"Lucy y el monstruo": El cuento de un libro de la SEP que horrorizó a algunos padres en redes sociales

Lunes, 15 de octubre de 2018 17:39

|Alejandro I. López
lucy y el monstruo

“Lucy y el monstruo” es un cuento corto de Ricardo Bernal que todos los niños deben leer durante la primaria en México. Conoce la polémica que lo rodea y cómo se descontextualizó, al grado de que distintas voces horrorizadas pidieron su censura en redes sociales.


«Ya no te tengo miedo. Mi papi dice que no existes y que no puedes llamar a tus amigos porque ellos tampoco existen». Tal es el principio de “Lucy y el monstruo”, una historia fantástica que forma parte de los libros más leídos de todo México, la antología «Español. Libro de Lectura» de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (CONALITEG) y como tal, se utiliza como material didáctico obligatorio durante el quinto grado de primaria en México.


En el papel, se trata de una historia que combina elementos de horror nocturno con un desenlace ágil idóneo para los menores de 12 años que comienzan a explotar sus habilidades lectoras; no obstante, la polémica comenzó en Twitter cuando distintos usuarios –especialmente madres y padres– cuestionaron la breve historia, por considerarla «enferma» e incluso «relacionada con pederastía»:

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El debate dio pie a distintos hilos a favor y en contra de la breve narración fantástica, en la que a manera de misiva, una niña expresa cómo perdió el temor por un monstruo y la respuesta del mismo. Aquí el texto reproducido de “Lucy y el monstruo”, tal y como se incluye en el libro de texto:



Querido Monstruo:

Ya no te tengo miedo. Mi papi dice que no existes y que no puedes llamar a tus amigos porque ellos tampoco existen. Cuando sea de noche voy a cerrar los ojos antes de apagar la luz del buró y voy a abrazar bien fuerte a mi osito Bonzo para que él tampoco tenga miedo. Si te oigo gruñir en el clóset pensaré que estoy dormida. No quiero que mi papi se despierte y me regañe.

Ya sé que me quieres comer, pero como no existes nunca podrás hacerlo; aunque yo me pase los días pensando que a lo mejor esta noche sí sales del clóset, morado y horrible como en mis pesadillas…

Mañana, cuando juegue con Hugo, le voy a decir que te maté y que te dejé enterrado en el jardín y que nunca más vas a salir de ahí. Él se va a poner tan contento que me va a regalar su yoyo verde y me va adecir dónde escondió mis lagartijas (siempre ha dicho que tú te las comiste, pero eso no puede ser porque mi papi me dijo que no existes y mi papi nunca dice mentiras.)

Voy a dejarte esta carta cerca del clóset para que la veas. Voy a pensar en cosas bonitas como en ir al mar, o que es Navidad, o que me saqué un diez en aritmética. ¡Adiós, monstruo!, que bueno que no existas.

Firma: Lucy
PD: No tengo miedo. No tengo miedo. No tengo miedo.

***

Mi pequeña Lucy:

¿Cómo que no existo? Tu papi no sabe lo que dice. ¿Acaso no me inventaste tú misma el día de tu cumpleaños número siete? ¿Acaso no platicabas conmigo todas las noches y te asustabas con los extraños ruidos de mis tripas? Todas las noches te observé desde el clóset y tú lo sabías…

Aunque nunca me viste conocías de memoria mis ojos, mi lengua y mis colmillos; pues todas, todas las noches me soñabas. Por eso cuando leí tu carta sentí tanta desesperación. Por eso destrocé tus juguetes y me comí de un solo bocado a tu delicioso osito Bonzo.

Lo juro, Lucy, tú ya estabas muerta. Tenías los ojos abiertos y cuando toqué tu barriguita estaba más fría que mi mano. Seguramente te mató el miedo y yo no pude comerte pues no me gusta el sabor de los niños muertos. Lo único que hice fue regresar al clóset y llorar de tristeza hasta quedarme dormido…

¡Pobre Lucy! ¡Pobre Lucy y pobre monstruo solitario!

Ahora tendré que salir de aquí, alejarme de los adultos que cuidan tu pequeño ataúd y dejar esta carta donde puedas encontrarla… Necesito la risa de un niño y necesito el miedo de un niño para seguir vivo.

Por cierto, Lucy, ¿dónde dices que vive tu amigo Hugo?

Atentamente
El Monstruo.


*

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Una vez que se enteró de la polémica que envolvía a su obra, el autor agregó una publicación a Facebook con una serie de aclaraciones al respecto. En su perfil, Ricardo Bernal explicó la génesis de “Lucy y el monstruo”, escrito en 1990 en un taller a manera de ejercicio para desarrollar un cuento epistolar, así como su anexión en 2014 a “Español. Libro de Lectura” sin regalías de por medio, pues el autor no aceptó honorarios a cambio y asegura, «me pareció justo regalar ese cuento a los niños de México».


El texto fue seleccionado por un comité formado por profesores de la Escuela Mexicana de Escritores y desde entonces ha sido reproducido en un sinfín de ocasiones en medios digitales, blogs y hasta una obra de teatro. También existen distintas ilustraciones del cuento que acompañan al libro de Lecturas. Bernal afirmó que algunos de sus primeros referentes literarios a los 10 años eran autores de la talla de Edgar Allan Poe, Horacio Quiroga y Henri Charriere, todos con cuentos tenebrosos que son considerados obras maestras aptas para cualquier edad.


¿Cuáles son las herramientas que la Literatura otorga a los menores para comprender la realidad y separarla de la ficción? ¿Consideras que el cuento puede resultar perturbador o bien, se trata de una crítica sobreprotectora, fuera de contexto?


Alejandro I. López

Alejandro I. López


Editor de Cultura
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