Mi nombre es Poseidón y yo soy quien vio nacer y perecer a una gran ciudad. Atlántida colindaba con las Columnas de Hércules, se expandía más allá del Mediterráneo y superaba en tamaño a Libia y Asia juntas. Todo era una imponente extensión de montañas con un claro que se erguía en el centro del reino. Del suelo de la montaña más alta nació Evenor, el primer habitante de este gran imperio. Años después Evenor tuvo una hija, Clito, de la que me enamoré perdidamente. Por ella pisé la tierra para amarla y protegerla junto con nuestros 10 hijos; para mantener a mi familia a mi lado construí tres anillos de agua alrededor de nuestro imperio de montañas.Cuando Atlas, mi hijo mayor, se convirtió en un adulto, todo pasó a su poder. La tierra más poderosa de todas fue el reino que mi primogénito se encargó de dirigir. Con el paso de los años el gran ejército, los inquebrantables monumentos y todo lo que formaba parte de Atlántida llegó a ser propiedad de los hijos de mis hijos. Tristemente, su codicia y egoísmo derrumbó lo que todos creímos invencible. Con el afán de conquistar otro territorios mis herederos se encargaron de dominar varios pueblos de África y Europa, pero cuando la conquista llegó al pueblo ateniense y egipcio el ejército de Atlántida fue derrotado. Todo sucumbió finalmente cuando los dioses reprobaron el comportamiento de mi descendencia. Así que se me ordenó agitar la tierra y enfurecer las aguas para que Atlántida se desplomara en pedazos que quedarían bajo el agua. Y así fue, el que algún día fue mi imperio y el reino de Atlas hoy es una isla que, tras el terremoto y la inundación, desapareció de la faz de la Tierra.Atlántida es una ciudad que muchos afirman quedó enterrada bajo el mar. Hasta ahora no se ha encontrado ningún resto que confirme su existencia; si así fuera formaría parte del listado de lugares que los amantes del mar y sus misterios pueden visitar.

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10. Galeones de oro en el puerto de Veracruz – México
Durante siglos Veracruz fue el puerto de llegada y salida de galeones cargados de oro. Así fue como esta zona se convirtió en un punto de encuentro para piratas y saqueadores en busca del botín. Muchos de estos buques de valiosa carga terminaron en el fondo del mar y aunque no hay precisión sobre el número de naufragios, el INAH ha documentado al menos 500 galeones hundidos en el Golfo de México.

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9. Port Royal, la única ciudad de América bajo en mar – Jamaica
Port Royal fue la capital de Jamaica y la ciudad con mayor concentración de piratas, prostitutas y ron del Nuevo Mundo. Su fama se debe a que fue la única zona de América en quedar bajo las aguas.

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8. Sharm El-Sheik, un estacionamiento bajo el Mar Rojo – EgiptoLos restos de algunas historias bélicas de la Segunda Guerra Mundial quedaron sumergidos en mares y océanos de todo el mundo. El S.S. Thistlegorm, un barco mercante británico que dos bombas hundieron en 1941, hoy se encuentra estacionado en el Mar Rojo.

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7. Pophei, el misterio de una ciudad sumergida – Miscronesia
En la isla de Pophei se encuentra uno de los lugares más misteriosos del planeta: las ruinas de Nan Madol ocultas bajo las aguas una ciudad sumergida que supera los 12 mil años de antigüedad.

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6. Barcos naufragados en las Islas Caimán y Vuanatú – Reino Unido
Los pecios o barcos naufragados son un atractivo imperdible para buceadores y fotógrafos. Entre ellos hay muchos buques de guerra y los más antiguos se han convertido en yacimientos arqueológicos que hoy forman parte de la isla.

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5. El Cristo del Abismo en Portofino – Italia
En agosto de 1947 el italiano Darío Gonzatti murió mientras buceaba en la bahía de San Fructuoso Después de su muerte su amigo y compañero de buceo, Duilio Marcante, decidió erigir una estatua de Jesucristo justo en el lugar donde había muerto Darío; pues él afirmaba que ahí se le había aparecido Jesús mientras meditaba bajo el agua.

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4. El palacio de Cleopatra en Alejandría – Egipto
Desde 1996 se comenzó una exploración bajo el mar que trajo espectaculares hallazgos de piezas y de edificios, entre ellos el famoso Palacio de Cleopatra y los restos del faro que alumbró la civilización ptolemaica. La excavación submarina de los antiguos palacios de Alejandría, sumergidos a escasos metros de profundidad en el moderno puerto de la ciudad, es una de las aventuras arqueológicas más apasionantes de todos los tiempos.

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3. Un museo bajo las aguas de Cancún – México
El escultor británico Jason de Caires Taylor, junto a diversos artistas locales, crearon el mayor museo submarino del mundo. El cual expone más de 470 esculturas entre arrecifes coralinos como La última cena, Apatía, Anthropocene y un Volkswagen Escarabajo bajo el agua.

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2. El cementerio de barcos de Cabo de Palos – España
La costa murciana ha sido desde la antigüedad un punto estratégico para el tráfico marítimo. Desde los tiempos de fenicios, griegos, romanos hasta la actualidad, estas aguas han visto pasar embarcaciones de todo tipo. Muchas de éstas han naufragado para formar parte del cementerio de precios más importante del Mediterráneo.

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1. Shi Cheng, una ciudad milenaria bajo el agua – China
Por increíble que parezca Shi Cheng, villa de las dinastías Ming y Qing, se conserva íntegramente en el fondo del lago Qiandao, también conocido como lago de las Mil Islas.

Ninguno de estos lugares pueden ser descritos con exactitud, pues la experiencia de sumergirte hasta el fondo del mar para descubrir algo que ni siquiera imaginabas es mágica.
Convertirte en un buzo de misterios es un de los viajes más inolvidables que puedes hacer. Y aunque no durará tanto como un recorrido por Europa o una semana en una isla paradisiaca, la suerte de poder ver con tus propios ojos lo que pocos se han atrevido a conocer es invaluable.
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Referencia:
El País

