Hace unas horas, el vocero de Seguridad de Nuevo León, Aldo Fasci ofreció una conferencia y aseguró que el menor que perpetuó un tiroteo en el Colegio Americano del Noroeste, suceso que ha dejado en luto a todo México y que marca el inicio de una etapa de violencia desmedida pactada por menores y difundida en redes sociales, ya había advertido a través de un grupo de WhatsApp que llevaría un arma de fuego a la escuela, pero sus compañeros no lo creyeron capaz.
El arma con la que Federico disparó a una maestra y a tres compañeros, para finalmente descargar una bala en su cabeza fue encontrada en su casa, su padre “era aficionado a la cacería y el muchacho también”.
Tras el tiroteo, circuló en redes un mensaje que, presuntamente, el tirador dejó en un grupo llamado “Legión Holk”, conformada por “trolls” que promueven la violencia con el hashtag #MásMasacresEnMéxico (y que ayer se volvió tendencia en el país) y en donde rezó que cometería la masacre en su escuela.
Posteriormente, la cuenta oficial de “Legión Holk” se adjudicó el ataque y le dedicó una publicación a “Fedo” dejando entrever que la masacre había sido uno de los “retos” perversos que dictan, fomentada y aplaudida con vítores virtuales por los demás miembros.
También aseguraron que no hay evidencia de que estos grupos “trabajen coordinados por alguien para cometer ataques contra la sociedad y las autoridades”, sino que son “organizaciones horizontales” en las que participan millones de niños de entre 11 y 17 años.
En cuanto a las víctimas del ataque, informaron que uno de los menores heridos ya fue dado de alta, mientras que la maestra se encuentra grave y habrá que esperar a los próximos días “para dar un pronóstico”. Los otros dos menores con heridas en la cabeza continúan graves y se encuentran bajo observación médica. A pesar de la evidencia de una clara planificación de la masacre, las autoridades dijeron que dichas “legiones” son “organizaciones que no incitan a ataques contra la población, pero sí se desahogan sentimientos suicidas, de violencia; encontramos a niños de once años y diez años con perfiles reales”.
Esta es la primera manifestación de incitación a la violencia. Sin embargo, más allá de la responsabilidad del gobierno para cesar ese nuevo tipo de violencia fomentada en redes sociales e Internet, los padres también deben empezar a involucrarse y verificar toda la información y páginas que sus hijos consultan.
Estaríamos, entonces, un paso más adelante para evitar más masacres de este tipo, que marcan el inicio de un año que pinta para ser uno de los más violentos.
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