Cócito,
y, único protector de mi madre Amalécita,
siempre a sus pies los dientes del viejo dragón, siembro.

Versión de Aníbal Núñez


Referencias: