¿Por qué vestir como un escritor se ha vuelto moda?

Jueves, 13 de julio de 2017 13:42

|Rodrigo Ayala



Existen profesiones en las que el contacto permanente con clientes, proveedores y personas de todo tipo exigen un código de vestimenta formal, casi uniformado y consistente en el uso de corbatas, saco, zapatos, falda, saco sastre y piezas similares. La presentación para estos empleados es de vital importancia. Estamos en el siglo XXI y, para bien o para mal, la máxima de “como te ven te tratan” sigue vigente.

Por otro lado, existen otras actividades para ganarse la vida donde la ropa, su calidad y su procedencia, pasan a un segundo plano y donde las ideas se imponen a cualquier otro elemento. Ahí entran la mayoría de los artistas: pintores, músicos, cineastas o escritores. El goloso de éstos trabaja de manera solitaria en el fondo de un estudio para llevar a cabo su obra, concentrándose en aterrizar sus deseos, miedos e ideas. Aquí se hablará acerca de los escritores en particular, quienes a juzgar por sus apariencia parecen prestar poca o ninguna atención a su ropa.

La imagen de un escritor es la de la soledad misma. Casi todos los que se dedican a ello coinciden en que el del escritor es un trabajo que se lleva a cabo en completo aislamiento durante largas jornadas, de manera extenuante y paciente hasta materializar las ideas que bullen en su cabeza. Bajo este contexto, es seguro que lo que menos piensa un autor es en lo que lleva puesto. Su mundo se reduce al cuarto donde escribe, la hoja o pantalla en blanco que yace ante sus ojos, su bebida y poco más. Alejandro Dumas, el viejo bardo de aventuras como “Los tres mosqueteros” o “El conde de Montecristo”, para escribir, prefería las formas cómodas: vestía una especie de sotana roja, de amplias mangas, y sandalias. John Milton, autor del fantástico poema épico “El paraíso perdido”, escribía envuelto en una vieja capa de lana.

La vestimenta de un autor suele ser en extremo sencilla o sofisticada, entendiendo por esto último un estilo alejado de la moda y centrado en lo bohemio, exótico o vintage. No se caracterizan precisamente por su capacidad para deslumbrar con lo que llevan puesto. Todo lo contrario: su estilo suele ser la mayoría de las veces anodino, jamás serán un producto de pasarelas. Paul Auster, "el escritor del azar", por ejemplo, se caracteriza por vestir la mayoría de las veces con suéteres, camisas o abrigos en tonos negros o grises. Discreta y oscura podrían ser buenos términos para describir el vestir del nacido en Nueva Jersey.

A medio cruce entre lo rocker, lo bohemio, lo intelectual y lo inclasificable, el escritor mexicano Xavier Velasco luce como la encarnación de uno de sus personajes alocados, estrambóticos y fuera de lo común que llenan su obra. Velasco es uno de los autores modernos que gozan de la admiración de los lectores jóvenes por su estilo fresco, irreverente y atrevido, lo cual vemos también reflejado no sólo en la ropa que usa, sino en su mirada y manera de hablar, lo que ha logrado implantar en el alma de sus lectores mediante sus desenfrenadas letras.

Digno representante de la cultura pop, el autor de libros de suspenso y terror, Stephen King, hace gala de una manera de vestir totalmente desenfadada y lejana a la elegancia. Jeans, gorras, camisetas deportivas, chaquetas de piel o de sus bandas de rock preferidas, todo ello es lo mismo que visten sus personajes: ciudadanos promedio de la clase media de los Estados Unidos sobre la que cierne su imaginación. Con la música rock en sus venas, King lleva lo pop encima de él y lo demuestra en todo lo que escribe, lo que dice, lo que hace y lo que viste.

Nacida en la India, la escritora Arundhati Roy, autora del célebre libro “El dios de las pequeñas cosas”, conserva en su vestimenta un estilo alejado de cualquier influencia occidental, y ha preferido defender sus raíces: basado su estilo en túnicas, blusas de manta, cintas en la cabeza y demás piezas que serían la delicia de todas las mujeres amantes de lo tradicional, lo hippie y lo cómodo. A través de su obra, Roy explora a profundidad su legado cultural y lo defiende con su peculiar manera de vestir a diario. La obra de Roy se refleja en su vestimenta y viceversa: el pasado de la India y su presente se conjugan de manera magistral.

Así como hemos repasado a cuatro autores para quienes la vestimenta no representa una preocupación excesiva, hay otros que sí han lucido por un estilo cuidado y meditado. Tal es el caso del genio de las letras británicas Oscar Wilde, quien sus extravagantes abrigos y bastón iban a juego con su imagen de elegante lord. Otro curioso caso es el de la escritora George Sand, quien después de vestir de manera elegante durante años y distinguirse por ser una de las damas de mejor gusto entre la sociedad parisina, decidió comenzar a vestir como hombre cuando su matrimonio se disolvió. Sin perder sus toque de elegancia, por supuesto.

¿Cómo olvidar la inmaculada y elegante guayabera que García Márquez lució cuando recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982? Sin duda, más de uno comenzó a ver con otros ojos esta pieza característica de los países latinoamericanos, especialmente de las latitudes más calurosas.

Con lo anterior cabe hacer la pregunta sobre si un escritor es capaz de generar moda entre ellos mismos o el público que los lee. ¿Es verdad que vestir como un escritor se ha vuelto de moda? Es cierto que en la actualidad, entre personas que se dedican al arte o incluso entre algunos empresarios (véase Mark Zuckerberg), la ropa, su calidad y procedencia han dejado de ser una preocupación o un imperativo para convertirse en un asunto de segundo plano. Vestir para muchos de ellos es tan sólo la necesidad básica de cubrir sus cuerpos y poco más. 

En muchos de los casos de los escritores, su imaginación apunta hacia otras direcciones que no son su guardarropa sino los cajones donde se alojan sus historias.

-

Si lo que te interesa es aprender sobre literatura más que sobre maneras de vestir, entonces sigue los brillantes consejos de escritura por grandes literatos y descubre qué hay detrás del secreto de los grandes escritores.

**

Fuentes

El País
Papel en blanco



REFERENCIAS:
Rodrigo Ayala

Rodrigo Ayala


  COMENTARIOS