Música

El placer de escuchar música: efecto Mozart y la musicoterapia

Música El placer de escuchar música: efecto Mozart y la musicoterapia

La música puede ser un placer que genera emociones y evoca recuerdos, también un tratamiento  para  la sanación. Ésta también puede ser un acompañante en los momentos de la vida; a su vez conlleva beneficios como aumentar la actividad cerebral. Su uso en diversas  áreas de la ciencia y la terapia ha servido como herramienta para el padecimiento de trastornos. La importancia de escuchar música nos lleva a mantener bajo los niveles de estrés y ayuda al desarrollo de la creatividad.


musicoterapia


Al escuchar música el cerebro mejora sus conexiones y hace que se relaje, también se producen la liberación de sustancias químicas como la dopamina y la serotonina, agentes vitales en el funcionamiento de esa máquina que denominamos “cerebro”.

En 1991, el investigador Alfred A. Tomatis creó el método Tomatis, quien usaba música durante sus sesiones de terapia con pacientes, afirmando que la música de Mozart ayudaba en dicho proceso. Con este  método, creado a mediados del siglo XX, se percató que al estimular el oído mejoraba el aspecto sobre el comportamiento del ser humano. A esto se le denominó: el efecto Mozart, y se refiere a  los beneficios de escuchar la música compuesta por el compositor austriaco y se determinó que con solo escuchar diez minutos de alguna de sus obras, se obtenían efectos positivos en las pruebas de razonamiento.


sanacion-con-musica


Esto denota que con estudios científicos, la música de Mozart ha ayudado al  mejoramiento de padecimientos neurológicos tales como la epilepsia, Alzhaimer o el trastorno por déficit de atención.

La música ha sido utilizada como medicina desde hace siglos; es por eso que científicos, neurólogos y psiquiatras han empleado ese recurso como una manera de entablar un diálogo con  sus pacientes, tal como lo hizo Tomatis en su momento.

La neuropsicología se ha encargado de estudiar los efectos que produce la música en el cerebro, tanto se ha escrito sobre la influencia que ésta genera sobre nosotros que se planteó la musicoterapia: la disciplina de curar con música. Siendo una especialidad en el área de la salud, en la que se va desarrollando todavía más.


musica-para-el-tratamiento-de-enfermedades

El precursor de la musicoterapia fue Emile Jaques Dalcroze, quien sostenía que el organismo humano es susceptible de ser educado conforme al impulso de la música. Este musicoterapeuta utilizó los ritmos musicales y corporales, convirtiéndose en el discípulo de la terapia educativa rítmica.

El placer de escuchar una melodía que le agrada el oído, produce magia. La música crea sentimientos, actúa dentro de nosotros. La musicoterapeuta británica, Juliete Alvin, la definió como una especialidad científica, y aclaró que era una rama de la medicina recuperativa, pues mediante la música se ocupa de coadyuvar en el tratamiento de algunas enfermedades.

Bezon define la musicoterapia como el hacer de la música entre el paciente y el terapeuta, para tratar de restablecer una comunicación.

Si nos remontamos un poco la historia de la musicoterapia, se le relaciona con lo mágico –religioso con los médicos egipcios del año 1500 a.C. que la relacionaban con la creación de la mujer. Entonces, la música fue el canal de comunicación desde la antigüedad. En tanto los griegos daban a la música un crédito importante, utilizándola como prevención y curación de las enfermedades.


musica


En el siglo XV, Ficino estudió los efectos de la música, uniendo filosofía, medicina, magia y astrología. A mediados del siglo XVII, Burtón se enfocó en el estudio de curación por medio de la música; y es en ese siglo cuando se realizan una gran cantidad de estudios.

Ya entre 1900 y 1950 Edgar Willems, pedagogo, educador y terapeuta, realizó estudio sobre la relevancia de indagar acerca de la relación hombre –música a través de las diferentes épocas y culturas.

En 1950 se fundó la Asociación Nacional de Terapia Musical, la que editaba una revista con formación de terapeutas musicales. Años más tarde, en 1958, se fundó en Inglaterra la Sociedad de Terapia Musical, dirigida por Jueliette Alvin. Luego se cambió el nombre a Sociedad Británica de Musicoterapia.

En América Latina se han desarrollado en los últimos años asociaciones en países como Brasil, Perú, Argentina, Uruguay, Venezuela y México.


Referencias: