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Sé que es doloroso para ti pero no me importa; sé que te estoy destrozando pero no es mi problema

Letras Sé que es doloroso para ti pero no me importa; sé que te estoy destrozando pero no es mi problema



Atisbo de ilusión

Había pasado un mes de nuestra ruptura, durante ese tiempo ella -con más frecuencia de lo común- me llamaba o escribía para contarme su día, conversar un poco, finalizando incluso las conversaciones o encuentros con un “te quiero”. Yo trataba de mantener la calma y la distancia en medida de lo posible para no hacerme ilusiones, de asumirlo como un acto de cariño, no de amor; sin embargo, esa actitud a tan pocos días de que todo llegara a su fin no dejaba de inquietarme.

cuento-desamor doloroso para ti


Esa noche me envió un mensaje: ¿seguirás tratándome? preguntó, rápidamente la llamé, quería aclararle que no guardaba ningún mal sentimiento hacia ella, tampoco rencores, pero le hice saber que no me parecía normal mantener esa dinámica “como si nada hubiera pasado”, no era sano y me hacía daño. Le pregunté si era una forma de volver a acercarse a mí; "No, mantengo mi decisión, quiero estar sola". A esto agregó: "Lo que pasa es que no tengo con quién hablar; hablo con muy pocas personas, la verdad, me siento sola y deprimida".

Llena de dolor y anticipando su respuesta, pero decidida a escucharlo de su boca para perder de una vez toda esperanza posible, para abandonar cualquier atisbo de ilusión, para renunciar a mis más recónditos deseos de volver a entrelazar mi mano con la suya, le pregunté: ¿Qué sientes por mí? Ella, con un tono distante, con una voz baja como quien cuenta un secreto que no se le permite contar, como quien traiciona la confianza que le ha sido dada, respondió: "Te veo como una amiga… Sé que es doloroso pero…" (Eso significaba: sé que es doloroso para ti, pero no me importa. Sé que te estoy destrozando pero no es mi problema).

dolor-cuento doloroso para ti


Me quedé en silencio por unos segundos, quizá más, solo sé que se me hicieron eternos. Ella también guardó silencio esperando mi respuesta, imagino esperaba que yo estallara en ira, en llanto, en ruegos, en algo… No lo hice, no podía, ya me había derrumbado dentro de mí el día en que abruptamente decidió terminar nuestra relación; en ese momento, con esas palabras sólo estaba dinamitando los escombros que quedaban de mi corazón. Intenté responder balbuceando: si… supongo… si no… si no… (Si no, no me habrías dejado, si no, no me habrías sacado de tu vida, si no… eran algunas de las frases que quería pronunciar pero no pude, no pude decir palabra). Ella prosiguió: creo que más que todo estaba enamorada de la idea, de lo que podía ser, de lo que estábamos construyendo.


corazon-roto-cuento doloroso para ti


Mientras ella hablaba yo sólo podía pensar que si me hubiesen clavado un cuchillo y abierto el cuerpo en dos desde el cuello hasta la pelvis, no me habría sentido tan herida, tan expuesta, tan desmembrada. Gritaba por dentro de dolor, un dolor insoportable, ese dolor que te quema, que invade, que te consume; no sólo no deseaba seguir conmigo, es que no me amaba, nunca me amó, todo fue una mentira. Creo que el hecho de que develara el engaño, pero además, sin culpas, sin arrepentimientos, sin vergüenza, sin dolor, fue lo que en definitiva logró destruirme.

Fue hasta ese momento de mi vida que cobró sentido la frase tantas veces leída de Susan Sontag: “Amar duele. Es como entregarse a ser desollado y saber que en cualquier momento la otra persona podría irse llevándose tu piel”.



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¿Cómo se siente comenzar a olvidar a un amor?; a pesar de que parezca que no hay un mañana, los corazones rotos se curan, pero es importante querer sanar y ser pacientes con nuestros procesos. 


Referencias: